
Más de 20 horas de lluvias intensas dejaron a Mar del Plata bajo el agua
Evacuaron a 120 personas; la zona del puerto y algunos puntos de la periferia fueron los más castigados
1 minuto de lectura'
MAR DEL PLATA.- Las inundaciones ya no son patrimonio exclusivo de los campos bonaerenses. Ayer varios barrios de esta ciudad quedaron bajo el agua luego de casi 20 horas continuas de lluvia intensa.
Hasta anoche eran 120 los evacuados de los sectores más comprometidos: las inmediaciones del puerto, el barrio Alfar y otros puntos de la periferia. La acumulación de agua era tal que bomberos y personal de Prefectura Naval Argentina tuvieron que actuar con el apoyo de botes de goma.
A última hora de la tarde se derrumbó sobre cinco vehículos la losa de un garaje. Y un automóvil en el que viajaba una familia cayó en un arroyo. Los cinco ocupantes resultaron ilesos.
También hubo graves consecuencias en áreas céntricas. Puntos comerciales como la calle Güemes, la avenida Colón y los alrededores de la terminal quedaron vedados al tránsito vehicular y con sus locales inundados.
El último informe de Defensa Civil confirmó que desde anteanoche hasta ayer por la tarde el registro pluviométrico superaba ya los 120 milímetros.
En el mismo organismo se aseguró que no hubo víctimas que lamentar y que, a pesar de los daños materiales, los evacuados hoy podrían emprender el regreso a sus hogares, siempre y cuando mejoraran las condiciones climáticas.
Para evitar riesgos a vecinos y miembros de los equipos de emergencia se dejó sin suministro eléctrico a las zonas afectadas.
"El agua superaba la altura de los medidores de energía y solicitamos a la empresa a cargo del servicio que suspendiera la prestación", sostuvo Guillermo Valotto, responsable de Defensa Civil en esta ciudad.
Operativo de emergencia
El operativo de emergencia se puso en marcha en las primeras horas de la madrugada de ayer, cuando la lluvia se empezó a tornar insoportable para los habitantes de las zonas más bajas de la ciudad.
"Tenemos preparado un sistema de trabajo combinado con fuerzas de seguridad para actuar en estos casos -explicó Valotto- y no hubo más que ponerse en contacto para atender las emergencias."
Pese a la rápida acción, las autoridades se vieron desbordadas por la cantidad de reclamos que se recibían desde diversos barrios.
Las calles del puerto y las inmediaciones de la terminal de ómnibus, dos de las zonas más bajas de la ciudad, amanecieron cubiertas de agua de vereda a vereda. Y con las nuevas precipitaciones de la mañana se empezaron a inundar casas y locales.
En la calle Güemes, por ejemplo, los comerciantes actuaron con celeridad: cortaron el tránsito con sus vehículos para que otros que por allí transitaban no levantaran olas que llevaran el agua hasta el interior de los locales.
Ni siquiera así pudieron evitar la inundación: "Una vez más hubo que sufrir el agua en los comercios y el riesgo de perder mercadería e instalaciones", sostuvo Emiliano, de La Esquina, café y pizzería situado en Güemes y Alberti.
En la zona de la terminal de ómnibus los problemas alcanzaron a cocheras de edificios ubicadas en subsuelos y sótanos de locales y propiedades. "Esto es culpa del gobierno municipal, que lleva años haciendo una obra de desagües que jamás se termina", se quejó Luz Ramírez, desesperada porque ni con maderas ni bolsas de arena pudo evitar que el agua se filtrara en su polirrubro y mojara varias cajas con productos, que no podrá recuperar.
Tanto o más desesperantes fueron las vivencias de los habitantes del puerto.
En el interior de algunas casas flotaban colchones, sillas y otros muebles sobre casi un metro y medio de agua. "Volvimos a perder todo", afirmó a LA NACION Ramón Fernández Núñez, un obrero de la industria del pescado que ayer logró salvar lo más importante de su casa inundada: a su mujer, a sus cuatro hijos y documentos personales que le evitarán problemas para cobrar en pocos días más el subsidio por desempleo.
El subcomisario Sergio Lucero, a cargo del operativo del Cuerpo de Bomberos, confirmó que en el puerto fueron evacuadas unas 20 personas. Y que otras 25 familias tuvieron igual destino en el barrio Alfar, en el extremo sur de la ciudad: "Se desbordó el arroyo Las Brusquitas y las casas quedaron bajo el agua", relató a LA NACION.
Accidentes sin víctimas
Otro tanto ocurrió con el arroyo Las Chacras, que recibió más agua de la que su cauce soporta y se desbordó hacia las casas ubicadas en sus inmediaciones.
Al promediar la tarde hubo dos accidentes que, por milagro, no cobraron víctimas humanas.
El primero ocurrió en Gascón y Falucho, donde la losa de un garaje cedió ante las filtraciones de agua y se derrumbó sobre cinco vehículos.
En el segundo caso, los bomberos tuvieron que acudir en rescate de una familia que viajaba en automóvil por la ruta 88.
En esa arteria, a la altura de la localidad de Batán, el arroyo Las Brusquitas cruzaba la calzada de lado a lado. El vehículo se despistó y terminó bajo el agua. Para sus cinco ocupantes no fue más que un susto, aunque inolvidable.






