
La acefalía en los controles de obras profundiza la crisis
Se fue Ríos y no hubo reemplazo; quejas por una habilitación polémica en Palermo
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Cuando pasaron 24 horas de la salida de Raúl Oscar Ríos de la Agencia de Control Comunal, ese organismo seguía ayer acéfalo y continuaba la crisis en el gobierno porteño después de que se hiciera público que ese funcionario estaba reunido con la comisión directiva de Boca Juniors, mientras los rescatistas procuraban extraer personas de los escombros del derrumbe de un gimnasio en Villa Urquiza, tragedia que dejó tres muertos.
Ayer, la administración encabezada por Mauricio Macri estudiaba por lo menos tres nombres de posibles candidatos para poner al frente de la Agencia que habilita, controla e inspecciona todos los tipos de establecimientos comerciales de la ciudad.
En el gobierno no quisieron dar a conocer esos nombres, pues ante la filtración de información sobre Alejandro Speroni, uno de los candidatos, vinculado con el jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, los empleados de la agencia hicieron un paro de actividades. El conflicto se disipó cuando se desechó esa posibilidad.
Ayer Macri defendió vía Twitter la designación de Ríos al frente de la agencia: "Es una persona honesta que ejerció muy bien su rol en la Agencia. Cometió un error al ir a Boca y por eso le pedí la renuncia", escribió.
Aunque fuentes oficiales aseguraron que Macri consideraba idóneo para su cargo a Ríos, ninguno pudo dar fe de su currículum. LA NACION consultó a cuatro ministros sobre los niveles de estudio del ahora ex funcionario. En todos los casos respondieron que no sabían si había terminado los estudios secundarios.
LA NACION viene solicitando al gobierno el currículum de Ríos desde hace dos días, pero sin éxito.
Macri ayer volvió a defender la actuación de esa agencia y de las autoridades de Seguridad del Trabajo en el derrumbe ocurrido el lunes pasado en Villa Urquiza. En conferencia de prensa, acusó al juez Norberto Oyarbide de cometer prevaricato y abuso de poder (como se informa en la sección Política).
"Oyarbide excedió totalmente sus funciones al meterse en el tema del derrumbe de Villa Urquiza y tomó medidas en tiempo récord de extrema gravedad y violencia", dijo Macri.
Mientras se desarrollaba la conferencia de prensa, una versión sobre la caída de mampostería en un inmueble de Villa del Parque alteró a algunos funcionarios. La confirmación de que no se trataba de ninguna emergencia logró desdibujar los gestos de preocupación.
El ministro de Justicia y Seguridad, Guillermo Montengro, también defendió a Ríos, aunque reconoció: "Está todo para modificar. Está clarísimo que hay que ir cambiando, que hay que ir mejorando, que hay que ir viendo si no hay que cambiar algunas cuestiones que tienen que ver con inspecciones de pozos".
Habilitación cuestionada
Mientras tanto, ayer surgió una nueva polémica en la Agencia de Control Comunal. Un grupo de vecinos de Palermo denunció la apertura de la feria, a la que bautizaron "La Saladita", en Santa Fe al 4600, frente al Puente Pacífico.
"Alguien les está mintiendo a los vecinos. O Mauricio Macri no habilitó la nueva Salada de Palermo y debe clausurarla de inmediato o habilitó la feria ilegal, haciendo caso omiso de que se trata de un inmueble usurpado a la Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia (Ugofe), con juicio de desalojo en trámite e imposible de habilitar comercialmente, lo que demuestra el alto nivel de corrupción en el gobierno porteño", dijo Javier Miglino, de la ONG Defendamos Buenos Aires.
Diego Langer, que se presenta como el encargado del lugar, aclaró que el emprendimiento "está en regla". "Tenemos la habilitación", dijo a lanacion.com.
En la Agencia de Control informaron que efectivamente se habilitó el lugar como galería. Sin embargo, indicaron que habrá una inspección inminente en cada local, ya que el centenar de puestos debe completar el trámite municipal obligatoriamente. La inspección y los resultados no necesariamente derivarán en una clausura, advirtieron las autoridades.




