Once policías detenidos por la causa de la AMIA
Se sospecha que cuatro de ellos entregaron a los terroristas la Trafic utilizada en el atentado; el juez Galeano comenzó con las indagatorias
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Tres de los catorce policías bonaerenses detenidos ayer -dos comisarios dos subcomisarios ocho oficiales y dos agentes exonerados- como parte de las investigaciones por el atentado terrorista contra la AMIA ocurrido el 18 de julio de 1994 se negaron a declarar ante el juez de la causa José Galeano.
Entre los arrestados figuró el subcomisario José Aurelio Ferrari que anteayer salvó su vida por utilizar un chaleco antibalas durante un tiroteo previo a la captura de uno de los supuestos autores del ataque a la casa del senador Eduardo Menem. Pasaada la medianoche Ferrari fue el único de los detenidos que recuperó la libertad.
Los procedimientos en la causa del atentado se precipitaron en parte por las presiones de la AMIA y sin duda por la próximidad de los dos años de aquella fecha.
La mayoría de los arrestados estaría relacionada con el comercio ilegal de automóviles pero cuatro de ellos tendrían directa vinculación con el ataque pues habrían entregado la Trafic usada como coche bomba a los terroristas.
Un optimismo moderado ganó el ánimo de los investigadores tras los operativos. Mientras el titular de la AMIA Oscar Hansman pidió "cautela" el abogado de la entidad Luis Dobniesky dijo que "es el procedimiento más importante de la causa" y que "como anticipó La Nación vamos a pedir procesamientos".
Más indicios que pruebas
Las detenciones de los catorce policías realizadas ayer fueron dispuestas sobre la base de pruebas firmes de que varios de los policías detenidos el viernes habrían recibido de Alberto Telleldín la camioneta Trafic usada en el ataque contra la AMIA.
En cambio sólo hay indicios de que la entregaron a los terroristas que cometieron materialmente el hecho.
Por eso ayer un viento optimista pero muy cauteloso ganó el ánimo de los investigadores.
"Cautela" fue la palabra que utilizó el titular de la AMIA Oscar Hansman querellante en el expediente. También fuentes cercanas a los fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia que pidieron que se efectuaran las detenciones dijeron que la pista "es interesante" pero "hay que ver qué pasa".
En cambio los abogados que patrocinan a la mutual atacada Luis Dobniesky y Alberto Cukier que siguen muy de cerca los avances dela pesquisa dijeron que "cuatro de los catorce detenidos entregaron la camioneta Trafic directamente a los terroristas que cometieron el hecho. Hay pruebas de esto y La Nacion fue el único diario en anticipar -el viernes horas antes de las detenciones- que vamos a pedir el procesamiento de los detenidos".
Los letrados agregaron que el de anteayer es "el operativo más importante desde el atentado".
Varias pistas
El juez federal Juan José Galeano investiga simultáneamente varias pistas distintas.
Una de ellas conduce a la triple frontera de la Argentina Brasil y Paraguay donde se observaron elementos vinculados con la diplomacia iraní; otra la pista armas lleva a las supuestas conexiones de integrantes del Modín con el hecho -semanas atrás el juez informó a la Cámara de Diputados que el diputado de ese partido Emilio Morello está bajo investigación-; la tercera al terrorismo internaciónal origen del atentado y la cuarta es la pista de la Trafic.
Esta última es decir el esclarecimiento de las personas que tuvieron que ver con la Trafic es la que recobró fuerza en las últimas horas.
La reactivación responde en parte a la presión de la AMIA para obtener resultados pero también por la proximidad del segundo aniversario del ataque terrorista aunque Galeano niega públicamente que esto haya influido para reactivar una causa que en veinticuatro meses arrojo muy pocos resultados.
Para sostener la posición del magistrado fuentes judiciales dijeron que todo se remonta al expediente "Brigadas" paralelo al de la AMIA en el que se investigan las actividades irregulares de la policía y la vinculación de ésta con la Trafic.
Un dato que llamó la atención a los pesquisas es que cuando se detuvo a Juan Carlos Pacífico en Campo de Mayo para determinar el origen del material explosivo- Juan José Rivelli un comisario ayer detenido estaba en el operativo.
Cautela obligada
Los elementos que obligan a ser cautelosos sin embargo son varios: por una parte no se conoce al autor material del hecho por lo que no se sabe cuán cerca se está de él.
