
"Las ideas de Juana Manso están vigentes"
Lo afirma la escritora Silvia Miguens
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"¡Cómo se atreve!", decía Domingo Faustino Sarmiento cada vez que Juana Manso lo sorprendía con sus impertinencias. El maestro de maestros argentinos, aunque reconocía en Manso a alguien muy capaz, no lograba entender que una mujer actuara como mejor le parecía.
La misma expresión sirve de título del libro de Silvia Miguens que acaba de reeditarse y con el cual, mientras miles de chicos vuelven a la escuela, propone rescatar del olvido a Juana Manso, educadora y precursora del feminismo en el país, mano derecha de Sarmiento que, según la autora, "trabajó a la par de él sin gozar de su reconocimiento".
Juana Manso nació en 1819 y a los 20 años emigró a Montevideo, durante el gobierno de Rosas. Allí y en Río de Janeiro, donde vivió con su marido, creó escuelas con propuestas muy novedosas para esa época, como clases de higiene y puericultura.
De regreso en Buenos Aires, Sarmiento la convocó para crear el primer colegio mixto del país, ya que la consideraba "el hombre más capaz" para la empresa, tanto en Chile como en la Argentina. Más tarde, volvió a llamarla para redactar los Anales de la Educación, y finalmente para dirigir su campaña presidencial.
¡Cómo se atreve! rescata su pasión por la educación, y sobre todo su capacidad de pensar distinto cuando se consideraba inferiores a las mujeres. Miguens, además, la imagina en una escuela del presente y la ve quejándose: "Las ideas de Manso siguen vigentes", afirmó, en diálogo con LA NACION.
-¿Por qué deberíamos recordar a Juana Manso?
-Tenemos tendencia a olvidar muy fácilmente en nuestro país y se la conoce sólo como la mano derecha de Sarmiento. Cuando ellos se conocieron, ella ya había hecho mucho. Proponía cosas novedosas para ese momento, como dar clases de higiene en la escuela o que las chicas hicieran gimnasia. Pero tenía mucha resistencia. En un momento le ofreció una revista suya a la sociedad de beneficencia, presidida por Mariquita Sánchez de Thompson, y se la rechazaron. Mariquita no la soportaba y tampoco buena parte de las damas de la época, les resultaba muy molesta. También fue una de las que empezaron a usar la metodología del discurso público, que era impensable para una mujer. Y le hizo la campaña presidencial a Sarmiento.
-¿Era feminista?
-No hablaba de feminismo, pero lo que escribió y pensó tiene que ver con el feminismo, en una época en que en el mundo se empezaba a hablar de eso.
-¿Qué podría darle Juana Manso a la sociedad actual?
-Ella trató cuestiones de la mujer que siguen muy vigentes, como la idea de mujer como objeto. Hoy hay muchos casos de esclavitud sexual o acoso moral, aunque en esa época fueran peores.
-¿Qué les falta conquistar a las mujeres?
-Todavía están rindiendo examen y no se las reconoce como a los hombres. Manso puso mucho énfasis en que es la mujer la que no tiene que prestarse a eso.
-¿Y en lo educativo?
-La educación sigue siendo secundaria en relación con otras cuestiones. Ella escribió cosas como que "?se quiere a un país sumido en la ignorancia para dominarlo mejor". Y eso nunca dejó de ser así. Pienso que se ignora la necesidad del pueblo de tener buena educación.
-¿Por qué se asocia la educación con la mujer?
-Siempre la madre y la maestra se relacionan con la figura femenina. Pero a la hora de elegir un símbolo nacional de la educación se lo elige a Sarmiento, cuando Juana Manso trabajó a la par de él.
-¿Hay una Juana Manso hoy?
-Quizás en los pequeños espacios de lucha, pero muy ocultos.


