
Fallo favorable a la empresa de agua de Pilar
La resolución le dio la razón a la compañía y suspendió la entrega de bidones
1 minuto de lectura'
La Cámara de San Isidro revocó una medida cautelar que obligaba a la empresa Sudamericana de Aguas a proveer bidones con líquido potable a los residentes del barrio privado Pilar House, que solicitaron la medida.
Los camaristas rechazaron la totalidad de los reclamos vecinales: la suspensión del pago del servicio de agua potable, la prohibición de la interrupción del suministro por falta de pago y el reintegro de las sumas abonadas desde agosto de 2000.
Pero ordenaron la designación de un perito ingeniero químico que verifique que el funcionamiento de las plantas de suministro de aguas potable y depuración de desechos cloacales sea acorde con las disposiciones vigentes.
En marzo último, la titular del Juzgado Civil y Comercial N° 10, Alicia Rodríguez Luna, había ordenado a la empresa la provisión de tres bidones de 10 litros de agua cada semana por cada vivienda del barrio cerrado.
La discusión sobre la potabilidad del líquido que se consume en el distrito comenzó cuando el consorcio de vecinos de Pilar House, instalado en 1994 junto a la planta depuradora de desechos cloacales Champagnat, encargó a la Comisión Nacional de Energía Atómica una serie de estudios que pusieron en duda la aptitud del fluido para el consumo humano.
A esos primeros exámenes les siguieron otros innumerables en los que intervinieron el Organismo Regulador de Aguas de Buenos Aires (ORAB), la Municipalidad de Pilar, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y el laboratorio privado Eco Suplyer SA. Los resultados fueron casi tan variados como los entes encargados de los análisis.
Juan Antonio Boglione, director de Relaciones Institucionales de Sudamericana de Aguas, dijo a La Nación que "el agua que se consume en Pilar es potable y así lo han comprobado los análisis de los organismos competentes, la municipalidad y el ORAB".
La cuestión de fondo estaría vinculada con supuestas promesas incumplidas de la gestión del ex intendente Alberto Alberini, a quien se le sigue una causa penal por malversación de fondos públicos, entre otros presuntos delitos.
Desde el comienzo de la discusión sobre la potabilidad del agua, trascendió que los vecinos de Pilar House no habrían conocido toda la verdad cuando decidieron radicarse allí. Por ejemplo, que junto al barrio privado se levanta desde 1970 la planta de tratamiento de residuos cloacales Champagnat, que fue entregada en concesión a Sudamericana de Aguas en 1991.
Al decidirse la inversión en el nuevo barrio, la administración Alberini habría prometido el traslado de la planta, cosa que nunca ocurrió. Y como cabía esperar, la convivencia entre un barrio residencial y una depuradora cloacal no es ni mínimamente buena.
Ahora, mientras dirimen sus diferencias en la Justicia, Sudamericana y Pilar House parecen sugerir que la solución debería ser provista por la comuna. Así, el municipio debería construir una nueva planta en un lugar apropiado para trasladar la que se encuentra junto al barrio.
1
2Un verano extremo en la costa: sismo, meteotsunami, remolinos de viento, sudestada y temporal, ¿solo casualidad?
3En campos y también en zonas urbanas: el ataque a un niño reavivó un problema que hace décadas crece en la Patagonia
4“Abuelas”: el libro que recupera las historias de las mujeres que se animaron a romper los moldes del siglo XX


