
Milo Lockett: "La Argentina es un país productor de comida, no puede tener hambre"
El artista plástico más solicitado del momento habló en exclusiva con LA NACION Revista; comprometido con su trabajo solidario, analizó la situación del país
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Milo Lockett es un fenómeno imparable. Lejos de estancarse en el éxito, no para de producir, y sus dibujos invaden la Argentina y más allá, impresos en merchandising como en enormes cuadros que son vendidos a coleccionistas y celebrities de todo el mundo. Pero al margen del suceso comercial, lo que le importa a Milo Lockett es haber popularizado el arte. Y poder ayudar desde su lugar como artista. Así al menos expone su misión en una entrevista con LA NACION Revista que podrá leerse este domingo. "Hoy ya no es tan importante para mí que quede mi nombre en la obra, lo que me mueve es todo lo que se genera alrededor. Cuando veo chicos pintando en la calle, lo que más me interesa es lo que va a suceder con el tipo que pasa todos los días por ahí. Alguien que quizás por tiempo o porque socialmente o culturalmente nunca concibió arte en su casa, comienza a dejar que penetre en su vida", explica.

Comprometido con la ayuda solidaria desde hace años, analiza el panorama en un año electoral y cuestiona a los políticos de turno: "Es muy lindo cuando los índices de la política dicen que está todo bien.Y cuando salís, mirás y recorrés te das cuenta que no es así. No me alcanza que me cuenten que vamos bien. La Argentina es un país productor de comida, de materia prima, no puede tener hambre. Algo está mal en la sociedad, o vemos lo que queremos ver o sólo miramos una parte del vaso".
Consultado sobre si le interesa sumarse a algún partido, fue contundente: "Estoy por fuera de la política, permanezco ajeno. No me interesa. Tengo claro mi rol, tengo claro lo que quiero ser y lo que no quiero ser. No estoy en el mundo para ser político, sí para trabajar en el terreno social".
Este año, Milo Lockett fue noticia además por realizar las ilustraciones de una reedición de El Principito y está feliz con ese trabajo. Considera que es "uno de los mejores premios" que le dio la vida y anticipa que hará otras versiones ilustradas: "Tengo ganas de hacer un principito chino, un principito negro".
En el plano personal, el artista, que es padre de Olivia, de 18, de su primer matrimonio, cuenta que está en la dulce espera, y cómo le impacta la llegada de un hijo a los 47: "Ser padre ahora es distinto. A mí me hizo muy bien, me dio mucha energía, muchas ganas de vivir, no puedo retirarme".
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