
Los más valientes quieren tocar el cielo con las manos en Mar del Plata
Viven una experiencia única al hacer un vuelo en parapente
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MAR DEL PLATA.- En las playas no sólo hay lugar para los deportes tradicionales, como el fútbol y el voleibol. Para los más audaces hay otras actividades con cierto grado de aventura, como el parapente.
Las personas que lo practican lo hacen porque quieren tener una experiencia única. Vivir unos 15 minutos a plena adrenalina y mirar la ciudad desde lo más alto. Por eso, los que se animan a dejar el temor de lado viven un cuarto de hora a puro vértigo y vuelan como si las alas fueran de ellos.
Los instructores explican que no hace falta tener experiencia previa, que el vuelo de bautismo se realiza en un parapente biplaza, siempre con la compañía de un instructor.
Minutos de vértigo
De ahí en más está todo listo para la aventura. Como le pasó a María Inés Peralta, una turista de La Rioja que nunca había practicado parapente y en estas vacaciones hizo dos vuelos seguidos, con un día de diferencia, uno desde Playa Varese y el otro desde Playa Serena.
"Quería ver qué se sentía", dijo la turista riojana. LA NACION le preguntó qué sensación había experimentado durante los 15 minutos de vuelo.
"Paz, mucha paz. Desde arriba se puede ver todo. Es un deporte para recomendar y tener unos minutos de vértigo. Yo lo quería hacer porque mi novio lo practica, entonces me animé", agregó Peralta.
Los instructores dicen que no hay edad límite para subirse a un parapente y volar por la ciudad. El ejemplo lo dio el otro día una mujer que se acercó al instructor Marcelo Laise, de Vení Volá, en la zona de los acantilados, y le dijo: "Tengo 84 años y me operaron de la cadera, pero antes de morirme quiero volar y sentir mucha adrenalina", según recordó Laise.
De acuerdo con el instructor, la señora practicó parapente sin problemas y cumplió su deseo. "La gente se tiene que animar porque el vuelo es muy seguro. Durante el paseo están acompañados de pilotos con mucha experiencia y reconocidos por la Federación Argentina de Vuelo Libre (FAVL). Volar y estar suspendido en el aire es una sensación única, es como tocar el cielo con las manos", sostuvo Laise, que desde hace ocho años vuela en parapente.
Laise afirmó a LA NACION que en promedio son más las mujeres las que se animan a practicar parapente. "Las chicas son mayoría estos días, vuelan más que los muchachos", afirmó el instructor.
Su colega Ezequiel Dignani, de Parapente MDQ, coincidió: "Las mujeres se animan más que los hombres, parece que el sexo femenino es más corajudo, hoy por hoy".
Extranjeros
Dignani dijo que en lo que va de esta temporada mucho turismo extranjero se acerca a planear con parapente. "Vinieron rusos, españoles y bolivianos", agregó el instructor.
Tanto Laise (0223-154-542215) como Dignani (0223-154-246653) hacen vuelos de bautismo a un costo de 50 pesos, en Playa Serena, Varese y la zona de los acantilados.
Los amantes del vértigo y de la adrenalina, en esta ciudad, ya no tienen excusa para quedarse con las ganas de intentar tocar el cielo con las manos.
Concierto
- El 22 de este mes, a las 21, en las escalinatas de Playa Grande, se realizará un concierto benéfico. Se trata de la tercera edición de Zurich Gala del Mar 2005, que cuenta con la participación de la Orquesta Sinfónica Municipal, dirigida por el maestro José María Ulla, y la actuación de seis solistas. El espectáculo cultural es a total beneficio de cinco escuelas locales.


