
Los taxistas pagarán las multas de tránsito con viajes comunitarios
En 30 días, comenzará a instrumentarse este sistema, acordado entre los gremios y el gobierno
1 minuto de lectura'
En 30 días, los taxistas tendrán su propia probation para las infracciones de tránsito, cuando comience a instrumentarse un sistema que propone sustituir el monto de dinero adeudado por traslados comunitarios, en un principio, de personas de la tercera edad.
Se trata de un programa negociado entre el gobierno porteño y el Sindicato de Peones de Taxis, por el que se fija un número determinado de horas de trabajo por cumplir, según una escala de valores establecida por el Ministerio de Seguridad y Justicia de la ciudad.
"Es una forma de dar una alternativa a los trabajadores, que muchas veces se quedan sin poder trabajar porque, al renovar la licencia, no pueden pagar las infracciones que adeudan", dijo a LA NACION Claudio Palmeyro, integrante de la mesa directiva del gremio y diputado electo de la ciudad de Buenos Aires por Encuentro Popular para la Victoria.
El programa tiene prevista la intervención de tres ministerios de la ciudad de Buenos Aires: el de Justicia y Seguridad (que determina el número de horas por las que deben sustituirse las infracciones), el de Desarrollo Urbano (que será el órgano de contralor por medio de la Subsecretaría de Tránsito y Transporte) y el de Desarrollo Social.
La resolución 109/09 establece los parámetros de sustitución para las faltas. Según la norma firmada por el subsecretario de Justicia, Daniel Presti, aquellos conductores que sean sancionados con una multa inferior a 1000 pesos deberán prestar servicios de traslados comunitarios "por un período de dos horas".
En tanto, quienes estén obligados por faltas de entre 1000 y 2000 pesos tendrán que trabajar por cuatro horas; los que adeuden infracciones de entre 2000 y 3000 pesos, seis horas, y quienes deban enfrentar multas superiores a los 3000 pesos deberán ceder ocho horas de su servicio.
Palmeyro aclaró que, de concretarse este programa, no modificará las sanciones previstas por el sistema de licencias por puntaje, es decir, el scoring. "Los dos sistemas son paralelos. El gobierno permite realizar traslados comunitarios en lugar del pago, pero igual se quitan los puntos", explicó.
Prueba piloto
"Una vez que evolucione, y según los resultados obtenidos, no se descarta que esta iniciativa pueda extenderse a otras necesidades de los sectores más vulnerables de nuestra ciudad", dijo a LA NACION Guillermo Dietrich (h.), subsecretario de Transporte porteño.
El funcionario se refería a aplicar el plan, por ejemplo, en colegios, con alumnos carecientes.
La continuidad del programa no se vería amenazada, según evalúan las partes, porque, en la actualidad, los taxistas deben enfrentar el pago de un acumulado de infracciones de tránsito al que, en la medida en que se intensifiquen los controles de las autoridades porteñas con los nuevos sistemas de video y fotomulta, los choferes inevitablemente continuarán sumando otras deudas.
Según explicó el sindicalista, el número total de multas se duplicó de un año a otro. Pasó de 250.000 a 500.000 infracciones. Y auguran que sucederá otro incremento similar a partir de 2010.
Dietrich, en cambio, habló de unas 300.000 actas procesadas en la actualidad.
Por eso, Palmeyro dijo: "Queremos pagar las infracciones, pero a partir del trabajo. No planteamos que se condonen ni un blanqueo, sino salir de un sistema monetario, recaudatorio, para que la gente que está muy expuesta en la calle pueda continuar con su trabajo. Es que, por más cuidado que tengas, es seguro que alguna infracción vas a cometer".
Incluso Dietrich fue más allá y no desestimó la posibilidad de extender esta probation para el pago de las infracciones de tránsito de otros profesionales, como camioneros o colectiveros.
"En la actualidad no está contemplada una extensión. El sistema de cumplimiento mediante traslados comunitarios deviene de un compromiso asumido con el sector de taxistas luego de la colaboración que prestaron en la tragedia de Cromagnon. Sin embargo, así como en esta oportunidad tratamos este tema con los taxistas, estamos abiertos a recibir inquietudes de cualquier otro sector de la comunidad", dijo Dietrich.
Precisamente, el único antecedente de esta probation ocurrió en 2005, durante la administración del destituido jefe de gobierno y actual legislador porteño Aníbal Ibarra.
En aquella prueba piloto, los taxistas debieron hacer guardias en los hospitales y trasladar, para tratamientos y asistencia, a familiares y sobrevivientes de la tragedia ocurrida en el boliche de Once, donde en 2004 murieron 194 personas.




