"La sociedad es muy indiferente", dice la madre de Axel Blumberg
La mujer, de 56 años, está convencida de que la memoria de su hijo merece justicia
1 minuto de lectura'

Cuando habla de él se le ilumina la cara. Sonríe, se emociona y explica que su hijo fue lo más lindo que le pasó en la vida. Pero sostiene que, desde su asesinato, está muerta en vida, que no tiene ilusiones ni proyectos y que todo le da lo mismo. María Elena Usonis, de 56 años, la madre de Axel Blumberg, dice que la memoria de su hijo pide justicia y asegura que no se siente acompañada por la sociedad argentina, a la que calificó de "muy indiferente".
Horas después de haber declarado como testigo en el juicio por el secuestro y asesinato de su hijo, Usonis recibe a LA NACION en su casa de Martínez. Antes de empezar la entrevista sostiene que no tiene nada para decir. "Desde la muerte de Axel no soy la misma persona", dice a modo de presentación.
-¿Cómo fueron estos dos años y cuatro meses sin Axel? ¿Cómo los explica?
-Dos años sin vida. Ahora sé lo que estar muerta en vida, sin ilusiones y sin proyectos. Todo me da lo mismo. Con la muerte de Axel no sólo lo mataron a él, me mataron a mí y le sacaron la alegría a mucha gente joven. Para los amigos de Axel hay un antes y un después. Que les haya pasado algo tan tremendo a un par de ellos es como que no lo entienden. No entienden por qué pasan estas cosas y la verdad es que no hay explicación.
-¿Cómo se sintió al comenzar el juicio y estar cara a cara con los acusados de matar a Axel?
-Me sentí tan mal como todos los días desde que mataron a Axel. Sentí rabia, odio.
-¿Piensa que los acusados están arrepentidos?
-No. Esta banda empezó con el delito de chicos y al ver que no había castigo se fueron engolosinando. Para ellos estar en prisión son unas vacaciones.
-¿ Si tuviera la oportunidad de decirles algo a los asesinos de Axel, qué les diría?
-No, ellos no merecen ninguna palabra de la mamá de Axel. Son irrecuperables. Son psicóticos que no tienen la ley incorporada. Son como un tumor cancerígeno que se extirpa, pero se reproduce y provoca otro daño. El Oso [por Martín Peralta, sindicado como el líder de la banda que mató a Blumberg] desde la prisión va a montar nuevas redes con los primeros de los imputados en salir en libertad o con otros delincuentes para seguir delinquiendo.
-¿Piensa que este debate oral y público va a terminar con una sentencia justa?
-Siento que no tengo nada para perder o para ganar. A mi hijo no me lo va a devolver nadie. Pero la memoria de Axel pide justicia.
Usonis hace una pausa. Ofrece un vaso de agua y se pone a llorar. "Lo que pasa es que Axel siempre decía que había que tomar mucho líquido y cuando veía mi vaso vacío, me lo llenaba de agua."
-En su declaración testimonial, usted dijo que hay muchos más culpables de los que están en el banquillo de los acusados. ¿A quién se refería?
-A los jueces [Gabriel] Cavallo y [Jorge] Ballastero. Parece que para ellos nada es delito. Si yo me olvido el registro de conducir o los papeles del seguro del automóvil estoy cometiendo una grave falta, pero parece que traficar documentos falsos o vender autos a precios irrisorios, obviamente vehículos robados, son pavadas.
-¿Se siente acompañada por la sociedad?
-Me siento muy acompañada por toda la gente que conoció a Axel, por los padres de los compañeros de mi hijo y por todas mis amistades. Pero siento que la sociedad argentina es muy indiferente. La gente está en esa cosa. Evidentemente no me puedo sentir acompañada por una sociedad así.
-¿Qué esperaba de parte de la sociedad?
-No esperaba nada. Que la gente llame constantemente a mi casa para pedir cosas, para pedir soluciones, para que Carlos [por Juan Carlos Blumberg] haga otra marcha es otra cosa. Siempre llaman para pedir y esas llamadas las atiendo yo. Pero no pretendo nada. Sí admiro a mucha gente, por ejemplo la mamá de Lucila Yaconis [la adolescente violada y asesinada en Núñez en 2003], una mujer que realmente tiene fuerzas para seguir luchando, fuerza que yo no tengo.
-A una semana del asesinato de Axel, su marido convocó a una marcha para pedir mayores medidas de seguridad. ¿Qué opinó de esa movilización?
-Fui a todas las marchas, como fui el otro día a la movilización de Belgrano [por el crimen de Alfredo Marcenac], pero no me interesa ser cara visible de nada. No fui para pedir nada, fui en solidaridad con dos padres a los que les desgarraron el corazón. Cuando Carlos [por su marido] convocó las marchas yo estaba muerta, como estoy muerta ahora.
-¿Cómo lo recuerda a Axel?
-Lo más lindo que me pasó en la vida. A Axel le decía que era increíble que fuera hijo mío algo tan maravilloso. Cuando le decía eso, me abrazaba, me besaba, él era muy cariñoso.
-¿Con una palabra, cómo lo definiría?
-Amor.
Amor, dice María Elena Usonis y se vuelve a emocionar.





