La madre tiene todas las de perder
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AMMAN (Jordania).- Imad Mahmoud Shaban, un jordano que hace 41 años nació en esta ciudad, eligió un lugar favorable y una ley generosa para llevar adelante la disputa judicial contra su ex exposa argentina Gabriela Arias Uriburu por la tenencia de los tres hijos de ambos.
Para la ley Sharía, que rige en todos los países árabes, el marido es quien fija el domicilio de residencia de la familia y es a él a quien corresponde por completo la patria potestad.
Sin embargo, para el caso de una tenencia, esta ley le otorga derechos a la madre para ejercerla, aunque previamente debe analizarse su conducta.
Sobre este costado actuaron los Shaban en un juicio abierto contra Gabriela en el que la acusaron de pertenecer a una secta religiosa que influía perniciosamente sobre los tres hijos de la pareja.
El argumento, "una sucia jugada judicial", según la interpretación de la madre de los chicos, permite a un tribunal jordano medir el status de cada mujer de acuerdo con un extraño mecanismo de pertenencia religiosa, ya se trate de una mujer adepta al islamismo, al cristianismo, al judaísmo o a alguna secta.
De cualquier manera, si la justicia jordana, además de exigir al padre que revele el paradero de los menores, otorgara la tenencia a la madre, es muy probable que la obligara a fijar residencia en este país.
No escapa a quienes siguen de cerca el caso que si Gabriela Arias Uriburu se reuniera aquí con sus hijos, Imad podría impulsar el juicio de divorcio, que aún no fue abierto. Con ello, la ley jordana le quitaría la residencia a la madre por ser divorciada, volviendo al punto cero.
Sin resolver cuál será la ley aplicable al caso, Gabriela no puede viajar a Amman, porque debería fijar domicilio y aceptar las normas jordanas.
Un tribunal canónico, a cargo de un juez que aplica las enseñanzas del Corán, junto a la ley Sharía, se encargará de examinar los derechos de cada uno, aunque difícilmente pueda desentrañar los misterios que, en esta zona del Medio Oriente, se debaten sobre cada mujer.
Tiene, por lo tanto, una clara concepción musulmana del lugar, papel y derechos del padre, pero cubre con un velo oscuro los derechos de Gabriela.
¿Dónde están los chicos?
Hasta el momento no existe una idea clara de dónde se encuentra Imad y los tres hijos de la pareja jordano-argentina. Posiblemente mañana pueda develarse esta incógnita, durante la audiencia de partes a la que asistirán Ratib Al Daher, como patrocinante legal del padre, y Juan José Arias Uriburu, padre de Gabriela, en representación de la madre.
A las 10, hora local, los abogados de Imad y de Gabriela deberán responder a las preguntas que le efectúe el tribunal canónico, conocido aquí como Tribunal Mayor, controlado por el juez mayor del Reino Hashemita del Jordán, algo así como un presidente de la Corte Suprema.
En esta ciudad, como en casi todas en las que rige esta ley de inspiración islámica, las cuestiones de familia están dominadas por los hombres: las mujeres quedan marginadas.
Esto explica por qué en Amman nadie muestra un mínimo gesto de sorpresa ante la desaparición del padre, sin dejar rastros, con los tres pequeños guatemaltecos. Así se explica por qué Imad se inclinó por la justicia jordana.
El padre de Gabriela Arias Uriburu, ex embajador argentino en Guatemala, llegará hoy a esta ciudad con el objeto de hablar frente a frente con Mashmoud Shaban, padre de Imad, para encontrar una solución del complicado asunto.
Arias Uriburu llegará a esta ciudad procedente de Damasco. En la capital siria mantuvo largas conversaciones sobre el caso con el embajador argentino en ese país y concurrente en Jordania, Juan Pardo.
"La vía diplomática no corresponde porque ésta es una causa que tramita la Justicia", dijo Pardo.
"De todas formas, el presidente Carlos Menem envió una carta al rey Hussein de Jordania, en la que lo puso al tanto del asunto", aclaró, aunque ello no ha permitido aún conocer el paradero de los tres niños.
Apellido conocido
Shaban es un apellido conocido en este país, aunque a quien se consulte por él discriminará entre los musulmanes y los cristianos. La familia de Imad pertenece a los primeros y ocupan un lugar destacado en la actividad comercial. Mashmoud Shaban e Hijos es el comercio que el padre de Imad tiene en el centro de Amman. Como muchos otros en la zona, se encarga de la venta de especias, té, aceites, distintas variedades de café y cardamomo. No parece un negocio importante, pero hay un buen desfile de clientes por el local.
"El señor Mashmoud no está y aquí no hay nadie de la familia", dijo ayer a La Nación un joven que atendía el negocio. En la casa familiar, en cambio, sí estaba el padre de Imad, quien en una conversación telefónica con este enviado dijo desconocer dónde estaban su hijo y sus tres nietos.
"No puedo decirle si Imad está en Amman porque no lo sé", aseguró. Poco después cortó la comunicación diciendo que no quería hablar del problema entre su hijo y Gabriela.




