
España ofrece brindar capacitación
Preocupación: la ministra de Medio Ambiente dice que todos deben unirse para mejorar la calidad de vida y evitar las catástrofes.
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Lo dice el refrán español y hay quienes gustan aplicarlo a las políticas de ideas enérgicas: "Que lo que en el hombre es carácter, en la mujer es mala leche". La ministra de Medio Ambiente de España, Isabel Tocino Biscarolasaga, lo sabe bien. Es respetada internacionalmente por su competencia en temas ecológicos, pero criticada a veces en el desempeño de la política doméstica por su firmeza al expresar conceptos.
Quizá como María Julia Alsogaray en la Argentina, "aunque ella no es de usar visones ni se atrevería a tocar las ballenas", aclara alguien de su entorno, antes de que se le pregunte por similaridades entre ambas funcionarias. Bueno, ya se sabe que en España las pieles están de capa caída y que no andan avistando ballenas como en Puerto Madryn.
Tocino ejerce su cargo desde el 5 de mayo de 1996, cuando José María Aznar la nombró ministra. Muchos le envidian la capacidad para resolver los problemas, pero otros solamente se fijan en la juvenil apariencia que no trasunta los cuarenta y largos que cumplió. Es abogada y madre de seis hijos que van desde los 23 hasta los 13 años.
Acepta que la mujer tiene gran influencia como decisora en el hogar de lo que se compra y consume, pero no le gusta que se hagan divisiones por géneros. Y esta frase la define: "No es defender la causa de la mujer que siempre se hable de ella como un elemento separado del resto de la actividad, ya sea económica o industrial".
Entre las novedades que aportó Tocino, tras participar en el tramo de ministros, está la elaboración de un documento de trabajo (uno de los llamados "non papers" o informes no oficiales) de la Unión Europea en preparación del último tramo de la conferencia. Aunque ni siquiera, cuando se hizo este reportaje, se habían puesto de acuerdo en la elección de la sede de la próxima COP5.
"Es imprescindible facilitar la transferencia de tecnología a los países en vías de desarrollo, realizar talleres de trabajo donde se promueva la eficiencia energética y el uso de renovables", resume la funcionaria del gobierno del Partido Popular. -¿Qué lugar ocupa la capacitación en esos planes?
-En la Unión Europea (UE) damos primordial importancia a la transferencia de tecnología, que pertenece a los mecanismos de desarrollo limpio, para que los países que se estén desarrollando se puedan ir acercando al crecimiento económico y social que necesitan, pero no de espaldas a la naturaleza. Queremos empezar ya a enviar la tecnología, independientemente de que luego esto se contabilizara como crédito.
Es importante que se pueda formar y capacitar a expertos, no enviar técnicos junto con la tecnología sino que se formen los del país, y que haya capacidad de cofinanciar proyectos concretos.
-¿Cuánto falta para que España ratifique el Protocolo de Kyoto?
-España no ratifica aisladamente, es parte de la UE. Todos lo firmamos juntos y lo ratificaremos en forma similar, pero una de las condiciones es que Estados Unidos lo firmara. Ante lo que pasó ahora (por la firma norteamericana del documento, el jueves) es posible que ocurra. Lo importante es que ellos también se apresuren a hacerlo, porque EE.UU. no tiene pensado presentarlo al Senado, lo que demuestra una "voluntad a la contra". Esperemos que las posturas se flexibilicen y también lo ratifique Rusia, otro de los mayores contaminantes.
Tocino no comparte la postura de Buenos Aires ni de los Estados Unidos de que se obligue a los países en desarrollo a asumir compromisos antes de que los contaminantes históricos ratifiquen el tratado.
La contribución europea
-¿En qué se basa el documento elaborado por las naciones europeas asociadas?
-Hay dos puntos fundamentales: las medidas para desarrollar la convención y un plan de trabajo para concretar el instrumento jurídico. El plan de trabajo contiene diez puntos en los que trata el principio de complementariedad para los mecanismos flexibles; básicamente son una serie de principios esenciales para desarrollar el protocolo. Queremos darnos unas normas concretas de funcionamiento, de seguimiento y de control y contabilidad de cómo van a funcionar estos mecanismos. También se propone utilizar los fondos mundiales del GEF (Fondo para el Ambiente) para la capacitación y adaptación de economías en vías de desarrollo.
A la ministra le preocupa sumamente la diferencia entre producir la reducción real de las emisiones y que sólo se asuma el compromiso de reducirlas. Allí parece radicar la diferencia entre las posturas de Europa y de Estados Unidos. La sensibilidad y participación de los ciudadanos ocupan otro papel fundamental en la creación de una conciencia salvadora de las futuras catástrofes globales.
"Tenemos que unirnos los sectores sociales, los industriales y económicos para trasladar ese mensaje. Lo que estamos trabajando no es algo ajeno a los ciudadanos, tiene que ver con nuestra calidad de vida. Las generaciones venideras lo van a pasar mal si se produce el calentamiento global que los científicos anuncian para 2010 o 2020."


