Máxima, la más popular en los Países Bajos
Sigue en alza el fanatismo por la princesa
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MADRID.- Dos años y tres meses pasaron desde su boda con el heredero del trono y cinco meses desde que se convirtió en madre de la futura reina. Y en todo ese tiempo la popularidad de Máxima Zorreguieta no sólo no ha decrecido en Holanda, sino que ayuda a consolidar la del resto de la Casa de Orange.
Así lo confirmaron a LA NACION fuentes holandesas que -tal vez con mucha más discreción que en otras casas reales europeas- siguen los temas de la corona. En Holanda no hay una "explotación editorial" del tema como en Gran Bretaña o en Mónaco.
Lo curioso del caso es que de Máxima se habla mucho hoy en España: la proximidad del casamiento del príncipe Felipe de Borbón con una plebeya no hizo sino realimentar la historia de la plebeya argentina, "una mujer que tuvo que pelear por su felicidad", decía Antena 3, un canal privado. Más allá del cuento rosa, los efectos de su llegada siguen siendo tan palpables como en los días de la "maximanía".
"Antes de que llegara Máxima, el príncipe Guillermo no era muy popular. Ella apareció y descubrimos un heredero mucho más abierto y comunicativo, su aspecto físico cambió, perdió peso... Se lo ve feliz", dijo ayer Rop Zoutberg, del diario Het Parool.
La vida de Máxima parece volcada a su hija, Catharina-Amalia, a la que bautizarán el mes próximo con la presencia de los abuelos argentinos de la pequeña. Como se recordará, los padres de Máxima no asistieron al casamiento real luego de que el Parlamento holandés objetara la participación de Jorge Zorreguieta en el último gobierno militar. Ahora, eso también está superado.
Menos exposición
A diferencia de las semanas previas al casamiento, Máxima tiene menos exposición pública, pero cada una de sus apariciones despierta la misma simpatía. Así quedó reflejado en una de las más recientes apariciones, en ocasión de su visita a un centro de inmigrantes, sector social con el que, tal vez, en un futuro podría empezar a involucrarse, aunque lo suyo ahora parece ser la crianza de la pequeña.
La figura de Máxima volvió a crecer incluso -y por supuesto, sin proponérselo- con el reciente casamiento de Johan Friso, el hermano de Guillermo y eventual heredero si éste renunciase a sus derechos al trono.
Johan sí renunció a los suyos para contraer matrimonio con Mabel Wisse Smit, que ofreció al gobierno holandés una versión incompleta sobre su relación juvenil con un supuesto traficante de drogas, asesinado en 1991. El episodio terminó en escándalo.
De vuelta a casa
- La princesa Máxima; el príncipe heredero de Holanda, Guillermo Alejandro, y su hija de cinco meses, la princesita Catharina-Amalia, retornaron ayer por la tarde a Holanda en un vuelo de Air France, después de pasar los últimos tres días en secreto en un campo en Lobos, provincia de Buenos Aires. La princesa habría encontrado la privacidad a una hora de la Capital, en un castillo de diseño francés de 1900, en la estancia turística La Candelaria, propiedad de Ricardo Ayerza, situada en el kilómetro 114,5 de la ruta 205, que permaneció cerrada al público. Ahora, cualquier visitante puede dormir en la cama de la princesa al precio de $ 160 por noche.






