La foto del rescatista argentino que conmueve al mundo

Nicolás Migueiz Montán es un guardavidas de 34 años que viajó a Grecia para colaborar con las tareas de rescate de los refugiados
(0)
2 de noviembre de 2015  • 10:27

Un catamarán que transportaba 150 refugiados, en su mayoría sirios, casi naufragó en el Mar Egeo el domingo. Entre las imágenes resaltó la de un joven barbudo abrazado a un niño. El hecho, además de que gracias a las tareas de rescate, no hubo muertos, impactó a la Argentina porque se trataba de un rescatista argentino, sumergido en el mar Egeo, a miles de kilómetros de distancia.

A sus 34 años, Nicolás Migueiz Montán, guardavidas decidió que no le era suficientes con mirar las noticias de la crisis migratoria en África y el Oriente Medio que golpea a Europa y viajó a Grecia, para colaborar.

Nicolás Migueiz Montán, 34 años, oriundo de Pilar, colabora en el rescate de un niño, en la isla de Lesbos, Grecia
Nicolás Migueiz Montán, 34 años, oriundo de Pilar, colabora en el rescate de un niño, en la isla de Lesbos, Grecia Fuente: Reuters - Crédito: Giorgos Moutafis

Radicado en la isla de Lesbos, Migueiz Montán contó que si bien "al principio era muy gratificante, pero ahora se está complicando cada vez más y se hace cada vez más difícil. Está haciendo mucho frío y se viven situaciones muy dramáticas", en diálogo con el programa #Guetap, de radio Vorterix.

La familia de Migueiz Montán es de el partido bonaerense de Pilar. Nicolás es profesor de educación física y vive en Barcelona desde hace siete años, donde trabaja como guardavida. Pero cuando terminó la temporada alta del turismo en la costa catalana, prefirió viajar a Grecia y unirse a ONG Proactiva Open Arms, junto a un amigo uruguayo y a la argentina Fiorella Crotti.

"Terminó la temporada y quisimos venir para ver si servía dar una mano. Cuando llegamos acá vimos que cuando arriba la barca se complicaba el desembarco porque las autoridades no se metían a acercar las barcas. Los inmigrantes vienen con chalecos salvavidas que son de muy mala calidad y se ahogaban 50 o 100 metros de la costa", describió Nicolás.

De Barcelona a Grecia

En su sitio web, Proactiva Open Arms, cuenta que se están agotando sus recursos para permanecer en Lesbos. Llegaron de Barcelona con 15 mil euros de sus bolsillos, sin ayudas públicas, que invirtieron en costear los trabajos de salvamento de un mes. Con ellos, conseguieron que pisen tierra de manera más segura unas 20 embarcaciones al día, con unas 50 personas en cada una de ellas, incluyendo ancianos y niños. En total llegan a esa playa unas 1.000 personas al día.

Piden a ciudadanos de todo el mundo que donen montos que pueden ser de 20, 50, 100 o 200 euros -aunque también admiten otros montos (número de cuenta: ES53 0182 0262 910201668823).

En el capítulo ¿Por qué lo hacemos?, Oscar Camps, director de la ONG, indica que "todo empezó con unas fotos que aparecieron en redes sociales de cuatro niños ahogados en una playa. Pensamos: si nosotros nos dedicamos a esto y lo hacemos en nuestras playas, ¿por qué allí se están muriendo y nadie les ayuda?".

Destacan , preocupados, sus desafíos:

El tiempo : "Es inminente que empeore. Las condiciones serán mucho más duras durante un largo tiempo: las temperaturas bajarán y el mar estará más frío y encrespado. Si continúan cruzando, los accidentes serán mucho más frecuentes y tendremos menos tiempo para actuar".

Los niños: "Lo primero que hacemos es estabilizar el bote e intentar desembarcar a los niños. Algunos grupos mantienen la calma, pero en otros cunde el pánico y todos los tripulantes quieren dejar la embarcación a la vez, muchas veces pisando a los niños involuntariamente al intentar salir apresurados. Por eso, para nosotros sacar a los niños en primer lugar es prioritario".

Los botes: "Las embarcaciones son precarias. Llegan unas 50 personas en botes preparados para 20. Las condiciones marítimas hacen que la flotabilidad se reduzca a niveles muy peligrosos. La primera vez que les vimos llegar, pensamos que sus barcas eran naranjas. Pero no lo eran. Flotaban tan poco que solo podíamos verles los chalecos".

El día a día: "(Carta abierta escrita por Marcos Chércoles, uno de nuestros socorristas en Lesbos) «Hola, quería compartir lo que estamos sintiendo con mis compañeros. Es muy reconfortante hacer esto. Cada día ves cosas que te sobrecogen, pero te vas haciendo un escudo. Nos hemos ganado buena fama en la zona. Hoy nos tiramos 2 veces hasta los 200 metros a enganchar a gente que se caía de la patera y no sabía nadar...» Leé la carta entera en nuestro Facebook".

La travesía: "La seguridad de las fronteras por tierra desde Turquía está aumentando. No les queda más opción que emprender un viaje por mar. Los botes empiezan la travesía en el canal norte de Turquía, con la intención de llegar a la costa de Lesbos. Hay unos 9 km de distancia, y la anchura de la franja norte entre los dos cabos es de 15 km. El tiempo de navegación, si las condiciones fueran óptimas, sería de entre 60 y 90 minutos. Pero no lo son".

La crisis migratoria

MÁS LEÍDAS DE Sociedad

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.