
Los gigantes testigos de la historia
Cumplió 50 años la reserva natural de los bosques petrificados de Santa Cruz Son los árboles fosilizados más grandes del mundo Constituyen el tercer destino de atracción turística de la provincia Está abierto al público todo el año y la entrada es gratuita
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RIO GALLEGOS.- Llevan miles de años, inmóviles, recostados sobre la tierra. Al lo lejos se confunden con piedras del paisaje, pero al verlos de cerca en la dura superficie de color caramelo se adivina que alguna vez fueron árboles gigantes. Se trata del Monumento Natural Bosques Petrificados, el yacimiento de árboles fósiles más grande de la estepa patagónica, que ayer cumplió 50 años desde su creación como reserva natural.
Hace 130 millones de años, durante el Jurásico, el área tenía un clima de gran humedad que permitió el desarrollo de árboles de porte gigantesco. Luego, las erupciones volcánicas sepultaron vastas extensiones del territorio patagónico.
Los bosques cubiertos por ceniza fueron sometidos a procesos de petrificación y originaron un yacimiento donde actualmente pueden encontrarse ejemplares que miden 35 metros de longitud y hasta tres metros de diámetro.
Los más grandes del mundo
Estas características determinan que este bosque petrificado tenga los árboles fosilizados más grandes del mundo, muchos de ellos desplomados sobre el suelo y varios fosilizados in situ, en los que pueden observarse también las raíces y la parte basal del tronco parado.
Por la riqueza paleontológica del lugar y sobre todo por la subyugante belleza de los troncos gigantes caídos, se convirtió en el tercer destino turístico de la provincia, luego del Parque Nacional Los Glaciares y las pinturas rupestres en la Cueva de las Manos.
Para Carlos Zoratti, guardaparque en el Monumento Natural, el sitio es "un gran museo al aire libre. En él se pueden apreciar ejemplares de árboles gigantescos que dominaron nuestra región cuando los dinosaurios eran los dueños de la Tierra".
Este sitio abarcaba inicialmente 13.700 hectáreas, pero la Administración de Parques Nacionales, además de la estancia El Bajo, fue adquiriendo otros establecimientos colindantes con el Monumento, como El Cuadro y La Horqueta, también conocida como Madre e Hija, para incluir esos sitios en el área protegida que conforma hoy una unidad de más de 60.000 hectáreas.
Durante el acto que se realizó ayer en Jaramillo, la localidad más cercana al bosque, se entregaron presentes a antiguos pobladores de la estancia El Bajo, el primer establecimiento rural adquirido por Parques Nacionales.
Un destino turístico
El bosque está en el corazón de la provincia de Santa Cruz, y se accede a él a través de la ruta nacional 3, empalmando en el km 2074 con la ruta provincial 49 (de ripio), que luego de transitar tramo de 50 km lo llevará a la casa del guardaparque.
"Hoy nuestro objetivo principal se sigue consolidando, asumiendo el compromiso de preservar uno de los más bellos exponentes de petrificación arbórea que existen en la Argentina, para que entre todos valoremos nuestro patrimonio, comprendiendo así la importancia de conservar la historia natural de nuestra Patagonia", subrayó Zoratti.
El lugar permanece abierto al público durante todo el año y se pueden visitar el sendero paleontológico y la sala museo. El ingreso es gratuito y es una visita de paso que puede hacer hoy quienes recorren la ruta 3, especialmente en verano. Un lugar donde el túnel del tiempo parece haberse detenido.






