
“Los reclamos de la coparticipación son justos"
El vicejefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Telerman, explicó los pedidos puntuales de su distrito a la Nación, pero aclaró que existe un diálogo entre la administración de Kirchner y la de Ibarra; además, negó que el teatro Colón vaya a ser privatizado
1 minuto de lectura'
Tras la polémica desatada esta semana entre el gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires en torno a la coparticipación, el vicejefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, reconoció a LA NACION LINE , que los reclamos son justos, pero instó a recurrir al diálogo para lograr consenso.
En ese sentido, el funcionario porteño consideró que existe un espacio de comunicación entre la administración de Néstor Kirchner y la de Aníbal Ibarra, aunque explicó que el reclamo de la ciudad es tener niveles de coparticipación que den cuenta de la proporcionalidad de recursos que aporta a la Nación.
¿Cuál es su postura en relación con la polémica desatada esta semana en torno a la coparticipación?
El Gobierno de la Ciudad tiene una posición sobre sus reclamos, que son los que estamos conversando con el Ministerio de Economía y la Nación. Existe una fluida y profunda comunicación entre el Gobierno, la Ciudad y el Poder Legislativo Nacional, que es en definitiva quien sancionará una nueva ley. Lo que reclamamos sobre la coparticipación sabemos que será atendido. En ese sentido, sabemos que este es un tema muy complejo, que requiere más conversación. Toda la Argentina pasa por situaciones de extrema necesidad.
¿Qué diferencia encuentra en la forma del reclamo que están llevando a cabo ustedes y la provincia de Buenos Aires?
Creemos que hay que seguir dialogando. Entendemos que los reclamos son justos y se basan en una situación que todo el mundo conoce y que requiere respuestas urgentes. Hay revisiones a la ley de coparticipación que sin duda hay que hacer, todo el mundo está de acuerdo, de hecho lo estipulan algunos organismos internacionales, pero el camino es el diálogo.
¿Qué pasa cuando este diálogo está interrumpido, como lo manifestó Solá?
La política básicamente es la mediación, la búsqueda de consenso y ante cada obstáculo poner más voluntad y diálogo. Esa es la función esencial que la política tiene que recuperar para recobrar la nobleza que la define en su origen como una de las actividades de mayor entrega. Por supuesto que eso genera tensiones. Cuando se quieren arreglar los problemas y los recursos son limitados, los diálogos se pueden poner crispados. Pero esas crispaciones, cuando son producto de una defensa fuerte y honesta de las posiciones, da lugar al diálogo. No hay por que estar tan preocupado.
Desde su óptica, ¿el espacio que ofrece el Gobierno es de diálogo y consenso?
La ciudad de Buenos Aires siente que tiene un espacio de diálogo y lo está haciendo. Tenemos reuniones permanentes con el ministro de Economía. Creo que más allá de lo que estamos viendo estos días, el diálogo será el estandarte que va a seguir signando estas conversaciones. Todos tenemos que hacer un esfuerzo de comprensión. En principio partir de la base de la honestidad intelectual de entender que uno reclama lo que cree justo, pero sabe que reclama sobre un bolsillo único y lo que obtiene uno, lo pierde otro. Hay que tener esas dos cosas en cuenta, la firmeza en la defensa de lo propio, pero sabiendo que se trata de resolver un problema que le importa a la totalidad de los argentinos. Hay que encontrar un punto de equilibrio, porque los acuerdos se tratan de eso: cuanto cedo en relación con el bien común. Si lo que sigue primando es la defensa de un proyecto nacional, va a ser posible.
¿Cuál es el reclamo puntual de la Ciudad?
El reclamo es tener niveles de coparticipación que den cuenta de la proporcionalidad de lo que la Ciudad de Buenos Aires da, que es un 25% de los impuestos que se recaudan en la Nación, aunque recibe un magrísimo 1,4 %.
La conversación también incluye la transferencia de la policía, de los puertos, de la justicia. Es mucho más compleja que del resto de las provincias.
El conflicto del teatro Colón
¿Cómo responde a las denuncias que hizo el ex director?
Sé que la Secretaría de Cultura va a tomar cartas en el asunto y va a hacer todas las investigaciones del caso porque una situación así no puede permitirse.Quiero revalorizar la gestión que hizo Gabriel Senanes. Es una de las gestiones más importantes. Estando como secretario de Cultura lo convocamos en uno de los momentos más difíciles de la Argentina. El asumió en 2002. Hizo una gestión de altísima excelencia y de una apertura enorme con recursos escasos. Su talento, su compromiso, su sensibilidad hizo que el teatro brillara como nunca. El nuevo director no ha asumido, pero su trayectoria hace pensar que sin duda volcará ese saber y esa experiencia al servicio del teatro.
Puntualmente habló de mafias privatizadoras ¿Qué precisiones nos puede dar?
El teatro Colón no tiene ninguna posibilidad de ser privatizado. Puede haber sectores que lo piensen, pero la población puede estar tranquila porque seguirá siendo el gran tesoro de lo público en la Ciudad de Buenos Aires.
La ola de inseguridad
¿Cuáles son las medidas concretas que el gobierno está tomando de cara a afrontar esta crisis?
La Policía Federal no depende de la Ciudad de Buenos Aires y estamos recién sentando las bases de constitución de una policía metropolitana. Hace una semana se firmaron los acuerdos entre la Nación y la Ciudad. Es algo que nos debe la Nación, es decir, darle a la Ciudad de Buenos Aires las mismas herramientas que tienen las provincias -la justicia y la policía- para combatir la inseguridad. Sin embargo, hemos colaborado con el Gobierno y con la policía con el aporte de recursos para combatir el delito. Estos años se vio un importante descenso del delito, por eso nos preocupan los casos que se conocieron en las últimas semanas que, aunque no modifican la estadística, ponen en alerta al Gobierno, y nos habla de la imperiosa necesidad de seguir batallando contra un tema claramente central para la sociedad.
Puntualmente, ¿qué va a hacer la policía metropolitana en este intento de combatir la inseguridad?
Básicamente sacarle ciertas tareas a la Policía Federal, que hoy tiene que ocuparse de todo, desde perseguir los delitos graves hasta la venta callejera ilegal, por ejemplo. En esta primera etapa, la policía comunitaria está centrada en la prevención y la lucha contra las acciones contravencionales: controles de tránsito, de espectáculos públicos, de pequeñas contravenciones en la calle, etc. Esto va a permitir que la totalidad de los recursos de la Federal se destinen a prevenir la actividad delictiva que ponga en riesgo la vida y el ataque a la propiedad. Ya fueron seleccionados los primeros 500 efectivos, que están recibiendo sus cursos de formación. En los próximos meses, ya se la verá en la calle.






