
Muy pocos cumplen hoy con la norma para pasear perros
El gobierno porteño relanza la campaña
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De las 676 plazas y parques que existen en la Capital, sólo 20 tienen caniles para que los perros puedan estar al aire sin alterar la vida de vecinos ni visitantes de la ciudad. Existe un decreto, el 1972, de 2001, que dice que estos animales no pueden andar sueltos por ningún lugar, que están obligados a llevar correa en la vía pública y que está prohibido que permanezcan atados a árboles, monumentos o postes de señalización.
Sin embargo, durante un recorrido realizado por LA NACION por algunas plazas porteñas se pudo comprobar que los perros están en lugares y en condiciones no permitidos, que muchos paseadores no tienen registro y que la mayoría de ellos lleva entre 12 y 15 animales a la vez, en lugar de los ocho habilitados.
Según la Encuesta Anual de Hogares realizada por la Dirección de Estadística y Censos, un tercio de las viviendas de la ciudad tiene, al menos, una mascota. Por esa razón, la Secretaría de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable pondrá en marcha hoy una segunda campaña para que la gente tome conciencia del manejo responsable de los perros. La campaña se extenderá hasta el jueves de la semana próxima.
La experiencia, al igual que en noviembre de 2001 -un mes antes de que se abriera el registro de paseadores-, consiste en grupos de promotores que entregan folletos instructivos, con la normativa vigente respecto del manejo de mascotas, en diversas plazas y parques de la ciudad, entre los dueños y paseadores de perros.
Cuando LA NACION quiso saber cuál era el costo de esta nueva campaña, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable dijo no tener esa información.
La mayoría de los perros tienen paseadores profesionales que los pasan a buscar todas las mañanas, pero sólo unos 600 están inscriptos en el registro, y se estima que varios cientos más lo hacen fuera de la ley.
Se trata de jóvenes de entre 18 y 35 años, que dicen ganar buen dinero y que disfrutan de trabajar al aire libre. Pero a partir de noviembre de 2001 el gobierno de la ciudad decidió limitar y controlar esta actividad. Desde entonces, las personas que paseen más de tres perros deben tener una licencia habilitante, que en un principio era gratuita, pero que en la actualidad cuesta 200 pesos por semestre; no se pueden llevar más de ocho animales a la vez y cada deyección en la vía pública debe ser recogida.
De lo contrario, según se especifica en el Código Contravencional, las multas van desde los 25 hasta los 200 pesos, aunque la Secretaría consultada por LA NACION tampoco pudo informar cuántas de esas infracciones habían sido cobradas.
En tanto, en esa dependencia se informó que durante 2003 se labraron 1013 multas por no tener la correspondiente habilitación y que sólo en el primer cuatrimestre de 2004 se labró más de la mitad, 524.
Con respecto a pasear más de ocho perros, que es una de las infracciones más habituales, según lo que diariamente se puede ver en la calle, las multas que se labraron fueron 524 durante en 2003 y 326 hasta abril de este año.
"Derecho de piso"
Gastón Coria tiene 25 años y hace dos que es paseador de perros. Aunque no es de los más nuevos, relató a LA NACION que su principal problema es no tener un lugar donde nadie lo moleste para poder trabajar tranquilo. "No puedo estar en lugares o plazas consideradas turísticas, tampoco puedo ingresar en los caniles porque cada uno ya tiene sus dueños. Son pocos, están sucios y encima tenés que pagar derecho de piso", dijo Gastón.
Esta es una de las razones por las cuales los paseadores de perros aseguran que se niegan a pagar el costo de la nueva tarifa para obtener la habilitación, que especifica que debe abonarse un costo fijo dos veces por año.
Existe una ordenanza, la 41.831, que prohíbe en ciertos lugares el ingreso de estos paseadores profesionales de animales domésticos. Por ejemplo, en la plaza Mitre, situada en la Avenida del Libertador y Agüero, y en la plaza Alemania, en la Avenida del Libertador y Cavia. Ambas están destinadas al uso exclusivo de los vecinos para actividades y/o paseos con sus mascotas.
Según esta disposición sólo se autoriza la permanencia de los paseadores en la parte trasera de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA, zona delimitada por la prolongación virtual de la calle J. A. Biblioni, la vía rápida Brigadier Gral. Juan Facundo Quiroga y la calle Libres del Sur.
Sin embargo, como pudo comprobar LA NACION, esta ordenanza dista mucho de la realidad, ya que las plazas República de Chile, República del Uruguay y J. J. de Urquiza albergan alrededor de 150 perros cada mañana.
Allí, los paseadores, en su mayoría hombres, se adueñan cada día de un árbol donde dejar sus pertenencias y atar a los animales que no acatan sus órdenes. "Cuando los perros se pelean, un par de gritos, un par de piñas y listo, el que se porta mal se queda atado todo el día", explicó Cristian Tolosa, de 20 años.
Cristian no tiene licencia habilitante y pasea diariamente 15 perros, desde hace tres años. Llega a las 10.30 a la plaza República del Uruguay después de caminar tres horas. Se encuentra con Matías para almorzar y casi 30 perros los rodean, pero aclaran que cada uno tiene su lugar: el árbol que les da sombra y les sirve de perchero.
Por su parte, Matías, que tan sólo tiene 17 años y hace cuatro que empezó a cuidar perros, trabaja de lunes a sábados, no tiene la licencia, pues no podría sacarla por ser menor de 18, y dice juntar las deyecciones de sus 12 perros. Matías, hasta ahora, nunca tuvo que pagar una multa, no sabe cómo pero pudo "zafar", según sus propios dichos.
Para Daniel Fretes, de 27 años, que estaba tomando sol en esa plaza: "Lo que ellos [los paseadores] hacen es la fácil, la limpieza la pagamos todos los ciudadanos. Creo que ellos deberían ir a un lugar particular, no pueden estar en cualquier parte. Además, me parece bien que paguen algo porque todos lo hacemos en cualquier trabajo".
En tanto, José Loos, de 69 años, que todos los días camina por plazas de Palermo, opinó: "Los perros no molestan, sino los que ensucian. Los que apadrinan las plazas deberían cuidarlas. Tendría que haber penas severas penas, para eso pagamos los impuestos".
Dónde informarse
Hoy: plaza Colegiales: Matien-zo, Zapiola, Conesa y Crámer.
Mañana: plaza 1° de Mayo, entre Alsina, Pasco, H. Yrigoyen y Pichincha.
Pasado mañana: en el Boulevard Chenaut, Las Cañitas.
23/12: plaza Sicilia, entre Avenida del Libertador, Sarmiento, Berro y Casares.
27/12: Plaza de los Periodistas, entre Neuquén, Nazca, Páez y Terrada.
28/12: plaza Juan José Paso, en Moldes y Virrey Olaguer Feliú.
29/12: parque Las Heras, entre las avenidas Las Heras, Coronel Díaz, Juncal y Salguero.
30/12: plaza Almagro, entre Salguero, Sarmiento, Bulnes y Perón.





