
Matan a sangre fría a una madre frente a sus hijas
Dos ladrones intentaron robarle el auto en Villa Ballester
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"No se resistió. Ella les pidió por favor que no lastimaran a sus hijas. Entonces, la hicieron arrodillar y le dispararon en la boca."
El relato, estremecedor, pertenece a uno de los testigos del crimen de María Eugenia Bazante, de 34 años, que fue asesinada anteanoche, a sangre fría, por dos delincuentes que intentaron robarle su vehículo.
Las dos hijas de la mujer, que la esperaban en la casa de una familia amiga, en Villa Ballester, vieron cómo mataban a su madre.
El caso tiene un antecedente parecido. El 3 de enero último, otra mujer, Irma Rosa Vedia de Cassino, fue asesinada frente a su esposo y a su hijo por dos precoces delincuentes que intentaron robarle su vehículo cuando se detuvo en el semáforo de Tomkinson y Rolón, frente a la villa La Cava, en Beccar.
"María Eugenia se apoyó contra la reja de la casa para resguardar a sus hijas cuando le dispararon. Murió en el hospital. Así como vos salís a trabajar, ellos (por los delincuentes) salen a matar", exclamó Daniel Alongio, el cuñado de la víctima.
Tras asesinar a la mujer frente a la vivienda situada en Roca 3765, los malvivientes, de entre 18 y 24 años, escaparon corriendo, doblaron la esquina, tomaron por Yapeyú e interceptaron al remisero Jorge Alberto Cirullo, a quien le robaron su Renault 12 y algo de dinero.
Pese a que el hombre no se resistió al asalto, los jóvenes delincuentes le dispararon, aunque no llegaron a herirlo, aseguraron testigos del asalto.
Los vecinos del barrio, poblado de casas sencillas y prolijos chalets, situado a mitad de camino entre la estación Villa Ballester y la ruta 8, estaban conmovidos.
El trágico episodio ocurrió anteayer, a las 19, segundos después de que María Eugenia Bazante estacionara su Renault Megane para buscar a sus hijas, de 4 y 8 años, que jugaban en la casa de sus amigas.
Allí, los delincuentes sorprendieron a la mujer y le exigieron sus pertenencias y las llaves del auto. En ese momento, según los vecinos, la dueña de casa, de apellido Fisher, salía con sus dos hijas y las dos chicas, hijas de la víctima.
Rogó por sus hijas
De acuerdo con la versión de otros habitantes del barrio, la mujer, al ver a sus niñas, pidió a los delincuentes que no las lastimaran.
Entonces, uno de ellos le disparó: primero en la pierna y luego en la boca. Bazante fue trasladada al hospital Castex, de San Martín, donde murió de un paro cardíaco.
Los criminales se alejaron por Yapeyú luego de robar el rodado de un remisero.
"Este hombre salvó su vida de milagro, porque esquivó las balas que le dispararon los asaltantes", aseguraron los vecinos.
Anoche, los efectivos de la comisaría local montaron un importante operativo para buscar a los asaltantes. Según el comisario Carlos Gallardo, a cargo de la dependencia policial, el Renault 12 fue encontrado en las inmediaciones de la ruta 8, cerca del precario asentamiento conocido como villa 9 de Julio.
Un barrio inseguro
"Estábamos festejando el cumpleaños de mi nieta. Sentimos tiros y salimos. Entonces la vimos tirada delante de las cuatro chiquitas, dos de ellas sus hijas, y la dueña de la casa. Corrimos a llamar a la policía y a una ambulancia", relató Horacio Taboas, que vive frente a la casa donde mataron a la mujer.
De acuerdo con los testimonios de varios vecinos, el asesinato de María Eugenia Bazante constituye el eslabón más trágico de una cadena de delitos que azotan el barrio.
"Estamos rodeados de varias villas de emergencia. Mi marido está cansado de defender a mujeres que son asaltadas mientras esperan el colectivo. Los gritos y pedidos de auxilio están a la orden del día", expresó Graciela, una mujer que vive a la vuelta del escenario del crimen.
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