La clásica confitería "El Molino" cerró definitivamente
Tradicional: ubicada en Callao y Rivadavia fue, durante sus 137 años de historia, testigo de muchos acontecimientos políticos.
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La tradicional confitería "El Molino" cerró sus puertas tras 137 años de ser el reducto predilecto de políticos, intelectuales y porteños de alma bohemia que con la excusa de un cafecito se aglutinaban en sus mesas con la esperanza cotidiana de reavivar una polémica partidaria, futbolera o literaria.
En mayo de 1860, había sido inaugurada en la esquina de Rodríguez Peña y Rivadavia con el nombre de "Confitería del Centro".
Pero esta primera denominación no duraría mucho. Su dueño, ante la influencia de los comerciantes vecinos, que referían los nombres de sus negocios a un molino de viento existente en el actual emplazamiento del monumento a los "Dos Congresos", rebautizó su casa y desde 1869 pasó a denominarse la "Confitería del Molino".
Desde 1886 se hizo cargo del local don Cayetano Brena, pionero del arte de la repostería en nuestro país. Cuando el edificio de Rodríguez Peña y Rivadavia fue demolido, la confitería se trasladó a su actual sede de Callao y Rivadavia, el 28 de febrero de 1905.
Siempre ligada a los sucesos políticos que acompañaron su historia, "El Molino" no eludió la crisis de septiembre de 1930 y sufrió serios destrozos.
Su edificio, construido sobre los planos del arquitecto Francisco Gianotti es uno de los últimos sobrevivientes de la belle époque.
Otras tradicionales confiterías bajaron sus persianas mucho antes: la París, el London City, la Boston, el Aguila. Hoy sólo sobrevive el Tortoni como último reducto del romántico viejo Buenos Aires.
El escenario político
En agosto de 1994, "El Molino", volvió a ser un escenario del acontecer político, cuando políticos opositores -Federico Storani, Carlos "Chacho" Alvarez y José Octavio Bordón- se reunieron en su salón para definir una alianza electoral en vista de las elecciones del año siguiente, luego conocido como el "Acuerdo de El Molino".
Recientemente, la confitería sirvió para la realización de la polémica publicidad del concurso deportivo "El Gran DT", donde Graciela Fernández Meijide, "Chacho" Alvarez, Antonio Cafiero, Jesús Rodríguez y el vicepresidente Carlos Ruckauf, discutían, en jerga política, la formación de un equipo de fútbol.
La administración de la confitería ha desistido de hacer declaraciones hasta que sus propietarios regresen el lunes a Buenos Aires pero La Nación pudo saber, sin embargo, que hace dos semanas se procedió a la liquidación del personal y las mercaderías están siendo remitidas a los proveedores.
Ahora sus fieles parroquianos esperan que sólo se trate de una crisis más de las que le han tocado atravesar a la empresa y que en breve -tal vez con cambio de firma- levante nuevamente sus persianas.
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