Hace 140 años se inauguraba el ferrocarril en la Argentina
Cálido homenaje del Ferro Club Argentino entre silbidos y máquinas a vapor.
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Nadie se explica bien por qué, pero chicos de 10 o 12 años que nunca pudieron ver en su vida una locomotora a vapor reconocen a la perfección el viejo sonido del silbato de aquellas máquinas.
Lo oyen a la distancia y se precipitan sobre las vías para ver un espectáculo que tiene tanto de atracción por la mecánica como nostalgia de algo que se adivina muy importante.
Todas esas sensaciones se pudieron apreciar ayer a la perfección en una exitosa convocatoria del Ferro Club Argentino: la de reunir locomotoras y vagones del pasado, perfectamente restaurados a mano por integrantes del club, para celebrar el 140 aniversario del comienzo del ferrocarril en la Argentina.
En efecto, hace exactamente 140 años -el 30 de agosto de 1857- comenzaba la era del ferrocarril con el primer recorrido de "La Porteña". En pocos años, esa novedad tecnológica cambió al país y dio lugar a una de las redes más grandes del mundo y la más avanzada de América latina.
Casi un siglo y medio después, el ferrocarril pasó por épocas de auge y decadencia, hasta casi la desaparición como medio de transporte de larga distancia en la actualidad. Pero la importancia de su presencia como factor de civilización y progreso no parece haber disminuido a pesar de los años de deterioro de la administración estatal.
Ayer, al menos, la celebración del Ferro Club Argentino -que también cumplía 25 años- sirvió para subrayar que ese sentimiento profundo sigue bien vivo entre los ciudadanos.
A todo vapor
El festejo comenzó en la estación Federico Lacroze del ex Ferrocarril Urquiza con un viaje del tren de época del Ferro Club con ocho vagones de madera tirados por una locomotora Baldwin a vapor de 1908. El convoy se trasladó a buena velocidad y permanentes toques de silbato hasta la estación Martín Coronado, en la provincia de Buenos Aires, donde se habían preparado las actividades centrales.
Allí, en una playa de maniobras intermedia entre las líneas Urquiza y San Martín, se juntan las vías de trocha ancha (1,676 metro entre rieles) propias del San Martín, Roca, Mitre o Sarmiento con la de trocha media (1,435 metro) del Urquiza. Esa playa de intercambio es la que se utiliza para el traspaso de contenedores de los trenes de cargas de las distintas líneas hoy privatizadas.
El numeroso público reunido pudo encontrarse allí con una impresionante demostración de seis máquinas a vapor de distintas épocas y tamaños. Desde una pequeña locomotora de maniobras Oresztein & Koppel, de origen alemán, que era utilizada en una calera de Córdoba, hasta una gigantesca locomotora para trenes de pasajeros de alta velocidad, la británica Vulcan Foundry de 1938, que tiraba de expresos del Roca hasta fines de los años 60.
A la hora de los discursos, los mayores aplausos fueron para el titular del Ferro Club, contador Casagrande, que tocó varias fibras íntimas al recordar la importancia que tuvo el ferrocarril para la vida de la Argentina. A su lado, ex titulares de Ferrocarriles Argentinos, como el general Juan C. Demarchio y Gastón Cossettini, el veterano ingeniero Livio D. Porta (uno de los grandes expertos mundiales de la tracción a vapor) y el embajador de Inglaterra, William Marsden, coincidieron permanentemente en la renovada vitalidad del ferrocarril en el mundo.
Demarchi agregó un dato cuantitativo: "En los últimos tres años se han tendido 70.000 kilómetros nuevos de vías en el mundo porque el ferrocarril es más económico, consume menos energía y no contamina el ambiente".
Una buena síntesis para poner en claro que el ferrocarril es hoy el futuro más que el pasado.
Voluntariado
Hace 25 años se juntaron por el amor común al ferrocarril, con el fin de reunir libros y testimonios sobre la historia del tren en nuestro país.
Hoy, el Ferro Club Argentino es la principal institución privada del país para la conservación y restauración de material ferroviario.
Desde hace varios años operan con gran éxito un tren histórico entre Chacarita y Capilla del Señor y han extendido su acción conservacionista y voluntaria a otros ramales.






