La salud de los argentinos a examen: cinco encuestas de forma simultánea
Hasta febrero próximo se realizan las tareas de campo para actualizar los datos disponibles sobre enfermedades, factores de riesgo y hábitos; los resultados servirán para formular políticas públicas y reasignar recursos; las decisiones se tomaban con información obsoleta
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¿Qué impacto sanitario tuvieron los impuestos al tabaco? ¿Qué tendencia siguió la epidemia de obesidad desde 2013? ¿Cómo varió la lactancia materna en más de una década? ¿Cuánto alcohol consumen los argentinos? ¿Con qué frecuencia los escolares usan drogas o cigarrillo electrónico, piensan en suicidarse o padecen/ejercen violencia? ¿Cuál es la cobertura con la vacunación? ¿Qué complicaciones causan las caídas en los mayores de 60?
Estas son apenas unas pocas de las muchas preguntas que responderán cinco encuestas nacionales que ya están en marcha y ponen la salud de los argentinos bajo la lupa.
Sus resultados actualizarán información esencial para definir políticas públicas que eran obsoletas, ya que tenían entre cinco y 13 años.
Hasta febrero próximo, los encuestadores, entre los que participan especialistas del Indec y nutricionistas, relevarán datos de 69.170 hogares y 76.875 alumnos de 630 escuelas públicas y privadas en el país. También se pone a prueba por primera vez la vigilancia telefónica de indicadores de los hábitos y las percepciones que influyen en el estado de salud, la calidad de vida y el entorno. Cuatro mil hogares, seleccionados al azar, recibirán una llamada hasta el 29 de este mes.

En dos de las encuestas sobre factores de riesgo, nutrición y salud, a las familias de 31.200 hogares se les pide que participen de dos pasos más: uno de mediciones físicas (peso, talla, presión y contorno de cintura) y otro de análisis de laboratorio (colesterol y glucosa en sangre) con una muestra de sangre en ayunas.
Más allá de la prevalencia de los factores de riesgo de las enfermedades no transmisibles (ENT), como las cardiopatías o la diabetes, los resultados permitirán conocer hábitos, riesgos, calidad de vida, entornos más o menos saludables y acceso a servicios sanitarios, entre otras cuestiones.
"Las ENT, como la enfermedad cardiovascular, la diabetes, el cáncer, las neumopatías crónicas y las lesiones son responsables en el país de más del 73,4% de las muertes, el 52% de los años de vida perdidos por muerte prematura y el 76% de los años de vida ajustados por discapacidad. Estas enfermedades suelen compartir factores de riesgo comunes que son: el consumo de tabaco, el consumo nocivo de alcohol, una alimentación inadecuada y el sedentarismo", resumieron desde la Dirección Nacional de Promoción de la Salud y Control de ENT de la Secretaría de Salud de la Nación.
Desde su Área de Vigilancia Epidemiológica, Carolina Begue y Lucila Goldberg están coordinando el trabajo en la calle de los binomios de encuestadores que recolectan la información para la 1» Encuesta de Vigilancia telefónica (Vigitel), la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud 2 (Ennys 2), la 3» Encuesta Mundial de Salud Escolar (3» EMSE), la 4» Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (4» ENFR) y la 5» Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes (5» EMTJ).
"Los datos iluminan el estado de situación en salud pública", dijo Diana Fariña, titular de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia. Junto con Verónica Schoj, directora nacional de Promoción de la Salud y Control de ENT, están a cargo de la Ennys 2. "Nos aportará información transversal a todas las edades, de varones y mujeres", agregó Fariña, que trabajará con los datos sobre los chicos de entre cero y 19 años, y las madres.
"Podremos saber por qué las mujeres dejan de amamantar. Hay 20 preguntas que indagan las circunstancias que influyen en la suspensión de la lactancia, el uso del chupete o el sueño seguro entre cero y dos años. O el recordatorio de la alimentación en las últimas 24 horas", destacó la funcionaria.
En el diseño, la realización y el procesamiento de los datos participan también la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos. Los cuestionarios incluyen preguntas estandarizadas e indicadores epidemiológicos o protocolos de uso internacional.
El costo de las cinco encuestas es de $228.001.412 y lo cubre un préstamo del Banco Mundial para cinco años, con contraparte argentina, que se suscribió en 2015.
En los próximos dos años, se otorgarán becas de investigación para aprovechar mejor los resultados. "No se puede avanzar con las políticas en salud pública cuando los datos disponibles son tan antiguos -sostuvo Schoj-. Estas encuestas generarán datos para años de análisis".
Por seguridad, los hogares que visiten los encuestadores, que llevan las identificaciones correspondientes, pueden también verificar su identidad por el 0800-999-3040 opción 3 del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación. En el caso de la 4» ENFR, que se hace con el Indec, la información de las credenciales pueden corroborarse también www.indec.gob.ar/encuestadores.asp. Los datos personales de los participantes están protegidos y son confidenciales.
Información versus lobby
En nuestro país, el diseño y la implementación de políticas públicas para prevenir enfermedades crónicas o promover la lactancia materna siempre estuvieron atravesados por los intereses de industrias como la de los productos de tabaco, las fórmulas infantiles, los alimentos o las bebidas azucaradas y con alcohol. Un argumento de lobby es que las decisiones se toman con datos desactualizados o de otros países por falta de información local. La autorregulación con auditorías propias suele ser otra excusa para evitar nuevas reglas.
A la vez, esa ausencia de políticas públicas va sobrecargando la demanda de servicios y el presupuesto de salud pública. Se estima que tres de cada cuatro muertes por ENT se pueden evitar si se reducen los factores de riesgo, como la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo y el consumo nocivo de alcohol.
"El individuo no es totalmente libre de decidir porque los condicionantes del entorno son tan potentes que su decisión está fuertemente condicionada -indicó Schoj-. El Estado tiene la obligación de generar entornos y condiciones propicias para ayudar a una decisión más saludable. En especial para proteger el derecho de los chicos y los adolescentes, edades en las que comienzan los hábitos nocivos. Por eso es crítico contar con los datos de estas cinco encuestas".






