
Estudian la calidad del aire en la ciudad
Diagnóstico: durante dos semanas se recogerán datos para determinar el nivel de contaminación; se planea un monitoreo constante.
1 minuto de lectura'
Los porteños padecen sus consecuencias a diario, aunque no sean conscientes de ello. Dolor de cabeza, stress, alergia, cansancio, irritabilidad, insuficiencia coronaria, trastornos auditivos y hasta infartos son sólo algunos de los múltiples problemas que puede causar la contaminación ambiental y sonora a los vecinos y, en especial, a los niños.
Ante un panorama que se vuelve cada vez más alarmante, el Gobierno de la Ciudad presentó ayer el Plan Aire Limpio, con el objetivo de desarrollar un sistema de vigilancia de la contaminación del aire y del nivel de ruido.
Con los datos de las diez terminales que funcionarán durante dos semanas, la Subsecretaría de Medio Ambiente porteña y la Secretaría de Transporte de la Nación elaborarán un cuadro de situación a partir del cual se instrumentarán las medidas conjuntas necesarias para mejorarlo.
La coordinadora del proyecto, Norma Cadoppi, dijo a La Nación que comprobó que en los últimos cinco años se produjo un importante incremento en el nivel de contaminación, e indicó que el prediagnóstico que se realizará constituye "el punto de partida para una mejor calidad de vida para los porteños".
No tan buenos aires
"Buenos Aires debe hacer honor a su nombre", aseguró Fernando de la Rúa en la conferencia de prensa de lanzamiento del plan. Y, por lo que indican los registros, los aires de la ciudad no son para nada buenos. Los índices de contaminación de Buenos Aires están por encima del límite tolerable. Durante junio último, de los 20 días laborables, 17 tuvieron valores superiores a los aceptados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El máximo determinado por la OMS es de 9 partes por millón (ppm). En abril último se registró el índice de contaminación más alto en lo que va del año, 14,5 ppm. Durante todo 1997, sólo un día se registró un índice ideal de contaminación por monóxido de carbono; el domingo 28 de diciembre, a las 8.
Según los especialistas, los más perjudicados por esta situación son los niños, ya que los gases contaminantes se instalan cerca del piso, por lo que ellos son quienes absorben mayor cantidad de estas sustancias tóxicas.
En cuanto a la contaminación sonora, la Secretaría de Planeamiento Urbano porteña informó que no poseen información. Sin embargo, afirmaron que han comprobado que en varias esquinas se supera el valor máximo establecido por la OMS, que es de 75 decibeles. "Un alto nivel de ruidos puede provocar serios daños a la salud, como sordera y aumento de la presión arterial y del ritmo cardíaco", indicaron.
El móvil del Plan Aire Limpio se instalará cada día en un lugar diferente de la ciudad. El vehículo cuenta con cinco analizadores que determinan la cantidad de sustancias contaminantes que hay en el aire. "La exposición prolongada a cada uno de estos gases puede resultar mortal" , indicó el operador del móvil, Marcelo Tolarechipi.




