
La sorprendente manera en que caminar puede beneficiar nuestro cerebro
Mover tu cuerpo puede ayudar a liberar tu mente según muestra la investigación
6 minutos de lectura'

WASHINGTON.– ¿Qué tienen en común Albert Einstein, Virginia Woolf, Stephen King, Henry David Thoreau y Friedrich Nietzsche?
Todos ellos atribuyeron a las caminatas un papel fundamental para estimular su pensamiento creativo.
Aunque caminar puede parecer una actividad cotidiana, tiene numerosos beneficios para la salud; entre ellos mejorar la longevidad y mantener el cerebro más joven. Además, las investigaciones muestran que caminar ayuda a desarrollar un ingrediente esencial para la creatividad.
“Realmente ayuda a generar ideas, ideas novedosas, ideas originales”, dijo Alex Thabane, investigador de la Universidad McMaster y autor principal de un metaanálisis reciente que analizó la relación entre caminar y la creatividad.
Caminar inspira nuevas ideas
Por definición, la creatividad es una capacidad cognitiva que permite generar algo nuevo y útil. Para ser creativo se necesitan dos tipos de pensamiento: el divergente y el convergente.
El pensamiento divergente es un proceso espontáneo que genera muchas ideas nuevas y diferentes. El pensamiento convergente evalúa la calidad de esas ideas y las reduce para encontrar la mejor opción.
Los psicólogos suelen evaluar el pensamiento divergente en laboratorio mediante la Tarea de Usos Alternativos, que consiste en pedirles a las personas que propongan tantos usos nuevos como sea posible para objetos comunes dentro de un tiempo determinado. Por ejemplo, los diarios no solo sirven como fuente de información, sino que también pueden convertirse en sombreros, barcos o aviones.
En un metaanálisis de 23 estudios publicado en mayo en PLOS ONE, que incluyó investigaciones relacionadas con la Tarea de Usos Alternativos, se descubrió que caminar tenía un efecto importante en la mejora del pensamiento divergente.
Sin embargo, los estudios mostraron que caminar no aportaba beneficios tan claros para el pensamiento convergente. “Por lo tanto, no es particularmente efectivo para mejorar la capacidad de evaluar esas ideas”, señaló Thabane, autor principal del metaanálisis.
La forma en que las personas se movían y caminaban en su vida cotidiana también estaba vinculada con la creatividad.
En un estudio publicado en 2024, investigadores monitorearon la actividad física de 157 adultos jóvenes durante cinco días y les enviaron pruebas de creatividad adaptadas de la Tarea de Usos Alternativos mientras desarrollaban sus actividades diarias.
Caminar, tanto en el corto como en el largo plazo, se asoció con una mayor creatividad. Las personas que daban más pasos justo antes de responder una consigna creativa ofrecían respuestas más originales. Y quienes caminaban más en general también generaban ideas más creativas.
La capacidad de imaginar nuevos usos para una lapicera quizá no convierta a nadie en el próximo Leonardo da Vinci. Pero trabajar la mente de esa manera forma parte de “las pequeñas cosas que pueden convertirse en los ingredientes de la creatividad en su máxima expresión”, explicó Christian Rominger, investigador posdoctoral en psicología de la Universidad de Hildesheim, en Alemania, y autor principal del estudio de 2024.
De hecho, una mayor actividad física se correlaciona con una participación más frecuente en actividades creativas, como la cocina, la música y las artes escénicas, además de mayores logros creativos, es decir, más trabajo producido y más reconocimiento obtenido en esas áreas.
En un estudio de 2024 publicado en Scientific Reports, Rominger y sus colegas equiparon a 156 personas con sensores de actividad durante cinco días. Aquellos que registraron niveles de actividad física de moderada a vigorosa y menos conductas sedentarias declararon participar con mayor frecuencia en actividades creativas. También informaron mayores logros creativos.
Moverse libremente puede ser la clave
No está del todo claro por qué caminar estimula la creatividad, pero parece evidente que algo ocurre. Los expertos creen que las razones pueden ser parcialmente psicológicas y parcialmente fisiológicas.
Levantarse y empezar a caminar “genera una pequeña distancia respecto del problema que se está intentando resolver”, explicó Thabane. “Y da la posibilidad de divagar y pensar las cosas de una manera menos estructurada”.
Caminar también podría activar beneficios cognitivos asociados al ejercicio en general, como un mayor flujo sanguíneo cerebral y una mejora del estado de ánimo, factores que podrían ayudar a generar mejores ideas. Sin embargo, Rominger no encontró una relación directa entre un estado de ánimo positivo y una mayor creatividad en su investigación.
También es posible que la libertad de movimiento asociada a caminar ayude a liberar la mente.
En un estudio publicado en 2022, investigadores observaron que caminar no resultaba tan beneficioso para la creatividad cuando las personas tenían restricciones sobre cómo y dónde hacerlo. Cuando se les indicó que caminaran de un lado a otro en una oficina vacía siguiendo un recorrido predeterminado, produjeron menos ideas novedosas que quienes podían desplazarse libremente.
Curiosamente, el mismo patrón apareció cuando los participantes estaban sentados. Aquellos que debían permanecer mirando fijamente un punto de una pantalla mostraron niveles de creatividad más bajos que quienes podían sentarse con libertad y adoptar la postura que prefirieran.
“No evolucionamos sentados; evolucionamos moviéndonos”, afirmó Barbara Händel, neurocientífica cognitiva y autora principal del estudio de 2022. Ya fuera para encontrar comida o refugio, aprender, percibir el entorno o recordar experiencias, “todas esas cosas se hacían principalmente en movimiento. Por eso podría ser que nuestra cognición esté profundamente arraigada en nuestro sistema motor”.
Caminar también modifica la información que recibe el cerebro a través de la vista, el oído y el tacto.
“Todo ese procesamiento cambia cualitativamente una vez que empezás a moverte, y eso también puede beneficiar tu pensamiento”, explicó Händel.
A más largo plazo, caminar —y hacer ejercicio en general— aumenta los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro, una sustancia importante para la neuroplasticidad y la formación de nuevas neuronas. Además, mejora el sueño, otro elemento fundamental para la cognición.
Cómo ser más creativo
La próxima vez que sientas que tu mente está estancada, recordá que tenés una herramienta creativa al alcance de tus pies.
“Caminar es algo muy accesible para la mayoría de las personas”, dijo Thabane, quien mantiene una rutina simple: salir a caminar todos los días durante el almuerzo. “Me ayuda a dividir el día y me ayuda a resolver problemas”, señaló.
Dar un paseo al aire libre puede sumar otro beneficio: el contacto con la naturaleza ayuda a restaurar la atención. Pero los estudios muestran que incluso una caminata rápida dentro de una casa o una oficina puede ayudar a destrabarse.
Llevá algo para anotar tus ideas. Un celular o un cuaderno pueden ayudarte a registrar esas intuiciones antes de que desaparezcan. “El problema de caminar es que no podés estar sentado en el escritorio trabajando sobre ellas”, dijo Rominger.
Y, sobre todo, recordá que “generar ideas no lo es todo”, concluyó Thabane. “Creo que caminar puede ayudarte a concebirlas y a generarlas. Pero después probablemente tengas que sentarte y trabajar con otros para desarrollarlas”.
1
2Ciudad: a 55 años de la tragedia del Ballet del Colón, restauraron la fuente que acompaña el homenaje a sus bailarines
3¿La vida es mucho peor ahora? Por qué cada generación cree que enfrenta una adversidad sin precedentes
- 4
Milei viaja a España por tercera vez en el año; Francia busca contener la violencia con toque de queda

