
La increíble historia de la familia Rant
Solidaridad: una familia judía les sacó los ahorros de Eslovenia; parte la depositaron en un banco suizo y la otra parte se la devolvieron cuando llegaron a la Argentina.
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José Antonio Rant nació en Eslovenia, en 1931, ocho años antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial y con ello, el terror implacable de Hitler en los países ocupados por la Alemania Nazi.
Rant y su familia eran católicos practicantes, vivían una vida apacible de clase media en la región de Gorenjska, (por entonces, Yugoslavia), y se ganaban la vida con un negocio de ramos generales.
A finales de 1938, cuando todo hacía prever que Adolf Hitler comenzaría la avanzada hacia el Este, ocupando varios países y anexando regiones, los Rant, seis en total, decideron sacar sus ahorros para poder asegurarse un futuro mejor en su país o fuera de él.
"Mis padres tenían parientes judíos, de modo que era posible que nosotros también tuviéramos problemas", contó a La Nación, José Rant, doctor en teología y ahora profesor en una universidad privada de la Capital Federal.
Los Rant le entregaron entonces, todos los ahorros a una familia judía, de apellido Heller, de origen checoslovaco, que huyeron del Holocausto meses antes de la invasión alemana.
"Algo del dinero lo trajeron a la Argentina, pero la mayor parte fue depositada a nombre de mis padres por esta gente en un banco suizo", rememora Rant, en un español aprendido mucho después de los 18 años.
El peregrinaje
La familia pasó la guerra en su país de origen y en 1945 huyeron a Austria. La vida en el hotelito que consiguieron fue bochornosa y atrás habían quedado los años de esfuerzo y los despojos de una pequeña fortuna que habían amasado a fuerza de trabajo. "Nos quitaron todo", dice este hombre, con la sonrisa siempre a flor de labio.
La idea de los Rant era huir a Italia, donde se había instalado el hijo mayor de la familia, "pero terminamos en un campo de refugiados, donde no teníamos ni para comer", dice.
Enseñaron idiomas a otros refugiados, conocieron la miseria, el hambre, el frío y la muerte de algunos amigos. Finalmente, salieron de Europa hacia la Argentina en 1948.
"Apenas llegamos, la familia Heller se contactó con nosotros y nos devolvió todo el dinero que nuestros padres le habían dado para que sacaran de Eslovenia. Se portaron excelente, fuimos amigos durante muchos años. También le dieron a papá el número de las cuentas bancarias en Suiza para que reclamáramos el dinero, pero jamás nos dieron un peso".
Al igual que miles de judíos de todo el mundo, los Rant fueron víctimas del saqueo por parte de entidades bancarias que se apoderaron del dinero arrancado a quienes estaban en países ocupados.
Esta familia intentó ponerse varias veces en contacto con los bancos, pero la respuesta era siempre la misma: "Esos fondos fueron devueltos a Yugoslavia".
Pero los Rant no pudieron volver a reclamar nada porque fueron declarados apátridas por el comunismo y les exigían como condición que regresaran a vivir allí para "poder comenzar a hablar".
"Mis padres no querían volver porque sabían que el régimen imperante era imposible y terminaron muriéndose de tristeza", cuenta.
La caída del Muro
Cuando Eslovenia se declaró independiente, algunos parientes regresaron a la zona y el paisaje era desolador: las propiedades que la familia Rant habían tenido fueron entregadas a otras personas, y del dinero de los bancos suizos, no había ni noticias.
"Yo no quiero nada, no me interesa, pero mis sobrinos quieren saber y quieren que les devuelvan el dinero que nos robaron en aquellos tiempos y que correspondía al trabajo incansable de mis padres", conto Rant, que ahora tiene la nacionalidad argentina.
Dice que no recuerda el nombre del banco suizo, pero que sería muy fácil de chequear porque las cuentas estaban a nombre de sus padres.
El Miami Herald dice que en el país falta decisión para buscar el "oro nazi"
Comparación: advierte sobre los esfuerzos que hace Brasil y la inoérancia del gobierno Argentino frente a un tema tan delicado.
MIAMI (ANSA)-. La búsqueda en la Argentina de las fortunas confiscadas a judíos por el gobierno alemán en la Segunda Guerra Mundial parecen condenadas al fracaso por la falta de accion del gobierno argentino, afirmó el diario The Miami Herald.
Según el periódico "décadas de corrupción y de terror" también han perjudicado los esfuerzos por recobrar el llamado "tesoro nazi" que supuestamente fue a parar a Argentina después de la derrota alemana en 1945.
