
“Las mujeres lidian solas”: los síntomas de la menopausia sobre los que los médicos a menudo no hablan
Una serie de trastornos pueden alterar seriamente la vida de las pacientes durante esta etapa, pero suelen no ser registrados
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WASHINGTON.– Para muchas mujeres, los síntomas más perturbadores de la perimenopausia (la transición que conduce a la menopausia) y la menopausia (cuando han pasado 12 meses sin un ciclo menstrual) no son solo los característicos, como los sofocos y los sudores nocturnos. En cambio, pueden tener dificultades para recordar nombres y palabras o sentirse inusualmente ansiosas. O, como Stephanie –quien habló bajo la condición de que solo se usara su nombre de pila para discutir información médica sensible–, pueden verse repentinamente consumidas por una “ira desenfrenada”, como ella la llama.
Tenía poco más de 40 años cuando su vida se vio trastornada por varias pérdidas traumáticas. En el lapso de cinco años, murieron tanto sus padres como su hermano. Pero cuando el velo del duelo comenzó a levantarse, todavía se sentía irreconocible para sí misma.
Estaba abrumada por un “nivel monstruoso” de ira, dijo. Lo que era aún más molesto era que sus desencadenantes eran impredecibles. Un día, un accidente automovilístico menor que dañó su parachoques no fue gran cosa. Al siguiente, perdió los estribos por la forma en que un empleado empacó sus compras.
Luchó por controlar su furia con sus hijos. A veces, recordó, los “hacía estallar en llanto” con sus arrebatos de enojo. Stephanie estaba tan avergonzada que intentó ocultar su rabia. Pero eso solo la dejó sintiéndose más desconectada de quién era.

Casi al mismo tiempo, desarrolló un nivel de olvido que era tan preocupante que pensó que podría tener demencia de inicio temprano. También notó que el insomnio que comenzó después de la muerte de su padre no se había resuelto seis años después. Nunca consideró que estos síntomas estuvieran relacionados con la perimenopausia. Después de todo, no había tenido ni un solo sofoco y su menstruación seguía siendo regulares.
Durante los siguientes años, Stephanie se preguntó en silencio si alguna vez encontraría el camino de regreso a sí misma.
Su experiencia señala una parte de la transición a la menopausia que algunos expertos advierten que se pasa por alto ampliamente. A pesar de que los cambios emocionales y cognitivos están bien documentados durante este tiempo, una nueva investigación destaca una desconexión significativa entre lo que están pasando las mujeres y lo que queda registrado en las visitas al médico.
En un estudio publicado en julio en JAMA Network Open, dirigido por Yulin Hswen, profesora asociada de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Maryland, los investigadores compararon las discusiones en las publicaciones más populares de todos los tiempos en los canales de menopausia de Reddit con los registros médicos electrónicos de la Universidad de California en San Francisco. Descubrieron que los síntomas emocionales y cognitivos aparecían de 2,6 a 3,6 veces más a menudo en el foro en línea que cuando los médicos documentaban los síntomas. Las notas clínicas tenían más probabilidades de mencionar sofocos, sudores nocturnos y terapia hormonal, mientras que las publicaciones de Reddit tenían más probabilidades de discutir síntomas relacionados con el deterioro cognitivo y el bienestar emocional.

Hswen se refiere a estos cambios cognitivos y emocionales como síntomas silenciosos: “Aquellos con los que las mujeres lidian solas”, dijo. Esto incluye ansiedad, niebla mental, ira, tristeza y otros que son difíciles de nombrar, como “simplemente no sentirse más como ellas mismas”, enumeró.
Por qué se pasan por alto
En Reddit, las mujeres compartían frecuentemente experiencias de proveedores de atención médica que descartaban sus síntomas o los diagnosticaban erróneamente como trastornos de salud mental, demencia de inicio temprano o problemas autoinmunes, lo que conducía a meses o años de pruebas y medicamentos innecesarios, afirmó Hswen. Eso puede ayudar a explicar por qué estos síntomas son menos visibles en los registros médicos electrónicos.
“Si la niebla mental de una mujer se documenta como ansiedad, su rabia como depresión o su falta de sueño como una queja aislada, el síntoma puede ingresar al registro médico, pero su conexión con la menopausia no”, apuntó Hswen. “Y cuando las mujeres son descartadas repetidamente, pueden dejar de mencionar estos síntomas por completo”, agregó.
