
La ciudad apuesta a revalorizar los barrios que miran al Riachuelo
Desde ayer, la promesa oficial de rescatar el sur de Buenos Aires de años de olvido tiene un ejecutor: la Corporación del Sur, cuyas autoridades fueron puestas en funciones por el jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
Se trata de una sociedad del Estado que tendrá por objeto estimular con capitales públicos y privados el desarrollo productivo de la zona, en consonancia con su revitalización urbanística.
Los directivos de la corporación asumieron sus cargos con la promesa de llevar a cabo el plan estratégico que elaboró el Gobierno de la Ciudad para convertir la zona comprendida por los barrios de Barracas, Pompeya, Parque de los Patricios, Villa Lugano y Villa Soldati en un polo de desarrollo que equilibre sus diferencias con el norte de la Capital.
Promesas
"Estamos cumpliendo una de nuestras promesas de campaña", aseguró Ibarra, que llegó al barrio de Pompeya en una camioneta azul oscuro con vidrios polarizados junto con su segunda, Cecilia Felgueras.
"Este proyecto no va a afectar sólo al futuro del bolsón de pobreza de la parte sur -anunció Ibarra, en referencia a que esa mitad de la ciudad concentra el 90 por ciento de las villas de emergencia de la Capital-, esta iniciativa tiene por objeto provocar la reactivación económica y urbanística de toda Buenos Aires."
El directorio de la corporación que deberá llevar adelante el ambicioso proyecto del Ejecutivo porteño es presidido por el economista del Frepaso Arnaldo Bocco, a quien secundará Ileana Mignaki. Los cinco directores son Fabián Valle, Raquel Kismer de Olmos, Ariel Pradelli, Santiago Lestingi y Osvaldo Papaleo. Como síndico fue designada María Haydeé Broeykens.
Colores políticos
La corporación funcionará en la avenida Sáenz Oeste 1470, debajo del puente Alsina, que comunica a Pompeya con el partido bonaerense de Lanús. El acto se realizó allí y para emplazar el escenario se debió cortar el tránsito, lo que generó fuertes congestionamientos en la zona. El calor y la diversidad política de los asistentes signó la tarde. Estuvieron el diputado nacional por el PJ Daniel Scioli; la legisladora porteña por PAIS Irma Roy; el diputado nacional por el Frepaso Darío Alessandro y el titular de la Cámara de Diputados, el radical Rafael Pascual, entre otros.
Primeros resultados
Según aseguró el jefe de Gobierno, los resultados de este impulso a la zona sur comenzarán a verse en breve. "Ya con la instalación de la corporación han comenzado a mostrar su interés en la zona distintos emprendimientos. Los primeros resultados estarán a la vista en pocos meses, pero la revitalización final se percibirá tan sólo en el largo plazo. Hay que sacar a la zona sur de años de postergación y olvido", dijo.
La Corporación del Sur tiene la figura jurídica de una sociedad del Estado y en una primera etapa el capital accionario estará íntegramente en manos del gobierno porteño. Pero la ley 470, que creó el organismo, prevé que podrá pasar a manos privadas hasta el 49 por ciento de la participación accionaria.
"El objetivo será llevar adelante el proyecto de desarrollo que planeó la ciudad y en ningún momento se buscará realizar inversiones redituables en sí mismas", dijo Ibarra a La Nación .
Según detalló, se favorecerá la actividad comercial mediante créditos y exenciones impositivas especiales. Además se revitalizarán los centros comerciales de cada barrio y se instalarán universidades y centros tecnológicos para favorecer la descentralización.
El desarrollo inmobiliario recibirá su impulso: mediante un convenio con el Banco de la Ciudad y con otras entidades crediticias se promoverán préstamos para la adquisición de viviendas. Además, el nuevo Código de Planeamiento Urbano permitirá que en la zona se edifique hasta un 20 por ciento más que en el resto de la ciudad.
También se buscará desarrollar la región como un polo turístico, explotando el patrimonio histórico que hoy desluce por el abandono. Se instalarán cadenas de hoteles de tres estrellas.
Temen un negocio inmobiliario
El proyecto oficial para reactivar el sur de la ciudad tiene también sus detractores. Uno de ellos es Antonio Elio Brailovsky, defensor adjunto del pueblo de la Ciudad.
Según explicó a La Nación , "se le cederán demasiados poderes a la corporación, que podrá decidir la venta del patrimonio de la ciudad. Se corre el riesgo de que se venda a valores muy convenientes a los amigos ".
Ocurre que la corporación administrará un fondo fiduciario conformado por todos los inmuebles de dominio privado que la ciudad tiene en la zona. Pero todavía no se presentó la nómina de bienes ni cuál será su valor. Esto también irrita a algunos vecinos."Nunca se nos consultó", reclamó Luisa Kilberg, que vive en Barracas. Según dijo, debajo del puente Alsina, donde se instaló la corporación, funcionaba un taller de reparación de muebles. "Esperamos que esto no sea un negocio inmobiliario y vengan a desalojarnos. Se habló de erradicar las villas, pero nadie explicó qué van a hacer con sus pobladores", agregó.
Antonia Neill es vecina de Pompeya: "Me interesa saber qué autoridad va a tener sobre nuestras propiedades, porque hasta ahora no quedó claro", dijo. "Esperemos que sea para mejor. Dicen que el barrio está estancado. Ojalá estuviera estancado. ¡En los últimos 30 años retrocedió!", exclamó Edgardo Mesa.






