
Juegos infantiles que son un riesgo adulto
Toboganes sin tablas, hamacas sin manijas y areneros sucios con todo tipo de desechos ponen en peligro a los niños
1 minuto de lectura'
Los juegos infantiles de las plazas de la ciudad de Buenos Aires se encuentran en un estado realmente penoso y en algunos casos representan un peligro para los pequeños.
No se salva casi ninguna plaza ni ningún juego: a los toboganes les faltan tablas o escalones, las cadenas de las hamacas están a un paso de desprenderse, los subibajas no tienen manija para sujetarse, y los areneros contienen poca arena y mucha suciedad.
Cada vez que un chico sube los desvencijados escalones de algún tobogán y se acomoda en lo alto para deslizarse por la astillada pista de madera, la fugaz travesía llega a su fin cuando su cuerpo golpea secamente contra el suelo, dado que la escasa arena no alcanza para amortiguar la caída. Además, la distancia que media entre el fin del tobogán y el piso se vuelve peligrosamente alta, teniendo en cuenta el envión con el que viene el niño.
Chicos en peligro
En el Parque Las Heras, en Coronel Díaz y avenida Gral. Las Heras se encuentra instalado un juego que consiste en una plataforma de la que se desprenden diferentes tipos de toboganes. A la escalera de este juego le faltan escalones; algunos de los hierros que sostienen dichos toboganes se encuentran rotos y en la parte más alta, a unos tres metros de altura, faltan varias tablas que dejan riesgosos huecos. "A esa plataforma le tengo terror, le faltan tablones y además es muy alta para los más chiquitos, que se pueden caer por los costados. Un día de estos un chico se va a lastimar seriamente y recién ahí van a tomar conciencia. Lo peor es que a todos los chicos les encanta treparse a este armatoste", asegura Graciela Castillo, mientras vigila de cerca a su hija Fiorella.
En Parque Lezama, en avenida Brasil y Regimiento de Patricios, las madres se quejan de la suciedad. "Algunos traen a los chicos y a sus perros y están todos juntos jugando en el arenero. Lo que es peor es que los animales hacen sus necesidades muy cerca de donde juegan los chicos" señala Haydée Santamarina, vecina del barrio de San Telmo.
"A mi no me gusta que mis chicos jueguen en el arenero porque es una verdadera mugre y tengo miedo que haya algún vidrio o cualquier otra cosa con la que se puedan lastimar", dice Rosario Damilano, que lleva a sus hijos Darío y Gustavo para que jueguen una carrera de kartings.
Según Rosario es común encontrar jeringas y preservativos dentro del arenero, ya que por las noches la plaza "se convierte en un antro".
Juegos destrozados
"Es un desastre como están los juegos. Los más peligrosos son los toboganes porque les faltan tablas y los chicos se enganchan la ropa y se raspan con clavitos sueltos", afirma indignado Raúl García, quien lleva habitualmente a su nieto Nicolás a Parque Chacabuco, en avenida Asamblea y Emilio Mitre.
Algo parecido ocurre en la Plaza Almagro, en Salguero y Teniente General Perón, en donde las hamacas presentan a simple vista una dudosa resistencia. "Algunas ni las podés usar porque las cadenas de donde cuelga el asiento no tienen el mismo largo y te tenés que hamacar de costado" dice, muy serio, Juan José de 9 años.
Su mamá, Beatriz Romero, se queja de que los subibajas, además de estar viejos y despintados, no tienen manijas, lo que los hace inutilizables. "Lo peor es que los chicos los usan igual y se lastiman".
Proyecto para el cuidado
El Director de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ingeniero Jorge Muñiz, asegura que la dirección cuenta con un equipo de gente que se encarga de la reparación de los juegos para niños.
"Sabemos que es algo que no podemos dejar de lado porque la recreación de los más chicos es muy importante. Tenemos previsto dejar como nuevo, dos veces al año, todos los juegos de los 600 patios de la ciudad", señaló Muñiz a La Nación .
El funcionario prometió que, en muy poco tiempo, se cambiará la arena por una más gruesa que se mantiene más limpia. Además, equipos especializados realizarán a diario una limpieza profunda con rastrillajes para que la arena permanezca lo más pura posible.
Según Muñiz, un principal factor de deterioro es la utilización inadecuado de los juegos. "Hay que tener en cuenta que los parque son lugares muy castigados, ya que existe mucho vandalismo y adultos que hacen uso indebido de los juegos cuyos únicos destinatarios son los niños".
Cuidado
- Parque Las Heras: posee una plataforma de 3 metros de altura a la que le faltan tablas y escalones.
- Parque Lezama: el arenero se encuentra muy sucio y los juegos deteriorados.
- ParqueChacabuco: los toboganes le faltan varias tablas.
- Plaza Almagro: los subibajas no tienen manijas, además de estar viejos y despintados.
- Plaza Garay: las hamacas no son seguras.






