
Nueva evidencia: cuidar a los nietos puede ayudar a ralentizar el deterioro cognitivo
Además de brindar una sensación de alegría y significado, investigaciones recientes sugieren que ser abuelo o abuela podría estar relacionado con un menor riesgo de demencia
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WASHINGTON.– Ser abuelo o abuela puede significar muchas cosas: preparar las mejores galletas, dar los abrazos más cálidos, transmitir la sabiduría adquirida con esfuerzo y compartir historias familiares.
Pero más allá de brindar una sensación de alegría y significado, cada vez hay más evidencia de que ser abuelo o abuela tiene otros beneficios: puede ayudar a proteger tu cerebro durante el envejecimiento.
Investigaciones recientes descubrieron que ser abuelo o abuela puede estar relacionado no solo con un deterioro cognitivo más lento, sino también con un menor riesgo de demencia e incluso con un cerebro de apariencia más joven.
Aún existen relativamente pocos estudios que analicen cómo el abuelazgo modifica la cognición y el cerebro, pero se están realizando más investigaciones. “Esto es una especie de frontera nueva, y apenas estamos comenzando”, afirmó James Rilling, profesor de psicología en la Universidad de Emory.
Pero los beneficios de cuidar a otros como abuelo o abuela tienen sentido, considerando que los científicos también identificaron beneficios a largo plazo en madres y padres: quienes tenían más hijos presentaban una mayor conectividad funcional en las redes cerebrales que tienden a debilitarse con la edad.

“Al cuidar de los demás, podríamos contribuir a un envejecimiento cerebral saludable”, dijo Rilling.
Los beneficios de cuidar personas dependientes
En uno de los primeros estudios poblacionales sobre abuelos estadounidenses y demencia, los investigadores analizaron a más de 10.000 abuelos y descubrieron que el cuidado de los nietos estaba relacionado con un menor riesgo de demencia a lo largo de 16 años de datos longitudinales, según Seung-won Emily Choi, profesora asociada de Sociología en la Universidad Tecnológica de Texas, quien investiga la salud cognitiva en el envejecimiento y dirigió el estudio.
Un estudio publicado en 2025, realizado con más de 10.000 adultos mayores en China, reveló que dedicar hasta 40 horas semanales al cuidado de los nietos se asociaba con un riesgo de demencia un 24% menor en comparación con los abuelos que no cuidaban a sus nietos. Los análisis de los investigadores concluyeron que esto podría deberse, en parte, a la menor soledad y al mayor acceso a la tecnología digital.
Además, el acto de cuidar a alguien puede estar relacionado con los beneficios cognitivos. En comparación con los abuelos que no participaban en el cuidado, aquellos que sí lo hacían presentaban mayor fluidez verbal y memoria episódica, según un estudio de 2026 realizado por Flavia Chereches, estudiante de posgrado en psicología del desarrollo en la Universidad de Tilburg, en los Países Bajos.
Abuelas contra abuelos
Curiosamente, la investigación sugiere que puede haber diferencias en los efectos entre abuelas y abuelos. En el estudio de Choi sobre la relación con el riesgo de demencia, por ejemplo, las abuelas obtuvieron mayores beneficios al brindar cuidados de menor intensidad (menos de 500 horas en dos años), mientras que los abuelos se beneficiaron de una mayor intensidad (más de 500 horas). Y en la investigación de Chereches, solo las abuelas que brindaban cuidados presentaron un menor deterioro cognitivo.
Esto puede deberse, en parte, a diferencias culturales de género. Las abuelas tienden a participar más en las tareas físicamente exigentes de alimentación, limpieza y cuidado, que pueden ser más beneficiosas en menor medida.
Las diferencias también podrían estar relacionadas con la “hipótesis de la abuela”, que explica por qué las mujeres adultas viven mucho más allá de su edad reproductiva, una característica que comparten pocos mamíferos, incluyendo algunas ballenas y chimpancés. Según Rilling, la evidencia sugiere que las abuelas tienen un impacto positivo constante en la salud de sus nietos.
