
Macchi cree saber, por fin, cuál fue el móvil del crimen del fotógrafo
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DOLORES.- Luego de escuchar a Silvia Belawsky, el juez José Luis Macchi tuvo, por primera vez en dieciséis meses, la certeza de por qué le quitaron la vida a José Luis Cabezas.
Además, el testimonio de la ex mujer de Gustavo Prellezo, señalado como el presunto autor material del crimen del fotógrafo, constituyó el último eslabón en una larga cadena de 20 indicios que vinculaban a Alfredo Yabrán con el crimen del reportero gráfico de la revista Noticias, según consta en algunas de las 50.000 fojas de la causa 56.456.
Las palabras de la mujer tal vez ayuden a eliminar la obsesión que nunca ocultó el magistrado. Si bien, según su óptica, el caso está practicamente esclarecido, "es muy doloroso cerrarlo sin haber descubierto por qué mataron a este muchacho", tal como señaló el juez en varias oportunidades.
La única oportunidad en la que Macchi se animó a insinuar el supuesto móvil del crimen fue hace un año, cuando dictó la prisión preventiva de Prellezo, como presunto asesino del periodista, de los ex policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta, de los cuatro integrantes de la banda de Los Hornos, Horacio Braga, Héctor Retana, Gustavo González y José Luis Auge, como presuntos partícipes.
En dicha resolución, que consta en el cuerpo 54 de la causa, el magistrado expresó: "Seguramente a José Luis lo mataron por alguna razón vinculada con su trabajo".
Los indicios contra Yabrán
En febrero de 1997, una semana después del crimen, el nombre de Alfredo Yabrán apareció por primera vez en el elefanteásico expediente que consta de 173 cuerpos y 50 anexos.
En aquella oportunidad, Zulma Wiesner y Sergio Gustavo Rojas, caseros de la cuñada de Yabrán en Pinamar, escucharon decir a dos empleados de la residencia del magnate que "en el crimen del fotógrafo podría estar vinculado el dueño de casa".
Dos meses después, a los pocos días de la detención de Prellezo, los hombres al mando del comisario Víctor Fogelman encontraron una tarjeta personal del empresario con sus números particulares escritos de puño y letra, en la agenda que el ex policía guardaba en la casa de su padre, en City Bell.
Después, el sistema informático Excalibur puso al descubierto una decena de contactos telefónicos entre el ex oficial y Yabito, una de las firmas que pertenecen al empresario.
Además, los investigadores establecieron que Prellezo mantuvo comunicación con Bridees SRL, una empresa de seguridad cuya propiedad adjudicó Domingo Cavallo a Yabrán, y con una misteriosa casona situada en Alvear 1496, de Martínez que según los vecinos pertenecería a Yabrán.
En junio el juez Macchi incorporó el testimonio del estanciero Daniel Cibert, a quien Cabezas le dijo que estaba realizando una investigación sobre el lavado de dinero del narcotráfico en la que estaría involucrado Yabrán.
El vecino de Cariló aseguró que el fotógrafo le confesó, tres días antes de morir, que "estaba asustado, que le habían ocurrido cosas extrañas, que lo seguían y que cuando ocurrían cosas de ese tipo era porque se la querían dar. ¿Quién te la quiere dar? Le pregunté. La gente de Yabrán, me contestó José Luis".
Simultáneamente apareció Ricardo Manselle, el propietario del restaurante Mc Papas, situado en Libertador al 13.500 en Martínez, frente a las oficinas de Gregorio Ríos, el jefe de la custodia personal de Yabrán.
Manselle aseguró que Ríos, Prellezo y Luna se reunieron en dos oportunidades, después del crimen, en su local, y que Yabrán se encontró con Ríos el mismo día que había ido a declarar en ante la Comisión Antimafia en Congreso, en marzo de 1997.
El testimonio sirvió para demostrar que Yabrán, el jefe de su custodia, el presunto asesino del fotógrafo y uno de los partícipes coincidieron en el mismo lugar, Mc Papas, en distintos momentos. Y quedó expuesta una contradicción del magnate, que en su declaración testimonial, dijo no saber dónde quedaban las oficinas de Ríos.
Pese a que los indicios , el 29 de agosto último, Macchi sólo dictó la captura del primero y citó al empresario a una declaración informativa.
Sin embargo, ayer Belawsky dio al magistrado la última carta para ordenar la detención de magnate telepostal, ya que nunca lo convenció la forma en la que los peritos psiquiátricos Silvia Dulau Dumm y José Antonio Abásolo obtuvieron la confesión de Prellezo en la que el ex policía les relató que Yabrán lo contrató para "apretar" a José Luis Cabezas.
En Balcarce 50
Anoche, a las 21, cuando se conoció la noticia del pedido de captura del empresario, el ministro del Interior, Carlos Corach, se retiraba en silencio y fue quien apagó la luz en una Casa de Gobierno desierta. Sus allegados no mostraron mayor asombro por la noticia. Pero sus semblantes se empalidecieron ante versiones fidedignas de que en la gobernación bonaerense se palpaba un clima casi festivo por la decisión adoptada por el juez José Luis Macchi.





