
Las causas que enfrenta Morelli
El médico procesado por el asesinato fue denunciado por robo, amenazas varias y falsificaciones
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Para el doctor Néstor Morelli -procesado, junto con el enfermero Claudio Balena, por el crimen del cardiólogo José Martínez Martínez- las acusaciones realizadas por este último ante las autoridades del Hospital de Clínicas podían poner fin a su carrera. Así lo entendió la jueza de instrucción María Cristina Bértola, que dictó el martes último su procesamiento por homicidio calificado por alevosía.
Sin embargo, la profesión de este médico santafecino, de 39 años, ya estaba seriamente amenazada por otras causas en las que se encontraba involucrado, y como consecuencia de las cuales había sido expulsado del hospital Tornú y de una empresa de medicina prepaga a fines del año último.
¿Cuáles eran esas causas y cómo se emparientan? El primer nubarrón en el cielo profesional de Morelli apareció a mediados del año último, cuando fue procesado, con carácter firme pero sin prisión preventiva, en una causa por "supresión de la identidad" de un menor, en la causa 6910 que tramita el juzgado federal 4.
Según consta en la causa -a la que tuvo acceso LA NACION-, Morelli fue responsable de haber falsificado la firma y el sello de una médica obstetra del hospital Tornú -donde él trabajaba en Terapia Intensiva- para facilitar la adopción fraudulenta de un menor, en mayo de 2000. También por este delito fue imputado Balena.
La madre biológica había decidido dar a su hijo, pero luego se arrepintió e hizo la denuncia. Como consecuencia de las investigaciones, se procesó a Morelli por haber introducido en el formulario de constancia de parto datos falsos del nacimiento de un menor, y de haber estampado firma y sellos de una médica. Los peritajes gráficos demostraron la autoría del médico en la falsificación.
Robos y amenazas
Entre diciembre del año último y enero del actual, una asistente social que trabaja en el hospital Tornú recibió reiteradas amenazas telefónicas luego de denunciar que Morelli había intentado forzar la cerradura de la unidad de Terapia Intensiva. "Te vamos a reventar. No jodas más", escuchó.
El abogado de la asistente social, Marco Aurelio Real, defiende también a la obstetra a quien Morelli falsificó la firma y el sello.
Sugestivamente, dice Real, en ambas causas nuestros clientes fueron amenazados desde dos teléfonos coincidentes, uno de ellos, a nombre de una empresa funeraria. "Hay una conexidad subjetiva", afirmó el abogado a LA NACION. Ahora, la jueza deberá investigar a quién pertenecen los números telefónicos y si tienen alguna relación con Morelli.
Y hubo más: el acusado de matar al médico cardiólogo fue también denunciado por una colega suya del hospital Tornú, por el robo de un dinero recién extraído del corralito financiero, en noviembre del año último, cuya existencia sólo conocía Morelli.
Como consecuencia de su presentación, el juez en lo correccional Omar Fasciutto ordenó el allanamiento del hospital. En una mochila que pertenecía al médico investigado se encontraron duplicados de llaves de casas de médicos del Tornú y también de la empresa de medicina prepaga donde había trabajado Morelli.
Alguien peligroso
Para la jueza Bértola, Morelli asesinó de cuatro balazos a Martínez Martínez porque la víctima "se había convertido en alguien peligroso" para él porque, con sus indagaciones a causa de un sumario por mal desempeño en la guardia del Hospital de Clínicas, podía poner fin a su carrera profesional.
Durante un año, Martínez Martínez, titular de Unidad Coronaria de ese hospital y jefe de Morelli, se dirigió mediante cartas a las autoridades del hospital acerca de la necesidad de expulsar a su subordinado (ver aparte).
"A Martínez Martínez le preocupaba tener en su servicio a una persona indisciplinada, con sospechas de haber participado en delitos", confió a LA NACION un médico que hace más de treinta años trabaja en el Hospital de Clínicas.
En el expediente que se sigue por el crimen del cardiólogo hay varios indicios que incriminan a Morelli. Según informaron fuentes con acceso a la causa, la viuda del médico, su terapeuta y un familiar declararon que la víctima se sentía atemorizada por las amenazas que había recibido por parte de su subordinado. Varios testigos, además, sostienen haber visto al procesado deambulando por las inmediaciones del consultorio donde lo mataron el 27 de mayo último.
Para la jueza, el móvil del crimen fue la posibilidad de que Martínez Martínez terminara con su carrera. En el momento en el que el cardiólogo fue asesinado, Morelli tenía sólo un trabajo: las guardias que realizaba cada sábado y por las que cobraba un haber mensual de 700 pesos.
Apelaciones
- Los abogados del médico Néstor Morelli y del enfermero Claudio Balena, detenidos como autor y partícipe, respectivamente, del crimen de Martínez Martínez, apelaron ayer el procesamiento de sus clientes ante la Justicia. Según consignó la agencia Télam, los letrados dijeron que las apelaciones a la resolución de la jueza de instrucción porteña María Cristina Bértola se presentaron en el juzgado y que ahora será la magistrada quien determinará si da curso al planteo ante la Cámara Civil. Lombardi, defensor de Morelli, consideró que no hay pruebas para sostener que el médico cometió el homicidio agravado por alevosía.




