
Habilidoso, pero poco amigo del trabajo
Así es Cristian, según sus amigos
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Si de algo no dudan los que conviven con Cristian Riquelme es de que es un buen compañero, que vive divirtiéndose y bromeando, aunque siempre fue bastante introvertido y humilde.
En Platense, lo apodan "Chanchi" porque el juego rápido no es su virtud principal. "Nunca quiere trabajar", afirmó su mejor amigo dentro del plantel de la cuarta división del club, Miguel González, que lo conoce desde hace 9 años.
"Cristian es muy vago -sentenció González-. Desde que estamos en inferiores nos quedamos atrás, descansando, para no hacer nada. Nunca le pidas que corra, aunque está para jugar en cualquier equipo de primera."
Riquelme jugó toda su vida como enganche izquierdo en las divisiones inferiores del equipo de Vicente López. Después de un fugaz paso por Almirante Brown, volvió al club hace dos meses.
Según el ex director técnico de Platense Daniel Pavón, es un jugador muy hábil, rápido en el pique corto y en las gambetas, aunque no trabaja para la recuperación de las pelotas. Alejandro Suárez, su técnico actual, coincidió en el juicio y sintetizó: "Se destaca por el enganche y la asistencia de jugadas."
En un día normal, Riquelme suele empezar el entrenamiento a las 9 y marcharse del club a las 12. Y, según afirman sus compañeros, a él le gusta pasar el día en su casa. Cuando sale es "para dar una vuelta" por el barrio San Jorge, de Don Torcuato, o a la casa de su novia, cerca de la estación.
"Después de entrenar íbamos a comer a su casa -contó González-. Y después jugábamos toda la tarde en el pool que tiene en el garaje. Sólo una vez salimos a bailar, porque no le gusta y, además, el único día en que no entrenamos tenemos partido por el campeonato."





