Gisela Estremador: de princesa a activista en defensa de la mujer
Fue premiada en 1999 en General Roca; hoy, conduce un noticiero y pelea contra la tradición
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Gisela Estremador tenía 16 años cuando ganó la banda de princesa en la Fiesta de la Manzana de 1999 en General Roca, Río Negro. En las fotos luce sonriente y de hecho hoy, con 33 años, recuerda esa ocasión como un momento feliz. Sin embargo, se arrepiente de haber participado y se muestra muy crítica de ese tipo de competencias.
Licenciada en Turismo y locutora, conduce un noticiero en Bahía Blanca y, en los últimos años, desarrolló otra visión de los concursos de belleza, mediante el contacto con personas que trabajan con perspectiva de género. Hoy, apoya a las organizaciones que plantean al gobierno local que deje de sostener concursos de belleza.
"Nadie me obligó a participar del concurso en su momento, me divertí y me reí. Pero quiero que mis hijas no tengan ni siquiera la posibilidad de hacer eso. Cada vez más mujeres nos damos cuenta de que esto representa una forma de violencia simbólica. Siempre se trata de elegir a la mujer y otorgarle el papel de frágil, emocional. Pero es una cuestión que cae por su propio peso. Rompí con todo esto hace tres años, cuando realmente lo empecé a mirar desde otro lugar. Soy conductora de un noticiero y me empecé a acercar a las organizaciones feministas", detalló, en un diálogo telefónico con LA NACION.
Cambió su postura por trabajar en la calle como periodista, debatiendo con aquellos que defienden ese tipo de concursos. "Los argumentos son tan débiles, misóginos y machistas que me alientan a seguir repudiando", dijo.
Las justificaciones que esgrimen sus interlocutores locales, asegura, se basan en "la tradición" y en el hecho de que "nadie obliga a las chicas". Eso "no quiere decir que no subyace una violencia, que no se ve a la mujer como una cosa", les suele responder. "Las tradiciones no tienen por qué mantenerse sólo porque son tradiciones", destacó.
Otro caso paradigmático es el de Yamila Escudero, que participó en 2013 en la Fiesta Nacional de la Vendimia; dedicada a los hacedores de la vid, es la celebración máxima del pueblo mendocino. Aquel año, los organizadores del concurso mendocino le retiraron el cetro a Escudero -que había ganado el reinado del distrito Campo de Los Andes- porque estaba embarazada.
La joven presentó una denuncia por discriminación en la Justicia. La jueza Graciela Simón hizo lugar al reclamo y obligó al intendente de Tunuyán, Martín Aveiro, a que se le explicara lo ocurrido a la joven en forma pública, durante la ceremonia y en diversos medios de comunicación. Simón dijo que basó su fallo en la ley integral contra la violencia de género hacia las mujeres.
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