Hay 10 policías federales presos por un homicidio en Jujuy
Dijeron que un almacenero traficaba cocaína al descubrir que lo mataron por error
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SAN SALVADOR DE JUJUY.- Una decena de oficiales y suboficiales de la delegación Jujuy de la Policía Federal fue detenida. Están acusados de asesinar de un balazo en la cabeza, a quemarropa, a un almacenero al que supuestamente confundieron con un narcotraficante; luego trataron de justificar su error colocando cocaína y una pistola descompuesta junto al cuerpo.
A raíz de ese fallido operativo antidroga, realizado en la madrugada del domingo último y en el que resultómuertoel conocido almacenero Manuel Fernández, en el barrio Chijra, de esta capital, fue relevada la cúpula de la delegación local de la Policía Federal y se prohibió a sus jefes salir de Jujuy.
Fuentes judiciales confirmaronquelos detenidos son 8 oficiales y 2 suboficiales, que se encuentran en dependencias de Gendarmería Nacional y que a partir del lunes próximo serán indagados por el juez Mariano Wenceslao Cardozo, que se encuentra al frente de la investigación.
El juez prohibió también la salida del territorio provincial al delegado, comisario José Manuel Gallego, y al subdelegado, comisario Carlos Voit.
Mientras tanto, se hizo cargo de la delegación jujeña el delegado de laPolicía Federal en Salta, comisario Alberto Armentano, quien encabezó las detenciones.
Aparente confusión
Según fuentes allegadas a la causa, el desafortunadohecho se produjo cuando los policías federales -vestidos de civil y con móvilessin identificación-, buscaban a una persona que, según sus informes, iba a pasar porun camino vecinal con estupefacientesen una camioneta parecida a la del almacenero.
En cambio, se cruzaron con la camioneta de Fernández, que retornaba de la localidad de Tilquiza. Los policías persiguieron el vehículo disparándole y los impactos de las balas quedaron en la chapa del rodado.
Cuando la camioneta chocó contra con un poste a raíz deesa persecución, sacaron a Fernández del vehículo a la fuerza, lo golpearon,lo mataron y le dejaron un paquete con droga, que contenía unos 200 gramos de cocaína. Y, por las dudas, "sembraron" una pistola calibre 22, que al parecer no funciona porque el percutorse encuentra desgastado.
De acuerdo con el jefe de policía de la provincia, Horacio Gentiluomo, Fernández no tiene antecedentespoliciales, "ni siquiera contravencionales".
Uno de los elementos que más llamaron la atención es que al juez federal le avisaron cuatro horas después de que ocurrieron los hechos y antes fue advertida la prensa acerca de la muerte de un presunto narcotraficante.
Antes del sepelio, los familiares de la víctimafueron confortados por el obispo diocesano de Jujuy, Marcelo Palentini, quien rezó un responso frente al féretro y advirtióque "no existe un valor más alto que la vida".
La inhumación, que se realizó el martes último, se convirtió de hecho en una movilización de protestaque conmovió a la ciudad, ya que además de la muerte del comerciante, las características compulsivas y poco frecuentes del operativo, para la ciudad de Jujuy, conmocionaron a todos.
Hubo un acto de repudio frente a la delegación local de la Policía Federal y espontáneas movilizaciones de vecinos indignados.
El viernes último se repitieron las manifestaciones y las muestras de indignación de los familiares y vecinos del barrio.
Nadie podía creer que el almacenero Fernández, a quien todos conocían, podía estar ligado al narcotráfico.
Este hombre había trabajado en Altos Hornos Zapla, la acerera de Palpalá. Tras su retiro, puso un almacén en su casa del barrio Epam III de Coronel Arias, en el sur de la ciudad, donde trabajaba con su esposa, Rosario, y sus tres hijas, de entre 16 y 11 años.
Un tiro en la sien
Fuentes judiciales señalaron que, desdeque se conoció laextraña muerte de Fernández, se tomaron recaudos especiales en la investigación del hecho. Por ejemplo, la autopsia fue realizada por el médico del poder judicial de la provincia Guillermo Robles Avalos,en Perico.
Se descubrió que la muerte había sido provocada por un disparo efectuado a corta distancia, en el parietal derecho, debajo y detrás de la oreja y que el rostro tenía diversas contusiones. Las armas secuestradas en el operativo fueron remitidas a Buenos Aires, a través de personal de Gendarmería Nacional que interviene en el caso, para practicarles peritajes.
El comisario Gallego, a cargo de la delegación, no tenía más que un año en la provincia. Haceunos dos meses, en un polémico reportaje periodístico, dijo que se debería investigar el origen de las grandes fortunas de Jujuy, en relación con el lavado de dineropor parte de agentes financieros del narcotráfico, y puso como uno de los ejemplos el gran crecimiento del parque automotor en la provincia.
Las declaraciones causaron desagrado en las autoridades provinciales y el propio ministro deGobierno, Francisco Zamar, le remitió una notaen la cualle reclamaba que indicase la existencia de delitos "sin brindar los avances o logros que lógicamente deberían expresarse como consecuencia necesaria de la responsabilidad que le es propia".
Y lo acusó de realizar "un diagnóstico ambiguo, arrojando un cono de sombras sobre actividades productivas y comerciales de Jujuy".






