
Más de 200.000 personas están sin agua potable en Jujuy
El suministro corresponde al Estado
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SAN SALVADOR DE JUJUY.– Unos 210.000 habitantes de esta capital, el 60 por ciento del total de la población, están sin agua desde hace seis días, lo que provocó una movilización para protestar por la situación.
La empresa encargada del suministro es la firma estatal Aguas de los Andes. El problema comenzó el jueves pasado, cuando colapsó un ducto maestro de 600 mm de diámetro que transporta el agua para la distribución domiciliaria en los barrios de Ciudad de Nieva, Alto Gorriti, Mariano Moreno, Cuyaya, Castañeda, Luján, Coronel Arias y Alto Comedero.
La falta de agua potable provocó, primero, la sorpresa y después la indignación de la población, que anoche salió a las calles para protestar por la situación.
Al cierre de esta edición, unas 2000 personas se hicieron presentes en la puerta de la oficina céntrica de Aguas de los Andes para exigir el restablecimiento del servicio de agua potable.
En la movilización, los habitantes damnificados exigían que el restablecimiento del servicio sea en forma urgente.
Según informaron funcionarios de Aguas de los Andes, el daño se produjo por la construcción –por parte de la empresa Roggio– de la multitrocha de la ruta nacional 9, camino que bordea el sur de esta capital sobre el mencionado ducto donde la presión del peso de los sedimentos superó la que pueden soportar los caños.
Después de la inauguración de la multitrocha y por los movimientos de tierra, el acueducto, que tenía una presión original de 6 metros de profundidad, soportó los 12 metros, situación que provocó el colapso del sistema.
Terreno deslizado
A esto, según informó el gerente de ingeniería de Aguas de los Andes, Oscar Borsa, se agregó “el deslizamiento del terreno producto de la anormal y elevada saturación del mismo por el altísimo nivel de precipitaciones que en el último verano casi ha duplicado su nivel histórico”.
La obra de reparación de la cañería se completó anteayer, pero, cuando se estaba por habilitar la misma, los trabajos debieron ser detenidos ante el peligro de desmoronamiento del terreno que puso en situación comprometida a una columna de alta tensión que amenazaba con caer sobre el sector donde se realizan las reparaciones.
Por lo tanto, el problema de la falta de agua se prolongará unos días más.
“Necesitamos agua, por favor”, sostuvo angustiada a LA NACION una señora del humilde barrio Alto Comedero, advirtiendo no sólo el inconveniente de la sed, sino también de la higiene y la salud de los niños.
El gobernador de la provincia, Eduardo Fellner, presidió ayer una reunión del Comité de Emergencia donde, según el parte oficial, se dispuso “la entrega de agua mineral; la instalación de nuevas bocas de distribución a través de cisternas y el mayor control de la población a través de los servicios de salud”.
Botellas y bidones
El comunicado de prensa precisó también que “se sumarán nuevos puntos de distribución y se entregarán botellas y bidones de agua mineral en todos los barrios afectados, de manera de diferenciar el agua de consumo general de aquella que está destinada específicamente al consumo humano”.
El gobierno solicitó a la población damnificada por la falta de servicio “la mayor paciencia posible, ya que la distribución se cumplirá de manera progresiva en todos los barrios afectados, lugares donde se destinarán nuevas bocas de entrega, habiéndose previsto que en los sectores correspondientes a asentamientos la entrega se haga puerta a puerta y que esta tarea está siendo cumplida por todos los organismos del Comité de Emergencia, entre ellos policía de la provincia y el cuerpo de bomberos”.




