Estaría en Brasil el abogado desaparecido
Lo habría visto una familia argentina
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LA PLATA.- Un empresario de la construcción que estuvo de vacaciones durante 15 días en el sur de Brasil aseguró ayer haber visto en aquel país al empresario y abogado nicoleño Enrique Alberto Gamerro, del que no se tienen noticias después del 14 de marzo último, cuando desapareció sin dejar rastros.
Matías Konstandt, de 38 años, que vive en Ingeniero Maschwitz, aseguró a La Nación que llegó a dialogar con Gamerro, quien le confió que, con su camioneta, tenía previsto recorrer "durante todo el año las playas de Brasil, de Sur a Norte".
El abogado y empresario Gamerro se ausentó el 14 de marzo del corriente, poco después de anunciar que viajaba desde San Nicolás hasta la ciudad de Rosario para pagar las cuotas de un crédito prendario. Nunca hubo más noticias sobre su paradero ni del de la camioneta de su propiedad, una Land Rover Free Lander, patente CFP-225.
Konstandt, que ayer se presentó en la Redacción de La Nación para relatar pormenores de la historia, dijo también que hoy prestará declaración ante la Justicia y que frente a la imposibilidad de viajar hasta San Nicolás -donde tiene residencia Gamerro y donde se sustancia la causa por su desaparición- lo hará en la comisaría de Ingeniero Maschwitz.
Este testimonio aparece como el único de alguien que dice haber visto y charlado con el desaparecido.
Hasta el momento, todas las fuentes policiales y judiciales que trabajan en el caso negaron tener pistas que sirvieran para avanzar en la investigación.
Konstandt -no quiso fotos- dijo no tener duda de que Gamerro era la persona con la que se encontró en Brasil. "Ni yo ni mi mujer dudamos. No sólo vimos la camioneta, sino que también charlamos con él", aseguró.
El constructor relató: "A la camioneta la vimos dos veces. Primero, el 17 de marzo, estacionada en pleno centro comercial del balneario de Torres, en Rio Grande do Sul, y después en el estacionamiento de un sitio turístico llamado Morro dos Conventos, 100 km al norte de Torres".
El testigo relató: "Me llamó la atención ver una camioneta Free Lander -el modelo que posee Gamerro- igual a la mía. No se fabrica en Brasil y no es común verla por allí. Mayor fue mi sorpresa cuando, el 18 de marzo, la volvimos a ver estacionada en Morro dos Coventos".
Al parecer, la única diferencia entre la todoterreno de Konstandt y la de Gamerro es el color. "La de él es verde oscuro y la mía, negra", dijo.
Según su descripción, el abogado es "flaco, de por lo menos 1,80 metro de altura y algo calvo. No recuerdo -señaló- si estaba excesivamente bronceado, pero sí sé que no parecía una persona que no había tomado sol. Hablé con él, a lo sumo un minuto. Creo que me dijo que era de Campana -no está seguro- y que tenía todo el año para recorrer las playas de Brasil", rememoró.
Hasta ese momento, para Konstandt el encuentro no tuvo importancia. Tanto, que mientras subía a su camioneta le comentó a su esposa: "Mirá qué suerte la de este hombre; se toma todo un año para viajar".
Sin embargo, el miércoles 21 del actual todo cambió. "Estábamos alojados con mi esposa en un hotel con spa de Itapema y mientras esperábamos turno para una sesión de masajes, ella tomó un ejemplar de La Nación que, en su tapa, tenía la foto de Gamerro. "Matías, éste el hombre que vimos en el morro", me dijo con absoluta seguridad. Y tenía razón, yo estoy seguro de que era él", aseveró.
Konstandt regresó a la Argentina el 29 de marzo y a la mañana siguiente decidió comunicarse con la policía y con los familiares de Gamerro para relatar lo sucedido. "Yo no gano nada; ni tengo ningún interés. ¿Por qué lo hago? Y... me parece que si un familiar mío estuviera en la situación de la esposa y las hijas de Gamerro, me gustaría que alguien me contara que lo vio y que está vivo", sostuvo.
El y su esposa, Valeria, de 27 años y estudiante de diseño textil, irán está mañana a la comisaría de su localidad a contar todo lo que saben. "Creo que la Free Lander era modelo 99, igual a la mía. Otro detalle que puedo aportar es que en la parte trasera había una bicicleta metalizada. No me dio la impresión de un tipo en plan de fuga. Se acercó a nosotros caminando con naturalidad y tampoco rehuyó al diálogo", agregó.
"En realidad, lucía como una persona tranquila. Tanto, que hizo detrás nuestro todo el trayecto de descenso del morro en el que nos encontrábamos", culminó Konstandt.
La familia Gamerro no realizó, hasta el momento, comentarios sobre el testimonio del testigo.
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