
Guillermo Cóppola seguirá preso
Aunque revocaron la prisión preventiva y declararon la nulidad será indagado por otros delitos
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La Sala II de la Cámara Federal revocó la prisión preventiva de Guillermo Cóppola, declaró la nulidad de la designación del agente encubierto, cuestionó duramente la actuación del juez Hernán Bernasconi y cambió la calificación legal del delito, de tenencia de droga para su comercialización por tenencia para consumo, que es excarcelable.
Sin embargo, el representante de Maradona deberá seguir en prisión hasta tanto el juez federal de primera instancia, Carlos Liporaci, indague a Cóppola por el delito de presunto suministro gratuito de estupefacientes y prestación del domicilio para suministrar o comercializar drogas. Dicha indagatoria se realizará pasado mañana.
"Yo ya no entiendo más nada. Cómo me van a dejar detenido por algo por lo que no me indagaron", se lamentó Guillermo Cóppola en su celda del tercer piso de la cárcel de Caseros al conocer la noticia.
Otra reacción tuvieron Héctor Cozza y Tomás Simonelli, quienes anoche dejaron el penal. Mientras que no cambió la situación de Claudio Cóppola quien seguirá detenido por "tenencia de drogas para su comercialización".
Fuentes judiciales confiables indicaron que Cóppola deberá esperar al menos diez días más para quedar en libertad. Debido a que, luego de la indagatoria, el juez Liporaci abriría la causa a prueba.
Los camaristas Horacio Cattani, Eduardo Luraschi y Martín Irurzun entendieron que "la libertad de Cóppola no se hará efectiva hasta que el juez instructor resuelva su situación procesal en punto a ciertos hechos que se encuentran en este legajo y sobre los que no fuera escuchado, acaso por la incompetencia ya mencionada del magistrado de Dolores".
Finalmente, y después de muchas idas y vueltas, Guillermo Cóppola deberá pasar el fin de año en el penal de Caseros.
Aparentemente, los magistrados no accedieron al pedido de excarcelación debido a que habrían hallado elementos en la causa madre que lo involucran en otros dos delitos, el hecho de que está procesado por tenencia de droga para consumo y el antecedente de una condena por lesiones que data de 1988.
"Quedó demostrado que no había ninguna organización dedicada al narcotráfico; se cayeron las testigos de identidad reservada y el agente encubierto. Cóppola quedó libre de culpa y cargo por los delitos que le imputaba Bernasconi y ahora nos pusieron una nueva piedra en el camino.
"Los nuevos delitos no tienen sustento, las pruebas son muy endebles. Pero debemos empezar de nuevo. Lo que más me preocupa en este momento son las cosas extrañas que están apareciendo", concluyó el doctor Mariano Cúneo Libarona, abogado defensor de Cóppola.
Ahora, el magistrado deberá abocarse al estudio de la causa, podrá solicitar nuevas escuchas telefónicas, determinar la existencia de cintas no desgrabadas e incorporar todas aquellas que resulten de interés.
Liporaci debe también resolver la situación procesal de Gabriel "la Morsa" Espósito, cuñado de Maradona.
Bernasconi, en la mira
A Bernasconi, le objetaron la designación del agente encubierto, la falta de control de sus actividades, que la investigación respecto de Guillermo Cóppola se limitó a la intervención telefónica de un par de líneas y todas las irregularidades ocurridas durante el procedimiento en la casa de Tarantini.
Lo único que quedó en pie de la actuación de Bernasconi fue el allanamiento en el departamento de Cóppola donde se encontró la droga.
En la resolución, los magistrados hicieron una la enérgica defensa de las garantías constitucionales de las personas debido a que se habría puesto de manifiesto un "mero interés por inmiscuirse hasta extremos insospechados en la intimidad de diversos ciudadanos".
Específicamente, los magistrados sostienen que Bernasconi habría pretendido demostrar que Cóppola era la cabeza visible de una organización dedicada al tráfico de drogas y no investigó, ni indagó al empresario por los otros dos delitos, que tenían más sustento.
La primera de esas imputaciones aparece en la foja 2 de la causa N° 575 que se inició en Pinamar y tiene que ver con la declaración del oficial inspector Sergio Canmarata.
La otra acusación surge de los dichos del oficial inspector Eduardo Molina quien , en base al análisis que realizó de las escuchas telefónicas hizo referencia a que en la casa de Cóppola se organizarían reuniones en las que habría drogas.
Por último se hizo referencia a la fiesta que se habría realizado en la casa de Cóppola entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre último en la que participaron las testigos Julieta La Valle y Natalia Denegri, donde se habría consumido droga.
Para el alto Tribunal "Cóppola no fue debidamente investigado previamente a su detención".
