La venta de sándwiches marcha sobre rieles
Funciona en los trenes del ramal Retiro-Tigre de la línea Mitre, pero pronto se sumarán otros
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"Parecen azafatas... ¡pero de tren!" Juan, un chico de 10 años, mira el carrito que circula por el pasillo del vagón y sonríe. Se trata de camareras del nuevo servicio de catering sobre trenes que desde hace tres días funciona en el ramal Retiro-Tigre de la línea Mitre, por el que viajan diariamente 150.000 personas.
Servicios Integrales de Gastronomía (SIG) es un sistema de comida a bordo que empezó a funcionar el miércoles último. Por el momento, funciona en un solo ramal, pero pronto también estará en los trenes que van de Retiro a José León Suárez y a Bartolomé Mitre, los otros ramales de la línea Mitre de TBA (trenes de Buenos Aires).
Un emprendimiento
Jorge Molina, gerente de Relaciones Institucionales de TBA, contó a LA NACION que la empresa SIG presentó el proyecto hace dos meses. "Se hizo una licitación entre cuatro propuestas y optamos por la que hoy está en funcionamiento, que tiene la concesión por 8 años."
Según Omar Zacconi, presidente de SIG, el proyecto nació hace varios años: "Tengo la idea desde 1995 y estoy feliz de poder llevarla a cabo". Admite que éste es un momento difícil para el país, pero considera que "es ahora, más que nunca, cuando se debe apostar".
En las grandes ciudades de los países europeos y en Japón hay sistemas parecidos. Según contó a LA NACION, Zacconi quiere "lograr un cambio cultural".
El servicio se brinda de 10 a 18: funciona solamente en este horario porque es de baja densidad de pasajeros. "Sería incomodísimo que circulasen temprano a la mañana o al atardecer: sería molesto para los pasajeros, que a esa hora ocupan los pasillos", explicó Zacconi.
Ahora son 24 las señoritas que recorren los vagones de los trenes ofreciendo comida a los pasajeros. Según Molina, "cuando el proyecto termine de ponerse en funcionamiento, serán 120 las camareras que recorrerán los trenes".
Además, 60 personas más tendrán empleo en tareas administrativas y de abastecimiento del catering.
Se ofrecen productos que son fácilmente comestibles arriba del tren: sándwiches, gaseosas, chocolates, caramelos y, próximamente, café. Los precios van de 50 centavos a dos pesos. Los transportan en un carro de acero inoxidable especialmente diseñado; las puntas son redondeadas para evitar golpes punzantes con el movimiento del tren. Hay un depósito de abastecimiento en la estación de Retiro, en el que los productos se guardan en cámaras refrigeradas. Cuando el servicio funcione a pleno serán cuatro los depósitos.
Más seguridad
Los carros, que son conducidos por dos chicas, van acompañados por un oficial de la Policía Federal. Según Molina, esto servirá para reforzar la seguridad en los trenes.
Diego Otero, un usual pasajero de esta línea, miró con curiosidad a Marcela Izzo y Alicia Rayo, camareras del SIG. "Un agua mineral sin gas, por favor", les pidió. "La verdad es que este sistema está muy bueno; es higiénico y seguro." José, otro pasajero de la línea, piensa que el buen aspecto de las camareras y la calidad de los productos son buenos para la imagen del tren. "Sin embargo, indicó, hay que ser cuidadosos con los residuos; la gente no debe tirarlos dentro del tren." El servicio llama la atención: los pasajeros, desacostumbrados, miran incrédulos. Carlos Sánchez piensa que "le da más categoría al servicio ferroviario".
Conflicto con vendedores ambulantes
- En estos tres días, hubo varios enfrentamientos entre las camareras del SIG y vendedores ambulantes que trabajan en los trenes. Estos se vieron amenazados por el nuevo servicio. El vocero de TBA cree que "el SIG servirá para combatir la venta ilegal en trenes: a pesar de nuestros grandes esfuerzos, hasta el momento no logramos erradicar esta práctica". Como TBA no tiene poder de policía, no puede enfrentarse abiertamente con los vendedores ambulantes. El SIG cree que la gente va a optar por su servicio, que brinda confiabilidad.



