
Las adolescentes dominan las pasarelas
Las agencias las reclutan por su frescura, pero los psicólogos advierten del peligro de tratarlas como mujeres fatales
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Tienen cuerpos esculturales y pose de mujer fatal, pero son chicas de sólo 14, 15 o 16 años. El verano las muestra en todo su esplendor. Para las agencias de modelos, son las más buscadas; para los psicólogos, niñas a las que se introduce de golpe en un mundo de adultos. Son las lolitas.
"El mercado actual se abre para una modelo a los 14 o 15 años. Es una locura, porque de mujer no tiene mucho, pero es lo que se busca", explica, con franqueza, Picky Courtois, dueño de la agencia Civiles Management.
Es cierto que siempre ha habido modelos jóvenes, pero éstas no irrumpían con tanta fuerza ni copaban con su imagen el mercado de las principales marcas como mujeres fatales. "Al comenzar los noventa, se vislumbró el advenimiento de las lolitas, pero a mediados de esa década y, en el año 2000, esto se acentuó", recuerda Matilda Blanco, coreógrafa de desfiles. Deborah de Corral, con 14, y Nicole Neumann, con 12, iniciaron esta moda en la Argentina.
Pancho Dotto, representante de modelos, aporta un dato interesante: "Este año tuve un récord de inscripción en mi concurso: 15.000 adolescentes y preadolescentes", subraya asombrado.
Algunos de los casos actuales más notorios son la brasileña Isabeli Fontana que, con 16, obtuvo un contrato revolucionario con la firma Victoria´s Secret: la compañía rompió sus reglas y empleó a una teenager ; la checa Karolina Kurkova empezó a los 16 y la estonia Carmen Kass, a los 14. En nuestro país, Paula Tavella, fue tapa de una revista de actualidad a los 13 años y Rocío Guirao Díaz, que a los 19, ocupa otra tapa similar, dio sus primeros pasos a los 15.
"Empecé de casualidad hace un mes y ya hice dos campañas. Mientras pueda seguir estudiando no me preocupa", se entusiasma Andrea Abregón, 15, de la agencia Hype.
Esta aparición tiene que ver, en principio, con la necesidad de recambio, de mostrar algo inédito y desafiante: "poner en actitud de mujer a una niña", razona Florence Argüello, productora de moda y estilista de la semana de desfiles del Fashion Buenos Aires Lycra.
Para la socióloga Susana Saulquin, "desde 1960 vivimos en una cultura que homogeneiza a las personas".
Las modelos, iconos de esa cultura, deben parecer eternamente jóvenes, por eso su carrera dura de 5 a 10 años. De allí la presión para comenzar lo antes posible. "No está mal que arranquen a los 15, argumenta Emiliano Mocchiutti, dueño de la agencia Hype, porque es una profesión corta y se emplean dos años para armarlas." Como sintetiza Courtois: "Más jóvenes empiezan, más posibilidades tienen de ganar dinero ella y la agencia".
Otro dato a tener en cuenta: mientras la edad del inicio se corre hacia abajo, la del retiro también se acorta. Anamá Ferreira, ex modelo y directora de una escuela de modelos, advierte: "A los 25, una chica ya es vieja para entrar en el mundo de la moda."
Esta tendencia provoca controversias en Estados Unidos: "En Nueva York la gente de 40 años, la de poder adquisitivo, no se ve representada por las modelos niñas, caras de las marcas más importantes", asegura Blanco.
Dotto lo justifica: "La moda es fresca y con los años eso se pierde. Por ello se buscan chicas de esa edad".
Esa frescura facilita el trabajo. "La juventud de la piel y del cuerpo importan porque el fotógrafo no tiene que hacer retoques y puede hacer primeros planos", apunta Karina Rabolini.
"En general, las chicas tienen buen pelo -todavía no se lo tiñeron-, no se acuestan tarde y no toman alcohol. En cambio, se lamenta Ferreira, a los 20 ya salen y a la mañana van a las producciones dormidas o si no, faltan."
Respecto de los ingresos, dependen de la promoción que tengan y el trabajo que consigan. Se las elige para comerciales de gaseosas, golosinas, helados. "El cachet es de 800 pesos para un rol mediano y aumenta según la cantidad de países en que se difunda", dice Courtois.
En cuanto a los desfiles, comienzan con un sueldo de entre 50 y 150 pesos, que mejora si la modelo tiene prensa.
"Con la plata me compro ropa y sueño con ser una top ", dice Mariángeles Diamend. En el primer año de carrera de una modelo niña muy promocionada, las ganancias pueden ser de 15.000 a 20.000 pesos. Si no es tan conocida, con suerte, llega a 3.000.
Para muchos el negocio de la agencia es vender primero a la chica y después a la modelo. "Al ser conocida factura mucho más", indica Mocchiutti.
Más allá de la lógica económica y profesional, ¿cuál es el efecto de empezar la carrera tan jóvenes?
Tini de Bocourt, asegura: "Para mí, que fui modelo, que tengo una hija modelo y que formé a tantas, no es conveniente; a esa edad no tienen capacidad de tamizar su repentina fama. Si a los 14 piensan que la vida es el estrellato, después les es difícil salir".
El sociólogo de la UBA, Ramón Gutman, sostiene que, "si la chica está bien llevada por sus managers y respaldada por su entorno, si continúa con sus hábitos de vida, puede iniciar su carrera tempranamente".
En ese sentido la mamá de Virginia Guidetti está tranquila: "Mi hija sigue viviendo en San Lorenzo y mantiene sus amistades de siempre".
Del mismo modo, Hugo Pisanelli, presidente de la Asociación Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires, aclara que, "mientras tomen la profesión como un juego, no es nociva".
La forma en que son exhibidas también es importante. "Creo que se debe cuestionar que una chica de 15 años salga muy provocativa en la tapa de una revista. Esto habla de un mal manejo de la agencia", critica Argüello.
Por su parte, Irene Fridman, psicóloga, observa que no sólo se trata del culto a la juventud in extremis, sino también de la extensión del patriarcado. "En un momento de cambio de rol de las mujeres -son más independientes y fuertes-, se elige mujeres frágiles, mujeres niñas: esto es el reciclado del viejo concepto de dominación", acusa.
Para reflexionar.
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