Sin embargo, en lo que respecta a los beneficios cognitivos, puede que no importe “necesariamente si eres abuelo o abuela, sino más bien cómo experimentas el cuidado de los demás”, dijo Chereches.
Uniendo lazos entre generaciones
Existen muchos factores conocidos que contribuyen a un envejecimiento saludable, como estar integrado en una red social, mantenerse físicamente activo y estimular la mente.
“El cuidado de personas dependientes es un rol social significativo que podría brindar acceso a todo esto”, apuntó Chereches.
Cuando los abuelos están con sus nietos, reportan más casos de tristeza o preocupación –quizá debido a la inquietud por el bienestar de los niños, así como a sentimientos agridulces sobre la fugacidad de la vida– en comparación con cuando pasan tiempo con otras personas.
Pero, con mayor frecuencia, manifiestan sentimientos más orgullosos y amor, según descubrieron Chereches y sus colegas en un estudio de 2026. “Parece haber algo especial en esta conexión”, afirmó.
El tiempo que pasan con sus nietos también puede conectar a los abuelos con otras personas. “Al interactuar con sus nietos, tienen más posibilidades de llevarse bien con sus otros hijos o con otros miembros de la familia e incluso de integrarse bien en la comunidad”, consideró Choi.
Al mismo tiempo, el tipo de interacciones que las abuelas y los abuelos tienen con sus nietos pueden ser muy estimulantes mentalmente, con cuentos, juegos de simulación y lectura de libros.
El beneficio, incluso, no sería solo para abuelos y abuelas. Una investigación realizada con adultos mayores que participan como voluntarios en Experience Corps, un programa que capacita a equipos para realizar trabajo voluntario en escuelas primarias, también reveló que la experiencia ayudó a mejorar la memoria y la función ejecutiva, así como a disminuir la pérdida de volumen cerebral en áreas asociadas con la demencia.
Un cerebro más joven
Investigaciones más recientes sugieren que el cuidado de los nietos como abuelo o abuela también podría estar relacionado con una menor edad cerebral. En un estudio de 2025, Rilling y sus colegas escanearon los cerebros de 50 abuelas y los compararon con los de 25 mujeres de edades similares que no eran abuelas. En promedio, los cerebros de las abuelas parecían 5 años y medio más jóvenes, según las estimaciones de edad calculadas mediante un modelo informático.
Sin embargo, estos estudios son asociativos y no pueden demostrar causalidad.
Según Rilling, las abuelas que participaron en el estudio de imágenes son “casi como superabuelas” porque se inscribieron para un estudio sobre abuelas. “Gozaban de muy buena salud mental y física, y tenían una situación económica estable. No estaban sobrecargadas de trabajo y participaban activamente en la vida de sus nietos”, detalló.
La investigación también destaca la importancia del equilibrio: el cuidado de personas dependientes puede ser física y mentalmente agotador, algo obvio para quienes lo han realizado, lo que puede mermar los beneficios. Por ejemplo, los estudios demuestran que los abuelos que son los únicos cuidadores de sus nietos tienen menos probabilidades de obtener beneficios cognitivos.
“No debemos esperar que ser abuelo o cuidar de los nietos sea lo adecuado para todos –sostuvo Chereches–. Si los abuelos quieren cuidar de sus nietos, si ese rol es importante para ellos y hay algo que desean hacer, entonces sin duda es una excelente manera de mantenerse activos y participar en un rol social significativo, pero también debemos reconocer que hay personas que tal vez prefieran hacer otra cosa”.
La clave está en cuidar el propio bienestar físico con un sueño adecuado, una dieta equilibrada y ejercicio, y en mantener otras relaciones sociales, describió Choi. Y, al mismo tiempo, disfrutar de los aspectos más estimulantes del cuidado de los nietos.
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