
Más pistas sobre robo de chicos
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN (De un enviado especial).- Una llamada anónima acaba de conmover a esta ciudad: una voz masculina advirtió que Duilio Fernández, el chico robado hace 20 meses, podría estar en Noruega.
La llamada se registró anteayer, duró sólo quince segundos, y abrió otra esperanza para la angustiada familia.
Como informó La Nacion el 29 de agosto,Duilio Fernández desapareció de un modo llamativamente similar al de otros chicos. Las autoridades de la provincia niegan de plano que se esté frente a un caso de tráfico de menores.
En forma paralela, la justicia de Santa Fe acaba de poner en marcha una investigación para determinar qué pasó con 48 bebes nacidos entre julio y agosto, cuyo paradero no está debidamente determinado.
La pista de Duilio llega hasta Noruega
Una llamada anónima advirtió que el chico robado en enero de 1996 en Tucumán podría estar en ese país escandinavo
SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- "Tu hijo está en Noruega. No lo busquen más por acá." La voz metálica y anónima que devolvió el auricular del teléfono logró quebrar a Clara Leonor Peralta de Fernández (29), la mamá de Duilio, el chico desaparecido en el balneario Las Salinas, de esta ciudad, el 1º de enero de 1996.
El dato se suma a la incertidumbre que se vive aquí por las extrañas desapariciones de chicos en situaciones similares. Las autoridades niegan que se trate de una ola delictiva, aunque los investigadores dicen que habría indicios para sospechar de una banda organizada.
Lo cierto es que, en el caso de Duilio, sus familiares nunca volvieron a verlo. La investigación sufrió marchas y contramarchas, pero lo más patético surgió tres meses después: en la playa el Timbó, a orillas del río Salí, aparecieron restos óseos con la ropa que el chico, por entonces de 3 años y ocho meses, vestía aquella tarde.
Un análisis de ADN realizado en el hospital Durand de la Capital Federal determinó que los huesos hallados no pertenecían a Duilio. Por estas horas, se espera una nueva y determinante prueba pedida por el fiscal de la causa, Daniel Marranzino.
La llamada que volvió a poner en vilo a los padres de Duilio fue a las 12 de anteayer. Duró quince segundos, pero sirvió para realimentar la luz de esperanza que los mantiene.
-¿Es la primera vez que reciben un anónimo?
-No, el 4 de enero de 1996, tres días después de la desaparición, recibimos una llamada idéntica que dijo: "El chico vale 30.000 dólares". Pero hubo otra. El 7 de enero, es decir, tres días después de la primera llamada, otra voz volvió a insistir: "Tu hijo es boleta".
-¿Hubo otra, algo más extensa?
-Sí, la tarde anterior al Día del Niño. Nos dijeron: "Esperen que les van a dar un mensaje", y pusieron un pedacito de la canción Tonta, del Grupo Comanche. Es lo que cantaba Duilio cuando lo hacíamos dormir.
-¿En ningún caso hicieron la denuncia policial?
-No, se lo contamos a los investigadores, pero nada más.
El que respondió con mayor firmeza a La Nación fue Mario Rodolfo Fernández (32), el padre de Duilio. Desde hace once años es empleado del Servicio Penitenciario provincial y actualmente está de licencia.
El correntino
Según la esposa, que fue la que recibió la última llamada anónima, la voz era de un hombre. "Como si tuvera acento correntino", se limitó a decir. Sin embargo, tras algunos minutos recordó que había como un eco en la línea, lo que le hizo presumir que se trataba de una comunicación de larga distancia.
Como ya publicó La Nación , la Fundación Pibe es la encargada de motorizar la búsqueda de varios chicos desaparecidos. El apoderado de esta entidad privada es Luis Guchea, quien el jueves último vivió un episodio muy difícilmente calificable de casual: una mujer quiso llevarse de la guardería a una de sus sobrinas.