No investigó La actuación de Bernasconi fue duramente cuestionada por el alto tribunal que entendió que "las medidas que se tomaron para afirmar o descartar la presunción de que con Cóppola se estaba ante la cabeza visible de una red que comercializaba drogas , fueron de una incompetencia profesional decisiva a la hora de desentrañar los hechos que se analizaban".
El juez de Dolores fue criticado, además, por la difusión del caso que tuvo niveles indeseables y que nada tienen que ver con las prácticas de un funcionario judicial.
Por último, se cuestionó la publicidad que tomaron las transcripciones de las escuchas telefónicas que "deben ser resguardadas celosamente y no ser convertidas en objetos de culto de ciertos sectores ávidos de aspectos sensacionalistas ".
Otro vulgar espectáculo
Samantha Farjat y Natalia Denegri, las chicas que llegaron a la fama de la mano del caso Cóppola, protagonizaron un espectáculo tan vulgar como grotesco en la puerta de los Tribunales cuando le dedicaron el fallo de la la Cámara Federal al principal Daniel Diamante.
Sorpresivamente, las muchachas se pasaron los brazos por los hombros y como si fueran a bailar el can can enfrentaron a las cámaras y cantaron a dúo: "Olé, olé, ola, es para Diamante que lo mira por TV", en alusión al policía que se desempeñó como agente encubierto en la causa Cóppola y, ahora está preso en la cárcel de Caseros.
Mujeres inseparables
Las chicas, que desde hace diez días no se separan ni un minuto, concurrieron a la sede judicial de Comodoro Py 2002 para conocer el fallo.
Aunque el alto Tribunal resolvió la libertad del novio de Farjat, Héctor "Yayo" Cozza, el fallo complicó la situación de la muchacha debido a que la Sala II de la Cámara Federal, ordenó al juez Carlos Liporaci investigar "eventuales responsabilidades de Samanta Valeria Farjat", ya que se la señala como incursa en irregularidades, como ponerle la droga a Alberto Tarantini. Además, será investigada a raíz de la denuncia del inspector Sergio Cammarata, que la imputaría en la misma denuncia que a Cóppola. Farjat fue una de los cuatro testigos de identidad reservada utilizados por Bernasconi para incriminar a Cóppola.a chica se arrepintió después y originó una causa judicial en la que finalmente terminó procesada.
"La Cámara convalidó mis actos procesales"
Revelación: en diálogo con La Nación, Bernasconi dijo que hoy sólo hablaría por sus sentencias; negó haberse mudado de Dolores y prepara sus valijas para ir de vacaciones a la Costa.
LA PLATA.- Primero no quiso opinar sobre el fallo pero, más tarde, en la charla telefónica mantenida ayer con La Nación, el juez federal Hernán Bernasconi comentó en voz muy baja: "La Cámara no anuló la causa, por lo tanto reconoció la legimitidad y validez de los actos procesales en el caso Cóppola".
Ayer, por la tarde, el magistrado aseguró que todavía no conocía en detalle la decisión tomada por los camaristas porteños. No obstante, demandó no hablar del asunto.
Lenta, pausadamente, meditando cada una de las palabras, Bernasconi negó inicialmente que haya sido suspendido y que su despacho estuviera a cargo del conjuez de Dolores, Héctor Bautista Ibarra.
Aunque para los vecinos y periodistas de Dolores "es invisible desde hace más de un mes", el juez aseguró que ayer, "como todos estos días", volvió del juzgado a su casa de la calle Balcarce a las 16.
Vivo en el mismo chalet
Se mostró extrañado y hasta esbozó una breve carcajada, cuando se le comentó que varias personas de aquella ciudad vieron su casa cerrada con un gran candado, con el pasto cortado, como si estuviera deshabitada y alguien la cuidara.
Tampoco esos informantes observaron la presencia de un inseparable compañero del juez: su gran danés Francoise.
Minimizó Bernasconi esos relatos y dijo que seguía viviendo en ese chalet, donde cena y que, al contrario de lo que se dice, "poquísimas veces" ha frecuentado la confitería del hotel situado en Castelli y Belgrano.
Sin embargo, admitió que lleva una vida silenciosa y alejada actualmente de todo contacto, sobre todo con la prensa. Y aunque dijo respetar la libertad de informar y opinar, dibujó verbalmente una queja con "hubo verdaderos excesos de algunos periodistas y en ellos también tuve mi cuota de responsabilidad".
- ¿Con la experiencia recogida, entonces, hoy hablaría como dicen muchos jueces sólo por sus sentencias?
- Con la enseñanza recogida en este asunto, sin duda que tomaría ese camino, aunque a veces se corre el riesgo de que la gente no entienda las sentencias.
