
Los grandes sucesos del siglo, a través de las tapas de La Nación
Fue presentado un libro que reúne 400 primeras planas publicadas por el diario
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El libro " La Nación , los grandes sucesos del siglo a través de sus primeras planas" fue presentado ayer en el auditorio del diario.
El libro es publicado por La Nación junto con la editorial Planeta y presenta 400 páginas del diario con acontecimientos salientes del siglo. Estará disponible en las librerías, a partir del martes, a $ 59.
"Son como una ventana abierta al mundo y al país", expresó el director de La Nación , doctor Bartolomé Mitre, que comentó el libro junto con el subdirector, doctor José Claudio Escribano.
Al comenzar el acto, el secretario general de Redacción, licenciado Fernán Saguier, tocó un triángulo y explicó a los presentes que cada día se usa ese instrumento para llamar a los secretarios de redacción, los editores de secciones, el editor fotográfico y el diseñador a una reunión en la que se analiza cómo será la tapa de La Nación del día siguiente.
Allí se busca poner una síntesis de lo más importante del día, los temas de fondo, o también historias novedosas, emocionantes o interesantes.
Los hechos y las noticias
El doctor Mitre expresó que en este siglo la violencia llegó a dimensiones catastróficas y que el intervalo entre los hechos y las noticias se ha reducido a la instantaneidad.
Recordó los horrores del terrorismo y de los genocidios, como el sufrido por los armenios o el Holocausto judío, pero señaló también que el siglo permitió al diario informar sobre muchos logros, como los avances del automóvil o la apertura de la edad del espacio, con la puesta en órbita del Sputnik, en 1957.
Comentó que La Nación apareció, en 1870, con el lema "Será una tribuna de doctrina" y que entonces el logotipo era mucho más grande que el actual. El primer grabado apareció en 1871 y acompañó una colaboración del ingeniero Carlos Pellegrini sobre el magnetismo.
También destacó el papel de la fotografía y lo ejemplificó con las aparecidas en tapas del diario al morir Juan XXIII y John F. Kennedy.
Escribano estimó que seguir este libro implica "reafirmar lo que somos: un diario liberal, un diario independiente, que no tiene otro interés que servir al lector".
Informó que la S.A. La Nación ha adquirido una planta impresora de última generación y un solar de más de tres manzanas en la zona sur de la ciudad, para instalarla. Indicó que eso certifica que el grupo de conducción de la empresa no piensa sólo en el diario de mañana, sino en los cinco, diez o veinte años que suponen inversiones de esta naturaleza.
Luego hubo preguntas del público. Una fue por qué no hay chistes en la tapa del diario. Escribano señaló que La Nación pertenece al género de los diarios que reservan un espacio en su última página o en otros lugares a esa cuota de humor. Evocó los grafodramas de Luis J. Medrano que caracterizaron al diario durante décadas. El doctor Mitre estimó que la pregunta podía llevar a considerar la presencia de un poco más de humor en la tapa.
Se preguntó por tapas memorables. Escribano recordó la madrugada del 2 de abril de 1982, cuando La Nación fue el único diario que, en segunda edición, dio cuenta de la toma de las Malvinas, de lo cual da fe un viejo cable de UPI que tiene sobre su escritorio. También recordó la enorme tipografía de la tapa: "Juan Pablo II oró por la paz en Luján".
El doctor Mitre recordó que cuando murió Juan Pablo I se había levantado la guardia en el taller y apagado las linotipos. Pero se buscó a los operarios y La Nación fue el único diario que logró incluir la noticia, en sus últimos 20.000 ejemplares.
Hubo preguntas sobre las malas noticias. Escribano dijo que si la inmensa sabiduría de Dios ha permitido que ocurran cosas malas, por qué pobres seres humanos no han de publicarlas. Pero señaló el esfuerzo diario por dar cabida a buenas noticias, a actos anónimos de solidaridad.
Saguier informó que el ataque a Irak haría modificar la tapa del diario de hoy, que ya estaba diseñada.




