Habrá duras penas para los bromistas que llamen al 911
Castigos con multas de hasta $ 40.000 y arrestos de 60 días
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LA PLATA.- Quienes llamen al servicio telefónico de emergencias policiales 911 y realicen falsas denuncias, bromas u otras llamadas con fines molestos, podrán ser castigados con multas de hasta 40.000 pesos y arresto de hasta 60 días.
Las penas alcanzarán, además, a los titulares de la línea desde donde se origine la comunicación, que podría ser inhabilitada por un plazo máximo de 90 días. Cuando la llamada parta de un locutorio podrá disponerse la clausura del local comercial. Así lo dispone una ley aprobada por la Legislatura bonaerense que intenta limitar el abultado porcentaje de llamadas recibidas por ese sistema y que no implican una verdadera emergencia.
Según los registros del Ministerio de Seguridad provincial, los 200 operadores del servicio 911 reciben un promedio de 37.000 llamadas diarias. De ellas, más del 90 por ciento no corresponde a una emergencia.
Desde que en abril de 2005 el sistema comenzó a funcionar se recepcionaron 10 millones de llamadas. Sólo 800.000 fueron clasificadas como "emergencias reales" y 315.000 demandaron una intervención policial.
El servicio funciona en 34 distritos del conurbano y en Mar del Plata. El mes próximo se extenderá a Pinamar y a Necochea y, antes de fin de año, llegará a una docena de distritos del interior provincial, como Campana, San Nicolás, Mercedes y Chascomús, entre otros. Para ampliar el sistema se abrió una convocatoria para operadores en la que se anotaron 6800 aspirantes.
Se prevé que, en un promedio de tres minutos, un patrullero llegue al lugar donde se registra la llamada. "En eso estamos mejorando día tras día porque hay un monitoreo permanente y quien no cumple es reemplazado", aseguró el subsecretario de Información para la Prevención del Delito, Roberto Vázquez.
"Mucha basura"
Según reconoció Vázquez, "si bien el sistema tiene una gran capacidad, hay mucha basura y la acumulación de llamadas puede perjudicar la normal prestación" del servicio. El funcionario no descartó que entre los supuestos bromistas se encuentren delincuentes que se comunican con el servicio de emergencias para distraer la atención de la policía con el objetivo de ganar tiempo para cometer algún delito. Como ejemplo, aseguró que, en Colombia, los narcotraficantes han utilizado el sistema para desviar la atención policial con falsas denuncias.
Durante el año pasado, los funcionarios de la cartera conducida por León Arslanian, advirtieron en varias oportunidades sobre el exceso de llamadas molestas. Sin embargo, lejos de disminuir, la proporción se incrementó, explicó Vázquez a LA NACION. "Decidimos impulsar la ley porque no podemos permitir que un sistema, al que hay que mejorarle muchas cosas y del que puede depender una vida, sea tomado en broma", enfatizó.
El subsecretario explicó que se comprobó que el nivel de emergencias reales se mantiene entre las 1000 y 1200 diarias, y agregó: "Luchamos contra una cultura que no sanciona este tipo de bromas; por eso, tenemos que hacerlo por ley".
La norma aprobada anteanoche por la Cámara de Diputados provincial establece que "será penado con multa que se fijará entre 5 y 20 haberes mensuales de oficial de policía (actualmente fijado en 1036 pesos), y arresto de 10 a 30 días, el que provoque engañosamente la concurrencia de la policía, del cuerpo de bomberos, de la asistencia sanitaria o de cualquier otro servicio análogo".
La misma pena le corresponderá al que "sin provocar la concurrencia de los servicios mencionados" se exprese en "términos agresivos u obscenos, bromas, articulando mecanismos con fines molestos".
Las autoridades detectaron casos de personas que realizaron miles de llamadas molestas. Según una nómina a la que LA NACION accedió extraoficialmente, desde una línea instalada en Rafael Calzada se habrían realizado 4986 llamadas sin que hubiera emergencia alguna.