No obstante la autocrítica, alegó que un respetado tratadista de Filosofía del Derecho opina que el juez tiene tres audiencias: las partes y sus representantes legales, el foro, es decir los demás magistrados, y la sociedad. "A todos ellos uno debe dirigir su juicio jurídico en forma comprensible y unívoca", señaló.
Dijo que hoy, hasta las 12, estará en el juzgado de Dolores y que prepara sus valijas para irse de vacaciones a la Costa, aprovechando la feria judicial que comienza mañana.
Ante una pregunta no directa, reconoció que estaba "bien personal y sentimentalmente" y que en su descanso veraniego intentará leer al escritor y periodista español Arturo Pérez Reverte, autor de La sombra del águila y Tabla de Flanders.
Ahora falta escribir otro capítulo
Sorpresa: el autor de esta nota, abogado especialista en Derecho Penal y Constitucional, analiza las peripecias del caso Cóppola y abre el interrogante sobre si la nueva acusación derivará o no en su libertad.
La Cámara Federal en lo Criminal, por su sala II, dictó el esperado fallo en la causa iniciada en el Juzgado Federal de Dolores por el juez Hernán Bernasconi contra el empresario Guillermo Cóppola y otros tres procesados por presunta tenencia de drogas para la comercialización.
La Cámara revocó la calificación legal de tenencia para la comercialización en los casos de Guillermo Cóppola y de otros dos imputados y la mantuvo en el caso de Claudio Cóppola.
Dentro del menú de opciones que se le presentaron, el tribunal terminó al parecer escogiendo un poco de cada una de las posibilidades a su alcance.
Ahora lo cierto es que, contra la mayoría de los pronósticos, el imputado principal no recuperó aún su libertad, por lo cual este drama por entregas registrará, al menos, un capítulo más.
Mientras tanto y para procurar que se entienda lo ocurrido, debe recordarse que las defensas habían planteado, por un lado, diversas nulidades de procedimiento.
Planteos defensivos
Así, impugnaron la utilización de "testigos de identidad protegida" (en referencia a las chicas cuyos rostros se han vuelto tan familiares).
También fue impugnado el empleo de policías actuando como "agentes encubiertos". Respecto de estos últimos, se cuestionó la forma en que desempeñaron su rol, y su aparente proclividad a "fabricar" pruebas en contra de los imputados.
Los planteos de nulidad alcanzaron además el allanamiento cumplido en el departamento de Cóppola por falta de motivos previos.
De igual modo fue impugnada la falta de intervención de los fiscales al principio de la investigación.
El jarrón
También se quejaron las defensas de la evaluación que se había hecho de la prueba.
Sobre todo, al demostrarse que la sustancia hallada dentro del famoso jarrón en el domicilio de Cóppola, contenía una cantidad mínima de estupefacientes, considerada incompatible con la imputación de tenencia para comercialización que se venía manejando.
La Cámara no anuló el proceso
Según ha trascendido, la Cámara optó por decretar nulidades parciales en lo referente a la utilización de testigos de identidad reservada y de agentes encubiertos.
Pero no declaró todo el proceso nulo, afirmando que existían otros cauces o vías de investigación independientes, no alcanzados por esos procedimientos nulos.
Respecto de la calificación legal, varió la tenencia de estupefacientes para comercialización por la de simple tenencia, delito éste que por su menor pena permite conceder la excarcelación.
La sorpresa final
Pero la sorpresa final fue que no dispuso la libertad del imputado principal, por entender que existía otro delito por el que Cóppola no había sido indagado:el de facilitamiento de un lugar al que concurren personas para consumir drogas, con una pena posible de tres a doce años de prisión.
Otra vez en el banquillo
El capítulo que resta es que el actual juez de la causa le reciba a Cóppola declaración por este hecho, y decida si corresponde sobre la base del mismo dictarle una nueva prisión preventiva o disponer de su libertad.
Mientras tanto, habrá materia para seguir hablando del tema.
Con nombre y apellido
- Héctor Cozza: al igual que Tomás Simonelli quedará en libertad al ser beneficiado por el cambio de calificación legal del delito a tenencia simple.
- Guillermo Cóppola: a pesar que cambiaron la carátula, revocaron la prisión preventiva y descartaron al agente encubierto, seguirá detenido. Ahora le imputan haber facilitado su departamento para que allí se consuman drogas. El delito tiene una pena de 3 a 12 años. Su libertad esta en manos del juez Carlos Liporaci.
- Claudio Cóppola: seguirá detenido por tenencia de drogas para su comercialización.
Samantha Farjat: será investigada por presunto suministro gratuito de drogas en la misma causa que Guillermo Cóppola.






