
De presentar este hábito, tenés que prestar atención a lo que revelan los distintos especialistas en psicología
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¿Estás acostumbrado a poner las necesidades y problemas de los demás por encima de los tuyos? A primera impresión, puede interpretarse como una muestra de empatía, pero los expertos en psicología señalan que esta interrogante tiene otras respuestas interesantes.
En algún momento, un familiar o una amistad cercana te contó sobre algún problema que está atravesando. Sin darte cuenta, te involucrás en ello, le prestás atención y les brindás facilidades para que dicho inconveniente cese.
Si bien puede presentarse como una muestra de generosidad, los especialistas en salud mental consideran que este comportamiento suele revelar distintos rasgos que son necesarios prestar atención, ya que no suelen ser positivos.

Qué dice la psicología de las personas que intentan resolver los problemas de los demás
La psicóloga Marta Castelos brindó su punto de vista respecto a este hábito, definiéndolo como “el rol de salvador”, el cual consiste en que la persona tiene una responsabilidad excesiva por el bienestar de los demás y tiende a intervenir sin que se lo soliciten.
Desafortunadamente, intentar solucionar los inconvenientes de los demás tiene un costo negativo, según lo indicado por la especialista citada. En ese sentido, el hombre o la mujer asume dichos problemas y puede experimentar estrés, especialmente si no consigue un resultado positivo cuando interviene.
Castelos añade que este rol de preocupación puede surgir desde la infancia, sobre todo si el individuo no ha recibido la atención suficiente o aprendió que el valor propio está relacionado a cada acción favorable que se le realiza a la otra parte.

“Esto nos lleva a la frustración constante, al agotamiento y puede que también al enfado hacia nosotros por olvidarnos de nuestras necesidades”, añadió.
Por su parte, la profesional Laura Ruiz Mitjana explicó al portal La Mente es Maravillosa que este patrón puede revelar una falta de asertividad; es decir, tener dificultades para establecer límites. Esto ocurre cuando la persona se hace cargo de inconvenientes que no le corresponden, pero le cuesta decir “no”.
Los especialistas en psicología afirman que es positivo ayudar cuando sea la ocasión, pero es necesario saber en qué situaciones. No siempre tienes que estar disponibles para todos; tú también presentas tus propios problemas que necesitas arreglar para seguir creciendo personalmente.
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