
La competencia por la primicia tiene sus riesgos
Llevada al extremo, puede afectar la ética periodística, dijo Oppenheimer
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"La competencia por la primicia, que antes era una carrera de 24 horas, se ha acelerado y hoy es una carrera de 24 segundos. Los medios ya no esperan un día para rebatir las noticias de sus competidores. Lo hacen en forma instantánea y eso los lleva, muchas veces, a dejar de lado las normas más elementales de la ética periodística."
Con esa autocrítica llegó a nuestro país el periodista argentino Andrés Oppenheimer, columnista y corresponsal del diario The Miami Herald en América latina, que en 1987 obtuvo el Premio Pulitzer, por haber puesto al descubierto por medio de sus notas el escándalo Irán-contras.
Los comentarios de Oppenheimer son publicados en más de 25 periódicos del continente, entre ellos La Nación , y algunos de sus mejores trabajos fueron incluidos en su nuevo libro, "Crónicas de héroes y bandidos", editado por Grijalbo, que va por su tercera edición en México y lleva vendidos más de 40.000 ejemplares.
La última obra de Oppenheimer tendrá hoy una doble presentación.A las 12, en The Freedom Forum (Av. del Libertador 602, 13¼B) compartirán un panel los periodistas Oscar Raúl Cardoso, Héctor D´Amico y Héctor Timerman.A las 18, en la Universidad de Belgrano (José Hernández 1840), hablarán Germán Sopeña, Horacio Verbitsky y Miguel Wiñazki.
En una entrevista con La Nación , en la residencia que la Universidad de Belgrano tiene para profesores invitados, Oppenheimer apuntó que los principios olvidados en esa competencia excesiva son, por ejemplo, los que aconsejan tener más de dos fuentes o verificar los datos para lanzar una información.
Ejemplos de su percepción son las informaciones que más interés suscitaron en el último año en la tierra de Clinton y que él resume como "la trivialización de la noticia": O. J. Simpson, Lady Di y Monica Lewinsky son el rostro de la frivolidad periodística, que tiene su origen en "las presiones de la industria de los medios".
"Cuando existían cuatro, cinco o diez periódicos en todo el país y un noticiero nocturno, había un ciclo de información de 24 horas por día. Después vino la CNN y los tiempos se empezaron a reducir. Ahora hay cinco cadenas de 24 horas por día, a lo que se suma Internet, y la competencia por la primicia es inmediata", explicó el periodista.
El factor humano
Su nuevo libro recrea las crónicas de acontecimientos que le tocó cubrir en América latina durante 20 años, donde los acontecimientos políticos no siempre son resultado de hechos políticos.
"Muchas veces, el factor humano, como decía Graham Greene, gravita tanto o más en la historia que las motivaciones políticas", dijo el periodista al explicar el sustento de "Crónicas de héroes y bandidos".
El relato desnuda motivaciones personales en casos de resonancia internacional, como la detención del general Jesús Gutiérrez Rebollo, jefe de la policía antinarcóticos de México arrestado por sus contactos con los carteles de la droga, o la caída del panameño Manuel Noriega, entre otros.
Para Oppenheimer, se trata de un fenómeno particular de América latina. ¿La razón? "En muchos países tenemos una visión conspiradora de la historia; creemos que todo es resultado de grandes combinaciones ideológicas y políticas. En los Estados Unidos ocurre lo contrario. Hay una tendencia a creer que todo es producto de la anécdota y la biografía. La realidad es un camino intermedio."
Oppenheimer no descarta la hipótesis de que las teorías conspiradoras encuentren mayor eco en los países donde no existe confianza en las instituciones. Pero sostiene que ya se percibe un cambio. "Si uno lee la literatura política de los últimos años, advierte un avance. Estudiar hoy el peronismo desde un ángulo conspirador de la historia es ridículo", dijo.
Y agregó:"Tratar de describir la historia de un país que tuvo personajes como López Rega, Isabel Perón, Eva Perón o el propio general Perón, desde un punto de vista político es por lo menos insuficiente. Cuántas decisiones de aquella época habrán sido producto de las consultas de López Rega con la brujería".
El prestigioso corresponsal aplica su hipótesis al presente. "Por la clase de persona que intuyo debe de ser el presidente Menem, no me extrañaría que muchas decisiones de los últimos años de la Argentina hayan sido producto del factor humano", reflexionó.
Su ojo clínico lo lleva a advertir que éste es un momento difícil para la democracia en América latina, donde a los intentos reeleccionistas de Menem y Fujimori se suman las candidaturas del general Lino Oviedo, en Paraguay, y del golpista Hugo Chávez, en Venezuela, que encabezan las encuestas, y otras presencias militares fuertes en Colombia y en Guatemala.
Oppenheimer no ocultó su preocupación por los ensayos presidenciales por la reelección: "Una de las principales definiciones de la democracia es que sea un sistema con reglas previsibles y resultados electorales imprevisibles. Si se entra en este juego de quebrar las normas constitucionales, seríamos lo opuesto a una democracia: reglas imprevisibles y resultados electorales previsibles".
Ante la hipotética continuidad del presidente argentino, advirtió: "Sería un gravísimo error. Si Menem termina su mandato y se va a su casa pasará a la historia, por lo menos en los Estados Unidos, como el presidente que estabilizó y modernizó a la Argentina. Si se queda un tercer período más, va a quedar como algo muy diferente".