Resulta que la nenita de 4 años, cuyo segundo apellido es Guchea, concurre al jardín maternal municipal Querubines, en Bulnes y Colombia, en el barrio Kennedy de la capital tucumana. A eso de las 17 del jueves, el horario habitual en que los chicos dejan la guardería, una desconocida se presentó a buscarla. Adujo venir de parte de la mamá e incluso dio datos fidedignos sobre las actividades de los familiares de la chiquita.
Todo hubiera salido bien si ese día no se hubiera festejado el Día del Maestro, motivo por el cual los chicos se retiraron una hora antes.
Le falló el reloj
Las maestras sospecharon del "error de cálculo" y le ofrecieron a la mujer llamar a la casa de Stella Guchea de Aybar. Se puso nerviosa y huyó. Avisaron a la familia y radicaron la denuncia en la Fiscalía de Instrucción V, a cargo, precisamente, de Daniel Marranzino.
Luis Guchea confió a este enviado especial que el episodio lo descolocó. "Jamás se me hubiera ocurrido pensar que iban a involucrar a mi familia en esto. Me cuesta pensar que se trate de una casualidad y, aunque así fuera, es evidente que pretenden amedrentarme".
Un sentimiento de solidaridad y la seguridad de luchar por una causa justa lo llevan a ponerse a la par de los damnificados. Tanto que se pone muy sensible al escuchar el testimonio de los Fernández.
-¿Tienen la esperanza de encontrar vivo a Duilio?
-No sólo tenemos la esperanza, sino que estamos seguros de que Duilio está vivo. Nos lo dice nuestro corazón.
Investigan denuncias por venta de bebes
Santa Fe: se trata de determinar qué pasó con 48 niños nacidos entre julio y agosto; el temor es que hayan sido traficados.
SANTAFE.- La justicia local inició una investigación para determinar el posible tráfico de bebes en hospitales públicos de esta capital, luego de verificar -por denuncias- que, de 374 criaturas nacidas entre el 11/4 de julio y el 28 de agosto últimos, 48 no fueron ubicados en el entorno de las familias responsables.
En el ámbito de los tribunales locales se admitió que existe una fuerte presunción de la existencia de una supuesta red dedicada a este tipo de transacciones, lo que motivó que el juez de instrucción Rubén Saurín, con los antecedentes recogidos recientemente, diera vista al fiscal, quien deberá expedirse sobre el camino que debe tomar la investigación.
Hace algunas semanas, el magistrado, junto con su par de menores Julio César Rogiano, realizó una inspección en el Hospital Provincial Doctor José María Cullen, para analizar documentación y poder así disponer rápidas medidas de control de recién nacidos.
"La sospecha de tráfico de niños no es nueva y es probable que pueda estar operando una verdadera organización. Pero no es sencillo encontrar la punta del ovillo para completar la investigación, ya que se enhebran varias cuestiones sociales. Generalmente, la madre que accede a este tipo de negocio desaparece rápidamente de los lugares que frecuenta y eso impide, o por lo menos dificulta, la investigación", apuntó una fuente judicial.
Se descuenta que por los antecedentes recogidos y por las verificaciones preliminares, el magistrado que inició la pesquisa pueda ordenar de oficio la comparecencia en sede judicial de obstetras, médicos y jefes de salas del hospital Cullen.
Fuentes consultadas por La Nación dijeron ayer que el criterio de los jueces es profundizar la investigación y extenderla a otros centros de salud de la ciudad.
Proyecto
El senador provincial Raúl Gramajo (PJ) presentó un proyecto para transformar en no excarcelables los delitos relacionados con el tráfico de recién nacidos. Ese cambio implicaría una modificación del Código Procesal Penal de la provincia.
En una reciente visita a Santa Fe, el titular del Consejo del Menor y la Familia, Atilio Alvarez, había reclamado que la provincia se adhiriera a la ley nacional que tornó rígidas las penalidades para los vendedores de bebes.
La cara oculta de las agencias de adopción
Entre 1983 y 1997, unos 12.000 niños de América latina fueron adoptados por familias noruegas mediante la gestión de agencias internacionales de adopción de ese país.