Un problema es que muchos proveedores médicos no reciben capacitación específica para cuidar a las mujeres durante la perimenopausia y la menopausia, por lo que asumen que los síntomas se limitan principalmente a cambios en la menstruación, sofocos y sudores nocturnos, afirmó Karen Adams, profesora clínica de obstetricia y ginecología en la Universidad de Stanford y directora de la familia Farwell del Programa de Menopausia y Envejecimiento Saludable de Stanford.
Esa brecha de conocimiento se debe en parte a una vacilación de décadas para tratar los síntomas de la perimenopausia después de que un ensayo de la Iniciativa de Salud de la Mujer en 2002 vinculara la terapia hormonal con un mayor riesgo de cáncer de mama, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Cuando salió el estudio, los médicos dejaron de recetar hormonas y las facultades de medicina dejaron de enseñar el cuidado de la menopausia, dijo Adams. Hoy en día, los expertos sostienen que la terapia hormonal puede ser beneficiosa para muchas mujeres alrededor de la época de la menopausia (con advertencias para aquellas con ciertas contraindicaciones), pero hay toda una generación de médicos que no están capacitados sobre cómo abordar los síntomas de esta etapa, destacó.
La realidad es que la transición menopáusica es uno de los momentos en la vida de una mujer –además de la pubertad, el embarazo y el posparto– en el que es más vulnerable a los trastornos de ansiedad y depresión. Y las mujeres con antecedentes de depresión mayor, trastorno de ansiedad generalizada o depresión posparto tienen más probabilidades de tener depresión en esta etapa de la vida, dijo Adams. Pero los médicos no siempre están al tanto del vínculo potencial.
Un factor que complica aún más la situación es la carga que las personas a menudo tienen que manejar y que ocurre durante el mismo tiempo que la menopausia, explicó Reid Mergler, profesor asistente de psiquiatría clínica en la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania y director médico del Centro Penn para el Bienestar Conductual de la Mujer. Al igual que Stephanie, muchas mujeres en este grupo de edad están atrapadas entre el cuidado de los hijos y los padres ancianos o enfermos, lo que aumenta los desafíos mentales y emocionales, y potencialmente les impide obtener la atención que necesitan. En un estudio, el 87% de los participantes respondió que no buscó atención médica para los síntomas de la menopausia y la mayoría dijo que la razón era porque estaban demasiado ocupadas.
Tratamiento de los síntomas emocionales y cognitivos
Cualquier comportamiento que promueva la salud general, como el ejercicio, llevar una dieta equilibrada y la reducción del estrés, puede ser impactante para los síntomas de la menopausia, relató Adams.
También destacó que cuando las personas que atraviesan la menopausia duermen mejor, su cognición y estado de ánimo frecuentemente mejoran. Si los sofocos y los sudores nocturnos interrumpen el sueño, la terapia hormonal puede ayudar. En tanto, para un abordaje sin medicamentos para los problemas del sueño, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) es un tratamiento de primera línea. La investigación sugiere que esta terapia dirigida a corto plazo puede mejorar la calidad del sueño y reducir el insomnio relacionado con esta etapa.
Aun así, otras mujeres pueden beneficiarse de tomar medicamentos destinados a abordar sus preocupaciones específicas de salud mental. Por ejemplo, a menudo para las quejas de estado de ánimo y ansiedad, Mergler prescribe dos tipos de drogas antidepresivos, ISRS o IRSN. Para los problemas cognitivos, ha recetado el antidepresivo bupropión y el fármaco no estimulante atomoxetina (un tipo de IRSN utilizado para tratar el TDAH). “Esta no es una solución para siempre –señaló–, pero les ayudará hasta que realmente superen lo más difícil de la perimenopausia. Una vez que están en la posmenopausia, a menudo están mejor”.
Tanto Mergler como Adams enfatizaron la importancia de recibir tratamiento de alguien que haya demostrado experiencia en la menopausia y sepa cómo manejarla.
En el caso de Stephanie, fue un conocido quien le mencionó la rabia como un posible síntoma de la perimenopausia. Le indicaron terapia hormonal y, después de algunas pruebas y errores, encontraron la dosis correcta. Ahora con 50 años, dijo que finalmente está “de vuelta en su centro”.
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