
La Legislatura porteña aprobó una moratoria impositiva
Para deudas impagas hasta septiembre
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Los porteños morosos -que no son pocos, pero que oficialmente ayer no pudieron ser cuantificados por el Gobierno de la Ciudad- recibieron ayer una buena noticia: La Legislatura aprobó un proyecto que reduce -y hasta condona- los intereses de las deudas por tasas, a quienes se acojan al pago voluntario o al régimen de regularización de obligaciones impagas.
Aunque algunos cuestionen que la moratoria que impulsa el Gobierno de la Ciudad es un modo de premiar a quienes incumplen en sus pagos -o, dicho de otro modo, un castigo para quienes sí cumplieron-, en el Ejecutivo porteño lo atribuyen a otros motivos: "Atravesamos una recesión de más de 40 meses y muchos contribuyentes se atrasaron en el pago", explicó el secretario de Hacienda de la Ciudad, Miguel Angel Pesce, que aunque aseguró que la baja en la recaudación de la Ciudad es muy importante, llamativamente no pudo especificar la cantidad de contribuyentes morosos que tiene el distrito. "Esperamos levantar la recaudación y que los contribuyentes encaucen sus deudas", explicó.
La recaudación de octubre último descendió el 18,45 % respecto del mismo mes de 2000. Pero además, lo cobrado por las arcas del gobierno porteño arrastra una sistemática caída desde marzo último. La principal merma se registró en el impuesto inmobiliario (-20%), en ingresos brutos (-19%) y en patentes (-14%).
Por esa razón, la Legislatura puso en práctica un régimen para regularizar deudas impositivas "por única vez y por 180 días" que abarca gravámenes como ingresos brutos; alumbrado, barrido y limpieza (ABL); patentes sobre vehículos; contribución por publicidad y por el uso y la ocupación de la superficie, el espacio aéreo y el subsuelo de la vía pública.
Es decir, todos los impuestos que alimentan las enflaquecidas arcas porteñas. El beneficio se aplicará a partir de diciembre para aquellos que no hayan sido incorporados a ningún otro plan de facilidades de pago.
La Legislatura aprobó dos tipos de regímenes distintos: el de presentación espontánea para los contribuyentes que se hayan atrasado en el pago, pero a quienes el Gobierno de la Ciudad todavía no haya especificado su deuda, no hayan recibido una intimación al pago o una inspección fiscal.
El beneficio será la condonación total de los intereses resarcitorios -actualmente del dos por ciento mensual-, si la presentación se produce antes de una inspección. También habrá una reducción de esa tasa a menos de la mitad en caso de que la inspección haya sido iniciada y las diferencias de los impuestos no hayan sido notificadas al contribuyente.
Además se les condonarán totalmente las multas materiales y formales que se aplican a morosos, a excepto las que ya estén juzgadas administrativamente.
Quedarán excluidos los agentes de recaudación por gravámenes retenidos o percibidos y no depositados; contribuyentes en estado de quiebra judicialmente declarada; aquellos que hayan sido denunciados en sede penal por el fisco porteño; quienes tengan sobre sí un proceso firme de denuncia iniciada por terceros por la comisión de delitos relacionados al incumplimiento de sus obligaciones tributarias.
El otro régimen se denomina Regularización de las Obligaciones Exteriorizadas e Impegas. Es decir, aquellas deudas impositivas de las que el contribuyente haya recibido notificación. El beneficio se aplica a las deudas contraídas hasta el 30 de septiembre último, fecha en que el proyecto de moratoria ingresó en la Legislatura. Tendrán como beneficios la reducción de los intereses resarcitorios, la condonación total de los intereses punitorios, así como de las multas. Los contribuyentes que tengan una causa judicial por ejecución fiscal sólo podrán beneficiarse con esta ley si la deuda no supera los 1500 pesos de capital e intereses.



