
Murió el periodista Mario "Manzanita" Fernández
Fue secretario general del diario Crónica, en su familia, la mayoría era periodista; tenía 73 años
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Ayer se fue uno de los de antes: Mario "Manzanita" Fernández. Durante más de 20 años director de las tres ediciones del Diario Crónica. Cuando ese era realmente el diario del Pueblo, puso su sello a tapas tan recordadas como la del día en que falleció Perón. Lo comunicó apenas con un "Murió" en cuerpo catástrofe. No hacía falta una letra más.
Gracias a Manzanita muchos periodistas aprendieron que la profesión no se ejerce desde atrás de un escritorio, que hay que estar en la calle, conocerla, descubrir allí las noticias. Profesional de la vieja escuela, de esos que se quedaba esperando la salida del diario y no se iba a dormir hasta que no tenía la edición del día en sus manos, contagiaba pasión por este trabajo en épocas difíciles, cuando las noticias no volaban a través de red alguna y un cambio de última hora exigía dotes con las qué él deslumbraba. Generoso tanto a la hora de traspasar sus conocimientos a las nuevas generaciones, como a la de ayudar económicamente a cualquiera que se apareciera en la redacción, fue además un exquisito bailarín de tango, amante del turf y del club Vélez Sárfield.
Se fue tranquilo y entero, en su casa de Nuñez, rodeado de su familia y de amigos. Padre de cuatro hijos, en pareja con Cristina Posada, una fotógrafa que había conocido hace más de cuarenta años en Crónica. Ayer, mientras lo despedían más de uno recordó el rico anecdotario con que Manzanita animaba reuniones de amigos hasta altas horas de la noche, contando con su porteñísima cálida picardía acerca de un mundo que conocía como pocos: el de la gráfica. Y hubo también quiénes los despidieron ubicándolo no ya entre diarios, sino entre juguetes y cuentos, los que - en cada viaje de trabajo- compraba por toneladas para sus hijos, sobrinos y ahijados.
Había nacido el 21 de setiembre de 1938 en San Telmo; desde muy chico, antes de entrar a la escuela, voceaba los diarios de la época como canillita. Entró al periodismo de la mano de su hermano mayor Juan Fernández, pero eran 7 hermanos, 5 de ellos periodistas. Llegó a ser la mano derecha de Héctor Ricardo García, a quien acompañó desde la fundación de Crónica hasta que se jubiló y siguió dedicando cada mañana a leer minuciosamente todos los diarios.





