
Fue una venganza el asesinato de un policía en Garín
Hay dos detenidos; hallaron las armas
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Esta vez mataron al mensajero, pero llevaba uniforme policial. La Justicia estableció que el suboficial de la policía bonaerense asesinado anteanoche en Garín fue víctima de una venganza de una banda de delincuentes a los que había entregado una notificación judicial para que se presentaran ante las autoridades.
La policía logró ayer detener a dos jóvenes acusados del crimen del suboficial René Ramón Giménez, de 33 años, quien fue enterrado en la víspera en Garín con la presencia de más de 300 vecinos de la zona; el ministro de Seguridad bonaerense, Ramón Verón, y el superintendente de Coordinación General de la policía bonaerense, Amadeo D´Angelo.
Se trata de dos asaltantes de 18 y 23 años, con antecedentes por robos a mano armada, y uno de ellos se había fugado de un instituto de menores de La Plata.
El crimen de Giménez se produjo anteanoche, cerca de las 20, cuando el policía, padre de tres hijos, llegó con la motocicleta con que hacía notificaciones judiciales hasta un autoservicio de la calle España y Almirante Brown.
Se bajó y al entrar en el local dos hombres se le acercaron por la espalda y le gritaron: "Esto no es un robo. Esto es para vos". Uno de los delincuentes le disparó con su revólver calibre 38 a menos de un metro de distancia, en la espalda, justo entre los omóplatos. Cayó a tierra y el otro asesino le efectuó dos disparos con su escopeta recortada. Le tiró una carga de perdigones en cada glúteo.
Se llevaron su pistola calibre 9 milímetros, su handy, su teléfono celular y una campera de tela de avión azul, con la inscripción Policía.
Los testigos pudieron identificar un viejo Ford Falcon azul con el que huyeron los delincuentes.
Sobre esos datos comenzaron a trabajar esta madrugada la policía local y el fiscal Juan José Maraggi.
Al revisar las últimas notificaciones que había realizado Giménez, encontraron a los sospechosos.
Uno de ellos, con pedido de captura por robos a mano armada, estaba siendo buscado para que se presentara porque había atropellado con su vehículo a una menor de edad, que sufrió graves lesiones.
El mismo sospechoso, además, estaba prófugo por otras causas. Una de ellas lo había llevado a permanecer detenido en un instituto de menores de La Plata, de donde se fugó antes de ser sometido a un reconocimiento.
En el barrio, los investigadores recogieron testimonios de vecinos que señalaron que el sospechoso les dijo que estaba harto de que el suboficial Giménez molestara a su familia con citaciones judiciales y amenazó con hacerlo "dejar de jorobar" a sus parientes, dijeron fuentes judiciales a La Nación .
Los policías buscaron el automóvil Ford Falcon en las cercanías de la casa y lo ubicaron en una calle de tierra de la localidad de Maquinista Savio.
Las pruebas en el auto
Dejaron allí una consigna policial, hasta que ayer, a las 9, dos personas se subieron al auto para irse en él. En ese momento los detuvieron.
Hallaron en su poder un revólver calibre 38, una escopeta y hasta encontraron sembradas en el piso del auto unas vainas servidas, que los investigadores confían en que coincidan con el proyectil que atravesó el cuerpo del suboficial Giménez, de 41 años.
Los dos sospechosos fueron trasladados a la Delegación Departamental de Investigaciones de Zárate y hoy serán llevados a declarar ante el fiscal Maraggi.
Los investigadores destacaron que los detenidos son "peligrosos delincuentes de la zona". Uno de ellos había salido de la cárcel de Campana en 1999, tras cumplir una condena por robo.
Con estos dos detenidos, la policía busca ahora a un tercer hombre que los apoyó, con el automóvil en marcha, para ayudarlos a huir.
El suboficial Giménez fue velado ayer en la cochería Paraná, de Garín, y desde allí partió el cortejo fúnebre, integrado por muchos vecinos de esa localidad que acompañaron el cuerpo hasta el cementerio municipal.
Muchas de las 300 personas que asistieron a la ceremonia ni siquiera conocían al policía, sino que fueron allí movidas por la indignación que les provoca la inseguridad en la zona.
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