Tal es la información que le proporcionó la embajada de Noruega en Buenos Aires a la Justicia y a la Asociación Identidad de Origen, según dijo a la La Nación el presidente de la entidad que lucha contra el tráfico de niños, Ricardo Ivoskus.
Este flujo sólo se explica por un envejecimiento progresivo de la población en los países nórdicos y un descenso de la tasa de natalidad que pone en peligro las futuras generaciones de ese país.
De acuerdo con las investigaciones que realizó la embajada argentina en Oslo, son doce los niños de nuestro país que viven en Noruega tras un trámite de adopción legalizado por la Justicia argentina. Estos pequeños están debidamente identificados, se sabe dónde viven y cómo lo hacen.
Entre estos casos registrados no se encuentra el niño tucumano Duilio Fernández (de cuya desaparición se da cuenta en esta misma página). El niño fue visto por última vez el 1º de enero de 1996 y, según un anónimo recibido por sus padres, podría estar en Noruega.
Pero aún se trata de establecer el paradero de otros cuatro chicos entregados en adopción a familias noruegas, de los que no se tienen noticias.
La mayor parte de los chicos fueron cedidos en 1984 y desde 1989 hasta principios de 1993, mediante la gestión de dos agencias: Adopsjonsforum (13 niños) e InorAdopt (2 casos conocidos). Los pequeños provenían de familias de Salta, Jujuy, Tucumán y se conocen dos casos de San Nicolás y la provincia de Buenos Aires.
El gobierno noruego, además, autorizó la actividad de un tercer organismo de adopación privado, denominado Verden Barn.
Los tres tienen permisos para gestionar adopciones en la Argentina (únicamente los casos que se encontraban en trámite a febrero de 1996), Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Perú y Uruguay.
En Colombia, nada más, alrededor de 2000 chicos fueron adoptados por familias noruegas mediante este sistema.
¿Legales o ilegales?
La embajada de Noruega en Buenos Aires destacó que todos los trámites se hicieron mediante una sentencia de un tribunal de menores y con el consentimiento del asesor de menores.
La ley argentina, actualmente, no autoriza el funcionamiento de estas agencias internacionales en el país, luego de los cambios en la normativa referida a adopciones internacionales.
Después de octubre de 1990 quedó establecido que esta práctica es ilegal, hasta que en 1997 se decidió permitir el trámite, luego de comprobar que la familia extranjera tiene cinco años de residencia en la Argentina y tras agotar todas las posibilidades para conseguir adoptantes en el país.
Resta establecer si la conducta de los jueces que entregaron en guarda a esos niños a familias extranjeras estuvo ajustada a derecho, por más que se trate de un acto que para las autoridades noruegas legitime la adopción.
Algunos de los jueces que dieron a esos niños en adopción habrían viajado luego a Noruega con todos los gastos pagos, según reveló a La Nación el ex senador bonaerense Ivoskus.
El titular de la Asociación Identidad de Origen se basó en la información que le proporcionó un magistrado de menores de San Martín, que rechazó la oferta de los representantes de las agencias internacionales de adopción.
Veinte meses de búsqueda
- Duilio desapareció el 1º de enero de 1996 en el balneario Las Salinas, de El Timbó, en Tucumán. Tenía 3 años y ocho meses.
- El 3 de enero del mismo año se produjo la primera llamada anónima a los padres: "El chico vale treinta mil dólares".07/01/96: Segunda llamada anónima: "Tu hijo es boleta", dijo una voz masculina
- 16/01/96: se hace cargo de la investigación el fiscal Daniel Marranzino, quien pone al subcomisario Ramón Bazán al frente de la pesquisa. Marzo de 1996: aparecen restos óseos y la ropa que el chico vestía el día que desapareció. Se ordena un análisis de ADN.
- Ocho meses después, la prueba genética arroja un 99,9 por ciento de seguridad de que no se trata de los huesos de Duilio Fernández, hallados en un monte, cercano al sitio donde fue visto con vida por última vez. El fiscal ordena una nueva prueba de ADN, cuyo resultado se conocerá a fines del actual.




