Murió luego de recibir una inyección falsificada de hierro
La víctima recibía un tratamiento contra la anemia en un hospital de Viedma
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Verónica Díaz, joven rionegrina de 22 años, murió ayer en el Hospital Eva Perón del partido bonaerense de San Martín, tras quedar con sus funciones hepáticas inutilizadas después de que se le suministrara una droga a base de hierro falsificada, según se informó desde el Ministerio de Salud de la Nación y desde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
A esa conclusión llegó la Anmat, tras las primeras investigaciones, por lo que se denunció el hecho ante la Fiscalía de Pesquisa de Medicamentos Ilegítimos.
Tanto Díaz como otras nueve mujeres, dos de ellas embarazadas, sufrieron complicaciones en distintos hospitales rionegrinos luego de que les hubiera aplicado un medicamento fortificante inyectable cuya marca comercial es "Yectafer", elaborada por el laboratorio Astra Zéneca.
A raíz de este caso, el Ministerio de Salud de la Nación ordenó retirar preventivamente del mercado el lote legítimo del medicamento, L03100718, con vencimiento en octubre de 2006, para evitar que la circulación del producto genere confusión en la población.
Manuel Limeres, interventor de la Anmat, dijo a LA NACION que aún no se sabía quién lo preparó o lo elaboró, si es un laboratorio clandestino, grande o chico, pero que todo eso lo va a profundizar la fiscalía con su investigación, donde el Anmat actúa como perito. Lo que detalló el interventor fue que contenía tres dosis más de hierro que la original.
En tanto, el director técnico del laboratorio, José Blanc, dijo: "Lo que podemos decir hoy es que las muestras que recibimos de Viedma, al compararlas con las de retención que tenemos, son diferentes".
Díaz, que esperaba un trasplante de hígado, había recibido una inyección fortificante de hierro contra la anemia en el hospital Artémides Zatti de Viedma y permanecía en grave estado desde el sábado último.
El director de Epidemiología de Río Negro, Juan Cruz Astelarra, explicó a LA NACION que la droga que se le suministró le produjo una insuficiencia hepática aguda que se convirtió en una hepatitis tóxica. El funcionario anticipó que la provincia presentará una denuncia ante el juzgado federal de Viedma y agregó que las otras mujeres a las que se le aplicó el complejo ferroso evolucionaban bien, aunque aclaró que una de las mujeres todavía permanecía internada.
Nicolás Díaz, padre de la joven muerta, estaba desesperado. "No sé qué pasó", dijo en declaraciones radiales. Contó de su hija: "Se había hecho un análisis y le dijeron que tenía una anemia; por eso empezó a recibir inyecciones de hierro". Luego de algunas aplicaciones fue a la salita, se puso la inyección y no alcanzó a llegar a su casa: "Se le aflojaron las piernas, el estómago".
El hombre relató del viernes: "La madre la llevó al hospital, y llegó con pérdida de conocimiento. La mandaron a casa y el sábado a la tarde se descompuso otra vez y la volvimos a llevar al hospital".
"Se quedó el sábado a la noche. Después una doctora fue la que se movió y empezó a sacar análisis y así descubrió lo que tenía, y me dijo que había que derivarla inmediatamente a un centro de trasplante porque estaba mal del hígado. Se perdió mucho tiempo", estimó.
Anteayer fue puesta en lista de emergencia del Incucai para recibir un hígado, pero no logró sobrevivir.
Consultas
- El laboratorio AstraZéneca dispuso la línea 0800-333-1247 para que todas aquellas personas que tengan una unidad del producto Yectafer correspondiente al lote N° 03100718, se comuniquen con la empresa, que procederá a reemplazar de inmediato el producto falsificado por uno original, cuya calidad está garantizada, según se informó por un comunicado. El laboratorio agregó que "es un producto que está disponible desde 1962 sin que se haya registrado un solo problema de este tipo en la bibliografía científica. Solamente en la Argentina lleva vendidas más de 20 millones de ampollas.