Además es difícil que los policías detenidos de los cuales la mayoría estaría vinculada con el negocio ilegal de automotores vayan a dar ese datos. También se destaca que dos de los detenidos Diego Barreda y Mario Barreiro fueron exonerados por su relación con Telleldín pero luego se relativizó su participación. Lo concreto es que el atentado fue cometido el 18 de julio de 1994 y hasta ahora se sabía que Alejandro Monjo detenido y procesado entregó la camioneta a Telleldín.
Los operativos realizados ayer tratan de esclarecer el paso siguiente es decir qué ocurrió el 10 de ese mes. Se sabe por tareas de inteligencia que el 18 un iraní estuvo en el estaciónamiento donde se guardó la Trafic y frente a la mutual destruida antes del hecho e inmediatamente después de él. Ahora todo apuntará a saber qué pasó entre esos días.
Nómina de los efectivos detenidos
La Nación pudo acceder anoche a la nómina de los policías bonaerenses detenidos por su vinculación con la causa AMIA y sus respectivos destinos.
En la Brigada de Investigaciones II de Lanús revistaban los comisarios Juan José Ribelli y Alejandro Burguete; subcomisarios Raúl Edillo Ibarra José Miguel Arancibia Bautista Alberto Huici; oficiales principales Oscar Eusebio Bacigalupo y Marcelo Gustavo Albarracín; oficial inspector Claudio Walter Araya y sargento ayudante Víctor Carlos Cruz.
En la Brigada de Investigaciones de Vicente López lo hacían los subcomisarios Jorge Horacio Rago y Anastasio Irineo Leal; subinspector Daniel Emilio Quinteros e inspector Mario Norberto Barreiro (exonerado).
Por último en la Brigada San Martín revistó el inspector Diego Enrique Barreda también exonerado.
Otro golpe para la Policía Bonaerense
"No puedo imaginar... me cuesta pensar que haya algún policía directamente involucrado en forma dolosa en el atentado" dijo anoche a los periodistas el desconsolado jefe de la Policía Bonaerense comisario general Pedro Klodczyk.
El abatimiento en que se lo vio sumido era más que justificado. El jefe policial había visto concluir una de las semanas más difíciles de su gestión como jefe policial.
Todo comenzó el sábado último cuando los diarios dieron cuenta del procedimiento en el que cayó involucrada con una banda de traficantes de drogas la plana mayor de la División Narcotráfico Sur.
Las imágenes que mostró el noticiero de Canal 13 golpearon duro en la curtida epidermis de Klodczyk: el subcomisario Roberto Calzolaio recibía dinero de un supuesto narcotraficante acompañado por su mujer y sus hijos.
El rápido relevo de toda esa dotación no alcanzó para que muchos extendieran el manto de sospecha más allá de la División Narcotráfico de Quilmes cuyo jefe gana 1200 pesos pero tiene 8 propiedades y un crucero de película.
Héroe por un día
Y sobre llovido mojado: aún no repuesto de aquel mazazo el jefe policial vislumbró un respiro cuando sus hombres incluido el subcomisario José Ferrari detuvieron a sangre y fuego a un de lincuente acusado de participar en el ataque a los custodios del senador Eduardo Menem.
Pero quiso la fatalidad que ese mismo policía quien arriesgó su vida en el intento fuera detenido anoche por el juez federal Juan José Galeano por su vinculación con el atentado a la AMIA.
En la investigación de este último hecho justo es decirlo se destacó el comisario mayor Ramón Verón. No obstante habrán acudido a la memoria del jefe seguramente tardes negras como la del 22 de febrero cuando Ramón Roldán que llevaba a su hija al hospital Fiorito fue baleado a mansalva por un uniformado.
O la del 2 de marzo al saberse que personal de la Regional Mar del Plata detuvo asesinó e incineró a Cristian Campos de 16 años.
"Desconozco qué actividad tuvo cada efectivo y qué responsabilidad tienen" se atajó Klodczyk ante el asedio periodístico.
Una frase casi calcada de la que pronunció el 23 de abril del corriente cuando una multitud enardecida quiso ajusticiar a los policías que mataron en Pila al cazador Cristian Cicovicci.
En esa oportunidad el jefe policial fue respaldado en forma indudable por el gobernador Eduardo Duhalde.
Al cierre de esta edición la llamada telefónica de la gobernación que esperaban anhelantes en el despacho del comisario general no había llegado.



