
Las playas de Mar del Plata serán más chicas este verano
Los balnearios ampliados sufrieron una fuerte reducción por la acción marina.
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MAR DEL PLATA.- El mar empezó a vengarse y recuperó buena parte del terreno que siente como propio: ya avanzó casi 50 metros sobre la franja de playas que había sido ampliada el año anterior mediante un sistema artificial de redistribución de arena.
Las zonas donde más se evidencia la acción marina es en el Torreón del Monje y en el Cabo Corrientes: en el primero se forman acantilados de más de un metro de altura. El restante balneario está a punto de desaparecer.
"No hay motivo de preocupación -aclaró el intendente Elio Aprile-. Los técnicos habían advertido que esto iba a ocurrir y llegado el momento se hará un nuevo refulado." Así había quedado acordado con el gobierno bonaerense, que invirtió 30 millones de pesos en esa obra.
"Al mar no le gusta cuando le hacen cosquillas", intentó justificar el ingeniero Alberto Lagrange, pionero e ideólogo de la técnica utilizada para la recuperación de playas.
Y no se inquieta por lo que para muchos ya es motivo de preocupación: "Estaba totalmente previsto que el mar volviera a ganar terreno porque lo que se hizo fue una obra artificial. Esto se soluciona con mantenimiento".
Las obras de recuperación de balnearios céntricos comenzaron en agosto de 1998 y demandaron cuatro meses de trabajo. La técnica lleva el nombre de refulado: dos dragas extrajeron arena que obstruía el acceso al puerto local y la depositaron en Playa Grande, Cabo Corrientes, Varese y toda la franja entre el Torreón del Monje y Punta Iglesias. En total se removieron 3,5 millones de metros cúbicos de arena.
El resultado fue que los mencionados paradores ganaron entre 50 y 200 metros de extensión, lo que derivó en un gran impacto promocional para la ciudad.
Los turistas que llegaron en la última temporada admiraron la novedad, aunque se quejaron por los metros de más que había que caminar sobre la arena ardiente cada vez que querían tomar un baño en el mar.
Este verano, el recorrido será más corto: tanto en el sector de Playa Grande con en la Popular y Bristol el ancho del balneario se redujo en casi 50 metros.
La señal más clara la da el espigón del Club de Pescadores, tradicional por sus carteles luminosos de publicidad: "Cuando terminaron de volcar arena, el agua no llegaba ni a los pilotes de la punta; ahora llega hasta la mitad del muelle", recordaba Alejandro Dimas, habitué del punto pesquero.
Otras evidencias son los espigones que asoman como garras en todas las playas céntricas. "Es cierto, estaban cubiertos de arena y ahora quedaron a la vista porque avanzó el mar", admitió Lagrange.
Cambio notable es el que luce la bahía que integran Cabo Corrientes y Varese. Los balnearios se formaban en ambos extremos. Hoy queda apenas una pequeña superficie de arena junto al espigón sur, donde hay una bajada para embarcaciones deportivas, y una amplia playa que se extiende desde el centro de la bahía hasta el espigón norte.
Las consecuencias pudieron haber sido peores: Mar del Plata debe agradecer que durante el año no hubo grandes temporales en el frente costero, lo que hubiera multiplicado el efecto.
La reducción del ancho de playa también promete plantear un conflicto importante entre concesionarios de balnearios y la Municipalidad. El avance del mar significará menos espacio en el sector público, mientras que quienes contraten espacios de sombra parecen estar al margen de la discusión.
Críticas
En los albores de la temporada ya se escuchan las primeras críticas de los bañistas. Denuncian que algunos empresarios han colocado más carpas de las permitidas y restan superficie al sector público.
El director de Unidades Fiscales, Gustavo Larrieu, negó esa posibilidad: "Hay un control sobre la cantidad de carpas y sombrillas habilitadas; son las mismas que en la temporada anterior", aseguró.
Por el contrario, insistió en que el problema radica en un "avance significativo del mar sobre las playas".
En ese caso recordó que en sectores como Playa Grande hay alternativas para encontrar una solución. "Hay un espacio de 30 metros que fue otorgado a los concesionarios como área recreativa", puntualizó.
"Esa franja -aseguró- puede ser eliminada en cualquier momento, con lo que carpas y sombrillas se retrasarían y así quedaría más espacio público."





