
Murió Luis Cardei, un tanguero de cepa
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Ayer, a las 13.30, murió el cantante de tangos Luis Cardei a causa de un paro respiratorio en la Fundación de la Hemofilia, donde se hallaba internado. Sus restos son velados en Alvarez Thomas 2671 y serán sepultados hoy, a las 11, en el cementerio de la Chacarita.
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Luisito Cardei. Así lo llamaban todos. Luisito, a secas. Así quedará para quienes lo tuvieron como amigo, compañero o como ese hombre chiquito, un poco tímido, al que le brotaban tangos por todos los poros.
Luis Cardei se fue, a los 54 años, con un último guiño: el flamante "Qué te pasa Buenos Aires", acompañado por el bandoneón de Antonio Pissano y en el que quedó el registro de ese estilo íntimo y nostálgico para transmitir la esencia del tango.
En Cardei estaba reflejado ese cantor de barrio, que escudriñaba en sus memorias para asir el encuentro feliz con una interpretación tan sobria como sentimental. Lo había aprendido de sus maestros Raúl Berón, Enrique Campos y sobre todo Carlos Gardel, que conformaban la trilogía de sus cantores preferidos. Definía al "Zorzal criollo" de esta manera:"Para cada tango tenía una expresión distinta: era el hermano, el amigo, el hijo o el amante. No hubo nadie como él".
Concebía el canto como una respiración profunda, como una mirada hacia adentro del tango, en esa voz aparentemente chiquita, que sabía decir cada frase y encontrarse con aquel repertorio prácticamente olvidado, antes de la década del 30.
Con eso se convirtió rápidamente en una de las últimas revelaciones tardías del género -por su avanzada edad-, y para los aficionados al tango, en uno de los mejores intérpretes de la actualidad.
Solía decir que "los tangos son una fotografía de mi vida". Por eso, desde los 15 años, comenzó a recorrer los boliches tangueros con alguna guitarra que lo acompañaba, hasta que se encontró con el bandoneón de su eterno compañero Antonito Pisano y no se separaron más. Transitaron bodegones, serenatas, hasta rings de box alguna vez, y saltó del anonimato, después de trabajar 30 años consecutivos en la cantina Arturito, donde sumó sus primeros fieles, que terminaron llevándolo a las trasnoches del antiguo Foro Gandhi.
Pero más allá de sus 30 años de trayectoria, Cardei pudo grabar sólo en la última década: "De madrugada", "Tangos de ayer", "Simplemente Luisito" y el reciente y póstumo "¿Qué te pasa Buenos Aires?" El reconocimiento ganado en los últimos años no fue casual. Supo entender el tango así: "Quería tratar al tango con el cariño que se merece. Con esto quiero decir que para cantar no hace falta dar patadas en el piso, ni agacharse como si fueras a cabecear un córner".





