Estudian la ampliación de Puerto Madero
El proyecto prevé anexar unas 60 manzanas al Sur para conectarlo con el Riachuelo y otras 90 hasta la Costanera Norte
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El gobierno porteño y el gobierno nacional quieren extender Puerto Madero unas 150 hectáreas para que el barrio conforme un corredor que una la desembocadura del Riachuelo con la Costanera Norte.
Por estos días, una comisión nacional que se formó por decreto presidencial, tras la firma de un convenio entre el presidente Eduardo Duhalde y el jefe del gobierno porteño, Aníbal Ibarra, prepara un informe sobre las condiciones para que la Nación le transfiera a la Corporación Puerto Madero unas 150 hectáreas para que ésta desarrolle un proyecto urbanístico. Se sumarían a las 170 que ya administra esa sociedad anónima formada en partes iguales por el gobierno nacional y el de la Ciudad.
La ampliación del barrio 47 de la ciudad, que requiere la aprobación de la Legislatura, abarcaría unas 60 hectáreas al Sur, en las tierras públicas de la isla Demarchi -frente a la Ciudad Deportiva de Boca-, entre las avenidas Elvira Rawson de Dellepiane y Pedro de Mendoza, el antepuerto Sud y el Río de la Plata. Allí, actualmente funcionan, entre otros, depósitos fiscales, dependencias de la Armada Argentina, de la Prefectura Naval, de la Policía Federal y de la Dirección Nacional de Vías Navegables, y una escuela de bellas artes.
"La isla Demarchi es el último gran vacío que tiene la línea costera. Queremos mejorar la accesibilidad de los porteños a la zona y llevar adelante una unión entre Puerto Madero y el Riachuelo", explicó el secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano porteño, Eduardo Epsztein.
Mientras la comisión nacional estudia el traspaso, el gabinete de Medio Ambiente porteño trabaja en distintas propuestas para la zona sur de Puerto Viejo, que, aseguran, tiene la mejor vista del río de toda la franja costera.
Hacia el Norte, en cambio, ya cuentan con un plan preliminar: el proyecto urbanístico se extenderá sobre las tierras fiscales que se encuentran paralelas a las vías del ferrocarril Mitre y a la Avenida del Libertador, entre Ramos Mejía y Salguero, sin abarcar la Villa 31, según explicó Néstor Perl, el representante del Ministerio del Interior en la comisión que estudia el traspaso.
De prosperar la cesión de esas 90 hectáreas, la corporación deberá administrar la ejecución de una versión aggiornada del Proyecto Retiro, con el que el estudio Varas-Baudizzione-Lestard ganó en 1996 el concurso en la Sociedad Central de Arquitectos, según explicó el gerente general de la corporación, Mauricio Sánchez, y confirmaron fuentes del Ejecutivo porteño.
El faraónico Proyecto Retiro es una iniciativa que surgió a comienzos de los 90, como idea del ex presidente Carlos Menem, y que planeaba unificar las estaciones ferroviarias en una sola terminal y construir edificios, dos hoteles 5 estrellas y un centro de exposiciones. Tras muchas idas y venidas, nunca se llevó a cabo y pareció olvidado, hasta que el decreto presidencial lo mencionó.
La primera etapa por ejecutarse del Proyecto Retiro incluye las 20 hectáreas que hay hasta Callao. Y sólo el 35 por ciento se podrá edificar, mientras que otro 35 por ciento se dedicará a la apertura de calles y veredas, y el 30 por ciento restante, a espacios verdes.
Falta que lo aprueben
La carta de intención del 4 de noviembre que firmaron Ibarra con Duhalde -con carácter de convenio, el N° 43/02- considera que se trata de "áreas prioritarias para el desarrollo e integración urbanística" y que posibilitarán inversiones que generarán "crecimiento económico y puestos de trabajo, conciliando los intereses legítimos de los múltiples actores intervinientes".
De todos modos, desde que comenzaron las negociaciones para la transferencia, se generaron controversias por el destino y el uso de los predios.
El convenio que firmó Ibarra requiere la aprobación de la Legislatura y será tratado la semana próxima en la Comisión de Asuntos Interjurisdiccionales.
"Pedimos una reunión con Eduardo Ricciutti, que representa a la Ciudad en la corporación", aseguró el diputado Jorge Argüello, presidente de esa comisión.
Oposición
"Todos los proyectos para la zona pasarán primero por la aprobación de la Legislatura", destacó Epsztein.
Hace una semana, la Legislatura votó un pedido de informe al Ejecutivo y hay quienes se oponen a la cesión. "Lo correcto es que se traspase a la Ciudad. Si se traspasa a la corporación es para vender las tierras, para hacer un barrio privado costero o para encarar un gran negocio inmobiliario", denunció la diputada de ARI Beatriz Baltroc.
La Asamblea Permanente por los Espacios Verdes Urbanos, que congrega a unas 30 asociaciones vecinales de la Capital, realizó junto con la Asociación de Trabajadores del Estado dos marchas y denunció que se busca "privatizar toda la zona costera".