Casos diferentes
La actitud del gobierno argentino, aseguró The Miami Herald, contrasta con la del gobierno de Brasil, donde una comisión presidencial investigará a partir de la próxima semana las cuentas de banco que abrieron los refugiados nazis en ese país.
El diario dijo que es posible que el gobierno argentino no desee "revolver el pasado" y, en particular, la relación que mantuvo con los inmigrantes nazis el fallecido ex presidente Juan Domingo Perón y de su esposa Eva.
"No es un secreto que Perón propició una gran inmigración nazi y los historiadores creen que se benefició de ello", señaló The Miami Herald.
Perón y Eva
"Los nuevos informes sobre el saqueo nazi, la mayoría proveniente de informes desclasificados en los Estados Unidos, coincide con la nueva búsqueda en Argentina que proveé vergonzosos detalles sobre la complicidad de esa pareja", agregó el diario.
Hace cuatro meses, la Argentina entregó al Centro Simon Weisenthal copias de documentos sobre transferencias de oro realizadas a ese país durante la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo, el Herald dijo que esa información no sirvió de mucho a los investigadores del centro, dedicado a la búsqueda de criminales de guerra y de las fortunas confiscadas por los nazis a varias familias judías en Europa.
Un directivo del Centro Weisenthal declaró al Herald que el ministro del Interior de la Argentina, Carlos Corach, aún no cumplió su promesa de entregar documentos sobre unos 334 líderes nazis y sus familiares que supuestamente abrieron cuentas de banco en ese país después de 1938.
"Estamos muy frustrados", afirmó el representante del centro en Latinoamerica, Sergio Widder.
Un portavoz del Banco Central argentino, Alvaro Otero, afirmó al Herald que su gobierno entregará los archivos prometidos "tan pronto como sea posible".
Franco dio asilo a nazis y negó la extradición
104: es el número de jerarcas seguidores de Hitler que el Generalísimo refugió en España a fines de 1945; lo reveló el diario El País.
MADRID, (Télam-SNI).- Unos 104 jerarcas y oficiales nazis se refugiaron en la España regida por el general Francisco Franco al finalizar la Segunda Guerra Mundial y los Aliados reclamaron su extradición, pero el "Generalísimo" la rechazó.
Según publicó en su edición de ayer el diario español "El País", la lista con los 104 nombres, su paradero y su historial figura en un documento del Archivo General del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La lista de Franco
Este documento, fechado en 1945, tiene once folios, está escrito a máquina y en inglés y su título es "Lista de repatriación".
Los once folios fueron redactados por los servicios de espionaje de los aliados (principalmente Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos) y remitida a Franco para exigirle la expulsión de todos ellos y su entrega a la nueva Alemania.
Entre los nombres de la lista figura Franz Liesau Zacharias, muerto en Madrid a finales de 1992 y cuya ficha es calificada por el diario de "espeluznante".
"Este hombre se hace llamar doctor. En realidad fue agente del servicio de contraespionaje, (la Abwehr, de dependencia militar), involucrado en la compra de animales del Marruecos español y de la Guinea española para fines experimentales en Alemania, entre ellos la propagación de horribles enfermedades, como la peste, en los campos de concentración", señala la ficha.
Torturadores
La "lista negra" incluye también a Rudolf von Merode, "responsable de la muerte de numerosos ciudadanos franceses y de la tortura de otros en su tristemente famoso baño de hielo en San Juan de Luz".
También figura Walter Junghanns, "involucrado en la colocación de bombas en cargamentos de naranjas enviados de Valencia a Gran Bretaña".
Otro es Hans Heinemann, "uno de los más peligrosos agentes en España", al que se atribuye la muerte de un aviador canadiense que intentaba huir a este país a través de Francia, explica el informe de el diario El País, que tuvo acceso a la lista de jerarcas nazis que el Generalísimo Francisco Franco permitió que ingresaran a España.
La investigación dice que al menos uno de los presuntos agentes nazis aún vive. Se llama Hans Jurestschke, un profesor emérito de literatura alemana que impartió clases hasta 1979 en la Universidad Complutense de Madrid, y que actualmente tiene 88 años.
Definido en la lista por los aliados como "un firme defensor del partido nazi a pesar de ser católico romano", Juretschke, interrogado por "El País" al respecto, dijo: "Es un asunto de la guerra; no quiero discutir eso".
En España no se descarta que haya más jerarcas vivos.





