
Los mejores bonsáis del país son exhibidos en el Jardín Botánico
En la Argentina hay 50.000 cultores de esta técnica milenaria
1 minuto de lectura'
¿Sabía usted que la fruta de un bonsái de mandarina es del mismo tamaño que la del árbol común? ¿Y que la miniaturización de un solo ejemplar exige como mínimo cinco años de trabajo? Estas y otras curiosidades podrán ser satisfechas en la Expobonsai 2002, que hasta el lunes próximo tiene lugar en el Jardín Botánico Carlos Thays.
Organizada por la Asociación de Bonsái de la Ciudad de Buenos Aires y la dirección del paseo, pone en marcha una iniciativa tendiente a revitalizar las ocho hectáreas del tradicional predio, enmarcado por las avenidas Santa Fe y Las Heras, en Palermo.
El proyecto está cargo de la Dirección General de Espacios Verdes. Su titular, Julio E. Malis, dijo a LA NACION que "la idea es que el Botánico, además de su importancia como reservorio de 3500 variedades, adquiera un carácter didáctico, con visitas guiadas para alumnos y turistas".
La exhibición de este milenario arte -de origen chino y perfeccionado por los japoneses- se desarrolla en uno de los lugares privilegiados, el invernadero central, ideal por sus especiales características de ambientación. Unico en América latina, el pabellón fue traído desde París en 1900 por gestiones de Thays, luego de la célebre exposición internacional allí realizada con motivo del ingreso al siglo XX.
Podrán observar ejemplares reducidos de mandarinas, alcornoques (del que se extrae el corcho), ficus, juníperos, azaleas, laureles, olmos chinos, pinos y espinillos, con el correspondiente nombre del expositor. Entre ellos, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, autor de un hermoso alcornoque enano.
La titular de la asociación de bonsái, Marita Gurruchaga, y el vicepresidente, Julio César Ferro, calificaron la muestra de "una forma de reparar el vacío sobre esta actividad, pese a los 50.000 cultores del arte que hay en todas las provincias".
Ferro recordó que bonsái, en japonés significa "árbol en maceta" y que su atractivo deriva de la posibilidad de "tener un bosque en el balcón. Contra algunas opiniones, el bonsái no es una mutilación. Con esta técnica se preservan especies y se las salva de múltiples daños; se nos podría llamar "médicos de plantas"".
La exposición, de entrada libre y gratuita, abre todos los días de 10 a 17. Pasado mañana, a las 16, habrá un agregado muy particular: cada visitante recibirá un ticket numerado para el sorteo de 60 kits con los elementos para armar un bonsái, además de un manual de instrucciones.
1- 2
Las mejores imágenes de 2025 de los fotógrafos de LA NACION
3Un especialista explicó por qué se salvó el hombre al que se le cayó un vidrio en la cabeza mientras tomaba un café
- 4
“Me autoexilié”: tiene 35 años y es el único habitante de un mítico observatorio abandonado en medio de la estepa patagónica

